Casa de Colombia, una fundación que transforma vidas

Mayo 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | reportera de El País
Casa de Colombia, una fundación que transforma vidas

Casa de Colombia, la fundación de Margarita Lenis, busca apoyos para las cirugías de alta complejidad de niños con deformaciones.

Casa de Colombia, la fundación de Margarita Lenis, busca apoyos para las cirugías de alta complejidad de niños con deformaciones.

Cómo olvidar a Didier. A sus 17 años, nunca había sido tratado de su hidrocefalia, ni de sus dientes salidos, ni de su deformación en los brazos, el Síndrome de Apert. Sus brazos crecieron rígidos hacia atrás, y sus dedos pegados como manos de pato. El niño no podía abrazar a sus abuelos, quienes lo criaron cuando sus padres lo abandonaron al nacer enfermo.

En la primera Jornada de Ortopedia, a  Didier le trajeron un primer brazo hacia adelante y luego el otro y el cirujano de mano separó sus dedos para que pudiera hacer pinza y agarrar con ellas. Didier volvió a sonreír cuando le hicieron un tratamiento de ortodoncia que le acomodó sus dientes.

Didier ya podía coger la cuchara, prender el televisor, amarrarse los zapatos... y abrazar feliz a sus abuelos, a los médicos y benefactores de esta Fundación que le dieron la magia de expresar su gratitud infinita al recuperar sus brazos.

Imposible olvidar para Margarita Lenis Steffens, directora ejecutiva, desde hace 17 años de Casa de Colombia, fundación que surgió hace 35 años cuando empleados de Carvajal y Cía. recogieron fondos para contribuir con la cirugía de un niño de una familia sin recursos. Pero la causa creció porque casos como ése eran muchos.

Desde entonces, la salud de los niños más vulnerables se convirtió en la misión principal de la entidad, dirigida por su Fundadora Herminia Zamarriego y su directora en aquella época, Margarita Carvajal C.

Un día me llamaron para apoyar la Fundación en 1999, yo creí que iba a ayudar en mis ratos libres, pero me enamoré y me quedé”, dice Margarita Lenis. 

Imposible no enamorarse de una obra donde con la ayuda de cada uno de los médicos, tanto Colombianos como americanos, enviábamos a EE. UU. a los niños que necesitaban cirugías de escoliosis y otras patologías complejas como trasplantes de corazón o de pulmón... o niños quemados.

Los que tenía leucemia iban a un centro muy importante en Memphis. Todo  con el valioso apoyo de Silver Service Children’s Foundation y Healing the Children entre otras entidades.

En el nuevo milenio, el cirujano de columna, Steven Mardjetko, le comentó que ya no le era tan fácil conseguir los hogares de paso y los permisos en los hospitales de Estados Unidos para operar los niños.

Entonces invitó a los médicos estadounidenses a la Fundación Valle del Lili y con el apoyo de la entidad, y de otras organizaciones como Medtronic, quienes donan todos los implantes de Columna, y la Global Spine Outreach, encargada de traer el grupo de médicos especialistas, comenzaron a realizar sus Jornadas de Columna y escoliosis. En dichas misiones se logran un promedio de 70 a 80 atenciones médicas en consulta y un promedio de 10 a 16 cirugías.

Justo esta semana están en Cali 13 especialistas quienes transformarán las vidas de 16 niños que serán operados. Y se  celebran quince años de las jornadas, a las que vienen dos  veces al año”. Estas nacieron gracias a las jornadas de ortopedia y traumatología que se realizan desde hace 25 años, en abril y octubre, en el Hospital San José de Buga, donde se logra un promedio de 80 a 100 procedimientos quirúrgicos, y se atienden de 180 a 200 niños en consultas.

Imposible olvidar a un niño traído desde Chocó, afectado por sus ‘pies Chapin bilateral’, una deformación de las extremidades inferiores. “El niño había intentado cortarse los pies con un machete, para evitar las burlas. Se le veía la tristeza en el rostro y después de sus cirugías en ambos pies, la expresión de su hermosa cara cambió por una gran sonrisa de alegría”, expresa con más alegría Margarita Lenis sobre estas intervenciones que les cambian la vida al niño y a sus familias, comenta ella.

