Cinco minutos en la suite del jefe de Gobierno de España, Mariano Rajoy

Mayo 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Bernardo Peña | Fotógrafo y periodista de El País
Cinco minutos en la suite del jefe de Gobierno de España, Mariano Rajoy

El presidente del Gobierno de España, Marino Rajoy, en su llegada al hotel del Club Campestre de Cali para asistir a la VII cumbre Alianza del Pacífico.

Un reportero gráfico de El País entró al cuarto del Presidente español. Le hizo fotos y charló con él. Así fue.

380 periodistas con cámaras, micrófonos, y miles de dispositivos con la misma intención: una declaración exclusiva, una imagen diferente de los Jefes de Estado asistentes a la Cumbre Alianza del Pacifico y frente a ellos un esquema de seguridad de hierro y un protocolo que mantenía a todos los comunicadores a cientos de metros, a kilómetros de distancia de su objetivo. Y así como así apareció la oportunidad, en la figura de un hombre elegante, amable y con acento español que quería algo totalmente normal: saludar a un viejo amigo, solo que ese amigo era nada más y nada menos que Mariano Rajoy, jefe del Gobierno español.“¿Disculpa podrías tomarme una foto con Mariano Rajoy? ” Sí, con gusto, pero le advierto que es imposible acercarnos a los presidentes, le respondí. “No se preocupe, yo tengo una cita con él”. Seguí sin creerle pero cuando bajó al lobby de hotel Radisson un funcionario de protocolo del Gobierno español a decirle que estuviera pendiente porque en algunos minutos lo recibiría el mismo Rajoy, pareció que una música celestial inundaba el recinto. Sin dar la mas mínima señal que alertara a los cientos de colegas, me mantuve a prudente distancia hasta que el funcionario por fin nos invitó a subir al ascensor. No lo podía creer, estaba cada vez más cerca de mi objetivo. Al llegar al noveno piso las puertas se abrieron y quedamos en compañía de la Gerente del Hotel que esperaba al Mandatario para entregarle una orquídea y pedirle una firma en el libro de huéspedes de honor.Rajoy entró como recién salido de la ducha, bien vestido, con el pelo mojado y saludó amablemente a la Gerente, recibió complacido la orquídea y escribió una larga dedicatoria en el libro de honor, tan larga que la tinta del lapicero se acabó y nadie tenía uno con tinta negra a la mano. La Gerente dijo que no importaba pero Rajoy insistió con humor en que debía ser negra. Nadie me impidió comenzar a disparar mi cámara, todos muy amables y luego a los saludos y a una corta conversación con su amigo caleño español, quien después de 50 años de residencia en la ciudad no ha perdido su acento.Y al final de la breve charla lancé la pregunta que me rondaba en la cabeza: “¿Señor Presidente, puedo hacerle tres preguntas para el diario El País de Cali?”.Las miradas de su secretario y del guarda espaldas se cruzaron y se dirigieron hacia mi credencial de prensa que claramente dice El País. Rajoy volvió a soltar su maletín y amable, pero resignado porque un periodista había logrado abordarlo, me contestó no tres sino cuatro preguntas de un cuestionario que elaboré mentalmente mientras subía por el ascensor.Apremiado por el tiempo y por su secretario terminamos la entrevista y abordó el ascensor. Sin creer todavía lo que me había pasado bajé en compañía de don Carlos Blanco y su hijo, los ángeles que se aparecieron para poder hacer la entrevista, abajo Rajoy trataba de abrirse paso en medio de un maremágnum de cámaras y micrófonos, salió sin responder nada y subió a su vehículo. Ahora a correr con las declaraciones exclusivas, tenía algo muy valioso, cuatro preguntas y cuatro respuestas, en minutos los compañeros de elpais.com.co habían subido las declaraciones y las fotos. El País le respondió una vez más a sus lectores con la mejor información.Esa fue la entrevista exsclusiva lograda por el reportero gráfico de El País

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