Cinco casos increíbles de la crisis de la salud que se vive en Cali

Noviembre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Luiyith Melo García | Reportero de El País
Cinco casos increíbles de la crisis de la salud que se vive en Cali

1.080 municipios cubre Coomeva EPS con sus servicios en Colombia y cuenta con unos 400 instituciones prestadoras de servicios de salud, a las cuales les adeuda $250.000 millones.

Muchos pacientes tienen que esperar largo tiempo la atención de un especialista o acudir a otras autoridades para lograr una cita o un procedimiento oportuno para salvar sus vidas.

El acceso a los servicios de salud por los que pagan los beneficiarios del régimen contributivo se ha vuelto una odisea. Conseguir una cita con especialista, una cirugía, un examen o unos medicamentos es todo un lío.Los usuarios deben acudir a la justicia y a las autoridades administrativas para que se les atienda.Edwin Chávez Cardona, 32 añosYo tenía una especie de muerte de la cabeza del fémur. Lo que pasó fue que la EPS me demoraba los procedimientos, me inyectaban, me decían que era un desgarre, pero no me calmaba el dolor. Hice derechos de petición solicitando que me atendieran. El dolor persistía pese a lo que me daban. Tuve que ir a una consulta particular, porque en la EPS la cita más pronta con el ortopedista era tres meses. Eso fue en julio. Yo no aguantaba más, solicité la cita en el Centro Médico Imbanaco con un ortopedista y traumatólogo y él me dio el dictamen: tenía ‘necrosis avascular bilateral de cabeza femoral’.Al conocer el diagnóstico fui a la EPS y ellos se preocuparon, empezamos con el derecho de petición y comenzó el proceso, pero con las demoras de siempre: que hay que esperar el examen, que espere la cirugía, que no había ortopedista... Me habían dicho que el pedazo de hueso que tenía se me podía partir y eso implica un reemplazo total de cadera. Pero nada me resolvía la EPS. Acudí a la Defensoría del Paciente y me empezaron a ayudar para que me realizaran la cirugía y gracias a eso me operaron el 17 de octubre pasado.María Helena Sevillano Mi hijo Christian (de 14 años) se cayó y sufrió un trauma raquimedular con ruptura de médula espinal, quedó inválido. Inicialmente, con una tutela, en la EPS me dieron una orden para una silla de ruedas, pero me dijeron que tenía que pagar $150.000, y yo no tenía. Me dijeron que me la guardaban hasta que tenga la plata. Cuando volví por la silla me dijeron que no estaba. La fisiatra me dio otra vez la orden, pero con una silla de bipedestación y después de tres meses me dijeron que así no la cubría la tutela, que tenía que pasar por Comité Técnico Científico (CTC). Estos días fui a recoger la orden y me dijeron que tampoco la cubría por CTC.Tuve que poner una tutela integral porque mi hijo tiene también unas terapias que me están cobrando. Puse una tutela por exoneración para que no me hicieran ningún cobro y me salió a favor, pero después me dijeron que no, que se habían equivocado. Al niño le tienen que hacer terapias físicas y acuáticas. Por eso me cobran más de $300.000, a pesar de que la tutela fue integral y me exonera de pagos.Olivia OrozcoMi hija Cristina tuvo inflamación de una córnea y cada rato teníamos que ir de urgencias al Seguro de Cámbulos. De ahí me mandaban a la clínica Visión, allá estuvo en un proceso de casi dos años y nunca se dio la operación para trasplante de córnea. Ella seguía con dolor día y noche, íbamos, le echaban unas goticas, pero nada. Que estaba en una fila de 70 para trasplante. Por último, un médico que la había visto en otra clínica por la EPS me llamó y me dijo que había una córnea lista, pero de forma particular. Ante eso, viendo a mi hija malita del ojo, la tomé. Me costó seis millones de pesos el trasplante.Me tocó prestar para la operación. Antes yo había metido derecho de petición para el otro ojito que tenía catarata, después se le opacó el lente y le hicieron un láser, y ya luego seguí en la lucha de la córnea y prácticamente me ha tocado de mi propio bolsillo la compra de las gotas y otras cosas. Hace poco fuimos a la cita de optometría y me dijeron que ya no había convenio. Me fui para otra oficina, me pusieron a llamar por teléfono y estoy a la espera de la cita.Iraides Gaviria, 54 añosHace cinco años me operaron de la vejiga y me han tenido de urólogo en urólogo. Estuve en un tratamiento el año pasado, me mandaron una urodinamia y otros exámenes. Los pedí a finales de enero y me dieron la cita para mayo. Días antes de la cita me llamaron de la clínica y me dijeron que ya no me podían hacer los exámenes porque ya no tenían contrato con mi EPS. Me fui a la EPS y me mandaron para otra parte, pero en este nuevo lugar nunca contestaban. Entonces me mandaron para la Valle del Lili. Volví con los resultados a la EPS y me remitieron a Unicáncer. Me dieron una cita para un mes y medio después, me dijeron que mi caso era delicado y tenían que operarme otra vez. El urólogo me dijo que pidiera otra cita en la EPS y me la dieron para octubre. Me llamaron el 1 de octubre de Unicáncer a decirme que ya no tenían convenio con la EPS y que buscara otra parte. Puse una queja a la EPS en Bogotá y al otro día me llamaron de la sucursal de la empresa Cali para decirme que ya me tenían la cita.Laura Sofía, 2 añosLa madre, Karen Pacheco, denunció que la niña tenía pendiente una cita con dermatología, la cual su EPS no le asignó oportunamente, motivo por el cual ha tenido que pagar particularmente valoraciones con especialista y medicamentos. Solicitó acompañamiento de la Defensoría del Paciente para gestionar la cita con el especialista y el reembolso del dinero que ha gastado en la atención particular de su hija.En junio 8 se consiguió la cita con dermatología, en julio 5 se le realizó junta médica, se definió diagnóstico, se acordó tratamiento y se diligenció formato CTC (Comité Técnico Científico) que aprobó toda la atención que requiere la menor. El 5 de septiembre asistió a cita de control con el dermatólogo Jaime Gil y el 9 de agosto la EPS realizó el reembolso de los dineros pagados particularmente.

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