A estas jornadas médicas internaciones se  suman el apoyo de las jornadas pre y post quirúrgicas con médicos colombianos, como también el programa de órtesis y prótesis, donde Fundación Casa de Colombia provee  dichos elementos gracias al apoyo de A Leg To Stan On y fisiatras colombianos. Incluso, donan sillas de ruedas a los niños que lo requieren.

Cada mes realizan jornadas preventivas pediátricas en centros de la Fundación Carvajal en AguaBlanca y Ladera,  en la Ciudadela Educativa Isaías Duarte Cancino y en Yumbo, en convenio con la Fundación Único, donde atienden  un promedio de 120 niños en pediatría, tamizajes auditivos, visuales, fonoaudiología e higiene oral.  

A estos niños se les entregan los medicamentos, refrigerio, regalos y remisiones a otras especialidades si lo necesitan y  nuevas jornadas para la entrega de gafas a niños con problemas visuales.

Todo esto se hace gracias a que en el Valle del Cauca hay muy buenos especialistas. 

“Sin los médicos colombianos, no podríamos hacer nada”, comenta agradecida la directora ejecutiva y cita a especialistas como  Julio César Palacio, Julio César Reina, Luis Fernando Caicedo, Juan Alfonso Uribe, Mario Germán González, Jaime Andrés Barreto, Diana Prieto, María Fernanda Cruz, Alfredo Otero, entre muchos otros y residentes de pediatría de la Universidad del Valle.

“Orientamos a las familias para que sus EPS brinden su debida atención médica, tratamientos o procedimientos, direccionándolos, pues hay personas que ni siquiera saben para qué sirve un Sisbén”, cuenta.

Todas estas acciones hacen de la institución una verdadera Casa de Colombia: ahí llegan familias necesitadas desde San Andrés Islas, Cauca, Nariño, Cundinamarca, Caquetá y hasta de La Guajira, a buscar desde un medicamento hasta una cirugía de alta Complejidad. Los pacientes y su acompañantes puede hospedarse en el Hogar de Paso Refugio de Vida, Fundación hermana apoyada en parte por Casa de Colombia. 

“También tenemos un programa de educación donde alcanzamos a tener 400 niños con becas educativas. Gracias que hoy día el Gobierno cubre estos cupos en escuelas públicas, nos encargamos de proveerles un kit escolar completo y en colegios privados estratos 1-2 y 3 apoyamos con $24.500 mensuales a cada alumno becado por nosotros”.

Y ya ven los frutos. Algunos de estos niños becados por la Fundación Casa de Colombia, han pasado a la Universidad del Valle donde siguen recibiendo el apoyo para continuar su formación. Es así como médicos, voluntarios de Colombia y del extranjero y benefactores de esta gran obra se reúnen cada año en una cena benéfica como la que se servirá esta noche en el Club Colombia.

Bono de donación: $250.000. Muchos lo agradecen, como John Freddy Aragón, de 12 años, que llegó a la Fundación en 2014, de Timbiquí, Cauca, con sus pies torcidos. La cirugía era muy delicada porque la deformidad comprometía huesos, músculos, tendones. Hoy sonríe y corre feliz.

Tan feliz como cuando Ana María Montenegro relata que llegó bebé con una escoliosis grave, pero después de haber sido operada doce veces, hoy a sus 14 años, es una feliz campeona de karate en Palmira. “Su familia ha sido muy agradecida y satisfactoriamente para nosotros muy pendiente de su niña.

Un día Ana María y su familia nos invitaron a su casa, la cual está llena de amor y de muchos pájaros que vuelan por todos lados y a cada uno la niña le tiene un nombre”, cuenta esta gestora social para quien es imposible olvidar las sonrisas, las miradas, los gestos de gratitud en estos 17 años. Como el abrazo del niño que tenía los brazos hacia atrás. “Sentir el impacto que genera esta obra es lo que me hace feliz”, concluye.

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