Cerca de 400.000 caleños utilizan buses en sitios por donde pasa el MÍO

Cerca de 400.000 caleños utilizan buses en sitios por donde pasa el MÍO

Noviembre 18, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Cerca de 400.000 caleños utilizan buses en sitios por donde pasa el MÍO

Calle 9.Nueve rutas del colectivo le hacen competencia a las rutas P27A y P27D.

La avenidas 3N y Roosevelt, la Calle 9, la Calle 5, la Carrera 10 y la Avenida 2N, son los sitios más afectados por el paralelismo.

Que los buses del transporte colectivo circulen por los mismos corredores por los que rueda el MÍO es uno de los inconvenientes por los que hoy el masivo caleño sufre una profunda crisis financiera y operacional.Hoy, a las 91 rutas que tiene el MÍO le hacen competencia 48 rutas del colectivo. Funcionan en los más de 1300 buses y busetas de las empresas tradicionales que, de acuerdo con el plan de implementación del sistema, ya no deberían estar operando. Entonces, lo que hay es una competencia entre ambos sistemas de transporte público (a esto se le llama paralelismo). Ambos mueven casi la misma cantidad de pasajeros: se estima que a diario cerca de 400.000 caleños usan el colectivo. Al MÍO diariamente se están subiendo 488.000 usuarios. Para que el masivo caleño no colapse, se necesita que por lo menos 800.000 mil pasajeros viajen en el masivo, lo que permitiría alcanzar el equilibrio financiero del negocio. Para ello, la Superintendencia de Transporte solicitó el pasado viernes a la Secretaría de Tránsito intensificar los operativos para eliminar el paralelismo en los corredores del MÍO y así lograr que más usuarios se suban al sistema. Operativos diarios y más presencia de agentes de tránsito donde ocurre este fenómeno fueron algunos de los compromisos pactados en el marco del plan de salvamento creado para el masivo caleño, cuyo fin es sacarlo de la crisis que afronta a través de diversas tareas que deben cumplir los actores del MÍO.El objetivo es que el 25 de diciembre, cuando se cumplen los 90 días pactados para el plan de salvamento, la cifra de usuarios del masivo crezca a 650.000.Flota a medias, la debilidad del MÍODe acuerdo con Carlos Becerra, jefe de Planeación de Rutas del MÍO, el paralelismo se apoderó de los corredores pretroncales del MÍO. La avenidas 3N y Roosevelt, la Calle 9, la Calle 5, la Carrera 10 y la Avenida 2N, frente al Centro Administrativo Municipal, CAM, es donde se concentra la mayor parte de la oferta del colectivo pese a que ya existen rutas del masivo por estas zonas, dice el funcionario.En un recorrido realizado por El País se pudo constatar, por ejemplo, que por la Calle 9, donde funcionan las rutas P27D y P27A, transitan en simultáneo por lo menos nueve rutas de colectivo cuyos destinos son el norte, centro y oriente de Cali. Montebello 1, Ermita 3, 5 y 6, Alameda 6, 3 y 1, Villanueva 1, entre otras, hacen parte de la lista. En la Avenida 2N, frente al CAM, la oferta es mayor. Mientras que rutas como la E27, A01A, A05 y P27D del MÍO tienen paradas en esta zona, El País contó 17 rutas del colectivo que también se detienen a recoger pasajeros, entre ellas un Expreso Palmira que ofrece recorrido hasta Vallegrande (Oriente). Alfonso López, Pízamos, Morichal de Comfandi, Popular, El Caney, La Hacienda, Los Chorros, la Luna, Cañasgordas, son algunos de los destinos ofertados por los colectivos, sitios donde, según Metrocali, ya hay rutas del masivo operando.La demora en las frecuencias y tiempos de viaje del MÍO es una de las razones por la que muchos caleños siguen usando el colectivo. “Yo vivo en Cuatro Esquinas (Oriente). Si me voy en colectivo llego en 20 minutos, pero si me subo al MÍO, me toca hacer tres trasbordos, me demoro una hora y diez minutos”, explica María Lozano, quien prefiere subirse a una Río Cali 2Ptar en la Avenida 3N, justo frente a la estación Prados del Norte del MÍO.Para Carlos Becerra, que los operadores del MÍO no saquen la flota completa a operar, es la debilidad del sistema frente a la oferta del colectivo. “Nosotros programamos en corredores pretroncales rutas con frecuencias de 8 a 10 minutos, pero si no hay buses para atender las rutas, se demoran mucho más”, explicó el funcionario.Gloria Sánchez, habitante del barrio Tequendama, dice que “si salgo a esperar la ruta P27D (en la Avenida Roosevelt), me puedo demorar hasta 40 minutos esperándola. Si me monto en colectivo, que pasa a cada rato, me voy más rápido”.¿Falta de operativos?Durante las últimas semanas se ha cuestionado la labor de la Secretaría de Tránsito frente a la falta de operativos para controlar el paralelismo.En un análisis realizado por los operadores del MÍO, se estima de las 48 rutas que le hacen competencia al MÍO, solo a cinco de ellas se le hacen controles, “lo que equivale al 10 % del transporte colectivo que afecta al masivo”, reza el informe.En recientes declaraciones, Eduardo Bellini, gerente de Blanco y Negro Masivo (uno de los operadores del MÍO), dijo que “si el Tránsito lograra quitarle el paralelismo a 35 rutas del sistema, ganaríamos 60.000 pasajeros más. Vemos con mucha preocupación que no haya operativos permanentes y contundentes en el tema”.Por cuenta de la falta de operativos, 400 pequeños transportadores que se convirtieron en socios del MÍO anunciaron tutelas contra Tránsito. “Desde el 5 de marzo de este año se firmó un compromiso para sacar el colectivo de manera gradual. Se suponía que en septiembre ya estarían los 1300 buses por fuera”, señaló Francisco Belalcázar, pequeño transportador y socio de Unimetro. Juan Miguel Durán, superintendente de Transporte, aseguró que “la Secretaría debe hacer más esfuerzos para reducir la oferta del colectivo. Hemos pedido reportes de operativos diarios y más guardas en los corredores donde hay paralelismo para contrarrestar esta situación”.En respuesta, Emiliano Guarnizo, secretario (e) de Tránsito, señaló que el colectivo “no se puede sacar de la noche a la mañana, porque el MÍO aún no cubre muchos sectores y no podemos dejar a la gente sin transporte”.Sin embargo, aseguró que “ya comenzamos a trabajar. Tenemos en la mira a siete rutas que están completamente canceladas pero que siguen operando. Intensificaremos los controles para empresas como Coomoepal, Sultana, Papagayo y Alameda”.Dijo, además, que algunas tutelas falladas a favor de empresas del colectivo a las que ya se les había quitado la habilitación obligaron a permitirles operar de nuevo, “por lo que debemos actuar con cautela, respetando el debido proceso”.

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