Cerros tutelares viven su propio calvario durante Semana Santa

Cerros tutelares viven su propio calvario durante Semana Santa

Abril 02, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Cerros tutelares viven su propio calvario durante Semana Santa

Los caminos del ascenso a las Tres Cruces están visiblemente deteriorados por el tránsito de personas. Además, se ve impactado por construcciones irregulares e infraestructura de telecomunicaciones.

Se calcula que 700.000 personas visitan Cristo Rey, Tres Cruces y Yanaconas por estos días. La explotación minera, las invasiones y los incendios han sido históricamente los factores que han contribuido a agilizar su deterioro.

Desde hace más de 400 años, los cerros tutelares de Cali (Tres Cruces y Cristo Rey) vienen perdiendo capa vegetal. Las cicatrices se les ven en espacios erosionados que van ganando mayor espacio.

La explotación minera, las invasiones y los incendios han sido históricamente los factores que han contribuido a agilizar su deterioro. Sin embargo, uno de los impactos más significativos es la asistencia masiva de miles de caleños y turistas que durante cuatro días de Semana Santa hacen el tradicional ascenso a los monumentos.

Este año se esperan 700.000 personas, “demasiada gente durante tan pocos días. La gente sube por donde quiere y puede y al ser un suelo tan vulnerable (arenisca) la fuerza y la presión de los pies sobre la superficie generan erosión. A eso se suman las ramas y piedras que arrancan  los visitantes para mantener la estabilidad en el terreno”, explica Hernán Bonilla, director ejecutivo de la Corporación para la Protección y Desarrollo de los Cerros, Corpocerros.

Se trata de un daño más para un terreno ya debilitado. De acuerdo con estudios técnicos del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial,  POT, por lo menos 48 hectáreas del cerro de Cristo Rey tienen amenaza o muy alta por movimientos de masa. En las Tres Cruces también hay amenaza de este tipo.

“Muchos toman el ascenso como una penitencia, otros, como actividad deportiva, pero la mayoría hace lo mismo: dispone mal los residuos, sube por sitios intransitables, ocasionando daños al ecosistema. Creo que muchos no tienen compromiso con la naturaleza. También, el Estado se ha quedado corto para recuperar los cerros”, explica Diana Vásquez, del área de Gestión Ambiental de la Escuela de Recursos Naturales del Ambiente de la Universidad del Valle.

Pero dice Didier Upegui, director de la DAR Suroccidente de la CVC, que ya se hacen esfuerzos con planes piloto de reforestación en algunas zonas de los cerros, como en Altos de Normandía (faldas de las Tres Cruces),  afectado por la minería de carbón y piedra.

“Aunque invirtamos millones, si no hay cultura ciudadana y control efectivo del Estado para evitar los impactos, ser difícil recuperarlos”, agrega. 

Este año las autoridades ambientales hacen un llamado a los visitantes para que, además del fervor religioso, demuestren respeto por lo ambiental, circulando por los senderos autorizados. La idea es cuidar los pocos trabajos de reforestación hechos hasta ahora.

“Hace diez días sembramos 200 árboles en el sector El Venado (detrás de Cristo Rey) como parte del diagnóstico sobre la composición orgánica de los cerros. En Bataclán (sector Morro del Gallinazo), a finales del 2014 hicimos un rescate de plántulas para luego sembrarlas en  partes que necesitan cobertura vegetal. Son pequeñas cosas que no se ven, pero que significan mucho para recuperar el terreno. Queremos que las cuiden”, dijo María Leonor  Velásquez, del área de Ecosistemas del Dagma.

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