Caos por congestión en la oficina de pasaportes en Cali

Enero 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Caos por congestión en la oficina de pasaportes en Cali

En este mes los padres aprovechan las vacaciones escolares para llevar a sus hijos a sacar el pasaporte.

La fila comienza a las 3:00 a.m. Los tramitadores hacen su ‘agosto’. Hasta alquilan muletas y sillas de ruedas para agilizar ingreso.

Congestión. Eso es lo que se ve por estos días tanto dentro como fuera de la oficina de pasaportes de la Gobernación. Y con ello, los tramitadores hacen su ‘agosto’, ofreciendo puestos para adelantarse en la fila. Enero, explica la subdirectora de Pasaportes, Colombia Medina, es el único mes del año en que esto sucede. Llegan a atender hasta 700 personas diarias, mientras que en otro mes del año tramitan entre 300 y 400 al día. La gente comienza a llegar desde las 3:00 a.m. o 4:00 a.m. a la fila, que se extiende por casi un cuadra. Muchos ciudadanos que han realizado el trámite recientemente aseguran que se han tardado hasta nueve horas en el proceso. Actualmente son siete las personas que atienden en la oficina. Las razones de la congestión son varias, asegura la señora Medina. Primero, que mucha gente que vive en el exterior viene de visita y aprovecha para renovar el documento. Segundo, que como es temporada de vacaciones, los papás aprovechan para llevar a los hijos a tramitarlo. “Lo cierto es que a todo el mundo le da por sacar el pasaporte en este mes. Incluso gente que no lo necesita con urgencia, y viene es a hacer más congestión. La recomendación es que vengan en febrero, marzo, o diciembre, que son los meses de temporada baja para el trámite”, dice.Además, expone que una diligencia como esta no se puede hacer en cinco minutos. “No es solo mirar en la pantalla y ya, estuvo. Hay que mirarle toda la documentación, tomarle la foto, hacer el pago”, explica. El horario de atención es de 7:00 a.m. a 3:00 p.m., aunque a veces la oficina cierra la puerta más temprano, a eso de las 11:00 a.m. o 12:00 m., porque su capacidad ya está copada y no pueden recibir más gente. Las triquiñuelasCerca a la entrada se ubican los hombres que ofrecen puestos en las filas, “bien adelante, porque si se hace de última no alcanza a que lo atiendan”. El truco, explica uno de ellos, es que tienen “funcionarios adentro que nos ayudan”. “Por eso es que se le cobran cuarenta pesitos para el funcionario, y a mí me da lo que me quiera dar”, dice. Al preguntarle cuánto puede ser, menciona que unos “treinta pesitos”. Otro de los hombres lo desmiente y dice que es muy carero. Que él solo cobra $30.000, que son para la muchacha que está en la fila. “Usted entra y se hace en el puesto y ella se sale”, dice, señalando a una rubia. Las triquiñuelas para agilizar el ingreso al recinto llegan al punto de que algunos tramitadores ofrecen alquiler de muletas y sillas de ruedas para que las personas se hagan pasar por discapacitados y sean atendidas prioritariamente. La subdirectora de Pasaportes añade que hasta alquilan niños con este propósito.“Por eso solo atendemos con prioridad a las personas con niños, solo si van a tramitar el pasaporte del pequeño y traen su documentación. De lo contrario, no”, asegura la señora Colombia. “Hay otros que cobran por hacer la vuelta del banco y se desaparecen con la plata”. Problema crónico“Donde haya aglomeración de gente para hacer una diligencia, ahí está el tramitador. Y el problema es que la gente es la que los alienta, porque les compran sus servicios”, comenta Colombia. La funcionaria explica que en algún momento se intentó implementar un turnero, pero con eso “pasa lo mismo. Porque los tramitadores duplican las fichas y las negocian”. Y añade que ellos se escudan “involucrando a la gente de la oficina, pero nunca dicen quién es esa persona. Es una mentira que ellos dan para verse creíbles ante la gente, justificar lo que hacen”. La Subdirectora de Pasaportes asegura que lo que ocurra de la puerta de la oficina para afuera, se le sale de las manos. Y que si los policías permiten que la gente se cuele y haga todas las triquiñuelas, no hay nada que pueda hacer. “Ya hemos hablado con las autoridades, les hemos pedido que impidan este negocio y dicen que no es cierto, que ellos no se involucran para nada con los tramitadores”, comenta.

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