César y Lina, entre los mejores del país en pruebas educativas

Diciembre 02, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas Enviada especial a Bogotá
César y Lina, entre los mejores del país en pruebas educativas

César Augusto Campo Estupiñán recibió una tableta por haber ocupado el tercer puesto en las pruebas de matemáticas del grado quinto. El próximo año comenzará su bachillerato en el Incodelpa, en Buenaventura.

Un bonaverense y una bugueña quedaron terceros en Supérate por el Saber, evaluación que hace Mineducación.

Ser pilo tiene su recompensa. Y así lo sintieron el pasado domingo los dos representantes del Valle del Cauca que pasaron a la prueba final del concurso ‘Supérate por el Saber’, que realiza el Ministerio de Educación Nacional desde el año 2012. Tanto César Augusto Campo Estupiñán, el niño bonaverense de diez años que participó en las pruebas de matemáticas, como Lina María Ramírez, la joven de 17 años recién graduada de bachiller del Gimnasio Central del Valle (de Buga), vieron los resultados del estudio y la disciplina. El pasado domingo, en la final nacional, quedaron entre los 33 mejores del país y ocuparon el tercer puesto en sus categorías: César en matemáticas del grado quinto y Lina en biología del grado once.De hecho, César fue uno de los niños que recibió de manos del presidente Juan Manuel Santos el premio por ocupar el tercer lugar. Él se hizo ganador de una tableta, con la que, según las palabras del mandatario, podrá seguir estudiando y de paso, divertirse con este dispositivo.La ministra de Educación, Gina Parody, dijo que con estas pruebas, así sean voluntarias, se están midiendo los estándares de la calidad en la educación en Colombia.César, en el camino a la excelenciaPara César no es extraño quedar en los primeros lugares en cuanto al rendimiento escolar. Este año, en el que finalizó su primaria, fue destacado en el Instituto Comercial del Pacífico, Incodelpa, se ganó el premio a la excelencia de la básica primaria. Su profesor de matemáticas, Carlos Andrés Buenaventura, lo describió como un alumno dedicado y comprometido. Por ello, no es una casualidad que haya resultado entre los mejores, si en las notas del colegio, esa asignatura la ganó con la máxima calificación: un cinco. “Yo les enseño a todos mis estudiantes que las matemáticas no son un dolor de cabeza, estas son fundamentales para razonar y para la vida en general”, comentó. La mamá de César, Mónica Estupiñán, dijo que el resultado obedece a la dedicación que él puso. “Con su profesor practicó bastante y aún estando en vacaciones le sacó tiempo”, anotó.Mónica cuenta que César es un niño con intereses iguales a otros pequeños de diez años. “Él juega fútbol y también tiene sus ratos pegado a los videojuegos. Pero está viendo que estudiar paga y cuando vio que a los estudiantes de once grado les van a pagar su carrera universitaria, incluso en el exterior, dijo que seguirá participando en esta evaluación”.César cuenta que tiene facilidad para comprender los números. “Pero fue mi profesor el que me motivó y hoy veo un muy buen resultado”, reconoció este niño que iniciará en el Incodelpa (de carácter privado) su bachillerato. Lina, la futura ingenieraLina María Ramírez se graduó este año (en junio) de bachiller de uno de los colegios privados de Buga con mayor tradición en la excelencia académica: el Colegio Diocesano Gimnasio Central del Valle. Ella dice que siempre le ha ido bien en las ciencias naturales y que fueron los profesores Juan Carlos Quintero y Hoover Vargas quienes la motivaron a presentarse en las pruebas.“Yo pensé abandonar, porque ya había terminado el bachillerato y estaba en las vueltas para ingresar a la universidad, pero el profesor Hoover me dijo que ya estaba entre los mejores de la región, que siguiera el proceso y hoy quedé de tercera a nivel nacional en mi categoría”, expresó Lina.La joven pasó en ingeniería ambiental en la Universidad del Valle, gracias a su buen desempeño escolar.

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