Cierre de Michelin es un golpe duro para la industria del Valle: analistas

Cierre de Michelin es un golpe duro para la industria del Valle: analistas

Junio 13, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

De las 460 personas que quedan cesantes en Colombia, casi 200 son de Cali. Analistas subrayan con preocupación que la industria regional enfrenta un período de fuerte desaceleración, agravado por la competencia que han generado los TLC.

Con preocupación recibieron analistas económicos la noticia del cierre de la planta de la multinacional Icollantas-Michelín en Cali, la cual fue oficializada este miércoles. Este anuncio que deja sin empleo a 460 trabajadores en Cali y Bogotá, fue calificado como un golpe duro para la ciudad y el síntoma de una posible crisis económica del sector industrial en la capital del Valle.Alfonso Santacruz, economista integrante de la Mesa de Empleo del Observatorio Económico y Social del Valle, dijo que la gravedad de la noticia es mayor "por el momento de desaceleración que vive la industria en Cali"."Con el cierre de esta planta se está perdiendo empleo industrial, mano de obra calificada y con experiencia, que no tiene donde emplearse porque no hay una industria similar en la región", explicó el experto.De los 460 trabajadores que quedaron cesantes desde este miércoles, casi 200 trabajaban en la planta del barrio San Nicolás, de Cali. Según Santacruz, el impacto de la noticia sobre la ciudad no sólo será económico. "También se desencadena un impacto de tipo psicológico, pues se crea la percepción de que en plena época de crisis las industrias se van de la ciudad".Para Julio César Alonso, docente de Economía de la Universidad Icesi, este anuncio es una evidencia clara del panorama difícil de la industria en Colombia, y especialmente en el Valle del Cauca, "pues en los últimos años la actividad de este sector de la economía ha venido experimentando una importante reducción en el departamento"."La tasa de cambio y la pérdida de competitividad estarían entre las causas del cierre, pero también es cierto que hoy nuestros productores no están compitiendo sólo en mercados externos, sino que también enfrentan una dura competencia en el mercado local debido a los tratados de libre comercio, en virtud de los cuales están entrando al país muchos productos a precios más bajos", explicó.En ese contexto, sostiene Alonso, es normal que ocurran cierres de este tipo. Sin embargo, advierte a renglón seguido, es muy preocupante que entre el 2012 y abril del presente año se han perdido 21 mil empleos en la industria en Cali."Las evidencias son las crisis que están enfrentando el sector calzado, manufacturero y textil, y desconocemos cuál es el panorama de otros sectores de la economía", agregó.Ambos expertos advierten que el caso de Icollantas-Michelín podría replicarse en otras empresas del tejido industrial vallecaucano.Por su parte, Lina Sinisterra, directora ejecutiva del del Comité Intergremial y Empresarial del Valle, calificó el anuncio como lamentable por la pérdida de empleos, inversión y conocimiento que produce el cierre de la planta de Icollantas-Michelin. Incluso, señaló, el Comité está dispuesto a plantear a la compañía que reconsidere su decisión.La noticia del cierre de Icollantas-Michelín Colombia tomó por sorpresa a los vallecaucanos, pues la difícil situación de la empresa no era de dominio público. José Luis Vega, presidente de la firma en Colombia, dijo a través de un comunicado que el cierre de las dos plantas de Cali y Bogotá era inevitable. "La empresa, ha acumulado pérdidas por unos 300 mil millones de pesos en los últimos 15 años. Se han hecho inversiones por más de 261 mil millones de pesos, así como proyectos para mejorar la productividad y defender el empleo de sus trabajadores, pero todo esto no dio los resultados esperados", dice la comunicación oficial. El cierre de Icollantas-Michelín se suma al ya oscuro panorama que la capital vallecaucana enfrenta en materia de empleo. Según las más recientes estadísticas del Dane, la capital del Valle tiene hoy 206.000 personas sin trabajo , cifra que se traduce en una tasa de desempleo de 16,4 %, lo que la ubica entre las seis ciudades del país con más desocupación, a nivel de Quibdó, Cúcuta, Popayán o Ibagué.En el trimestre febrero-abril del 2013 la ciudad registró 18.000 caleños más desocupados, comparado con igual lapso del año pasado, mientras que el número de personas con un trabajo permaneció estable.Para los analistas económicos, es claro que en el contexto económico actual, noticias como la de Icollantas-Michelín pueden repetirse. "Las empresas están buscando el lugar donde funcione mejor el negocio. Estamos como en aquel momento, de finales de los años 80, cuando empresas industriales como Gillet, Fruco y Croydon se fueron de la ciudad. El panorama es grave", enfatizó Alfonso Santacruz.

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