Buses ‘chimeneas’ siguen afectando a la capital del Valle

Buses ‘chimeneas’ siguen afectando a la capital del Valle

Junio 29, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Más de la mitad de los buses antiguos que todavía circulan en Cali están generando contaminación ambiental. De un total de 3.215 vehículos que son operados por 24 empresas, 1.865 (es decir el 58%) emiten gases nocivos.

Más de la mitad de los buses antiguos que todavía circulan en Cali están generando contaminación ambiental. De un total de 3.215 vehículos que son operados por 24 empresas, 1.865 (es decir el 58%) emiten gases que son nocivos para la salud humana y la naturaleza. Las áreas que se han visto más afectadas por esta problemática son la glorieta de Sameco, la Terminal de Transportes, la portada al Mar, la Calle 13 con Carrera 10, el CAM, La Ermita, la Carrera 10 con Calle 23 en el parque Obrero y la Autopista Simón Bolívar con Carrera 56. Así lo refleja un informe del Dagma, tras dos jornadas de monitoreo a cada una de las empresas de transporte público presentes en la ciudad. Los resultados de estas mediciones serán expuestos hoy a los empresarios del transporte en el Hotel Dann Carlton. Igualmente, el informe será enviado a la Procuraduría Ambiental.Según Carlos Rojas, director (e) del Dagma, la empresa Gris San Fernando es la que más impacto ocasiona, dado que de 81 vehículos que tiene, a 80 se le observaron emisiones perjudiciales.A ésta le siguen Verde Bretaña, donde en 91 de los 112 vehículos que tiene en su totalidad expelen partículas dañinas. Igualmente, en los operativos se encontró que de 266 buses de la Blanco y Negro, 196 botaban mezclas perjudiciales. Sin embargo, el funcionario hizo la salvedad de que esta última compañía tuvo un mayor registro negativo (del 11.84%), al igual que Coomoepal (7%), debido a que son las que más vehículos de transporte tienen.Durante los controles, la autoridad ambiental ofició solicitudes sobre la certificación de gases en 627 vehículos, pero sólo se recibieron respuestas sobre 145 automotores. De estos, 128 cumplen con el resultado de revisión de opacidad y sólo 17 no cumplen con dicho resultado.Janeth Arcila, funcionaria del Dagma, explicó que en estos dos años que se prevé culmina la construcción del MÍO, los dueños de esos 3.215 vehículos públicos que circulan paralelo al sistema deben cumplir con las normas ambientales. “La falta de mantenimiento de los automotores, de un combustible limpio y la manera de conducir son factores que producen los gases contaminantes. Por ejemplo, si un conductor acelera sin necesidad en el semáforo, eso consume más combustible y por lo tanto emite más gases”, indicó la investigadora. A raíz de estos hallazgos, el Director del Dagma sostuvo que se reunirá con los representantes legales de estas empresas para “definir qué medidas se tomarán a fin de disminuir el impacto atmosférico, queremos hacer un pacto real y viable o sino iniciaremos procesos sancionatorios”. El País buscó a los representantes de las empresas Blanco y Negro, Coomepal y Verde Bretaña, que figuran en ese raking, pero no fue posible obtener opinión al respecto. Mientras que Eunice Ardila, vocera de La Carpa (que aglutina a los transportistas que están fuera del MÍO) sólo expresó que están pendientes es de la chatarrización de los vehículos. Madelin Rojas, propietaria de Transur, explicó que “estamos trabajando con revisiones técnico-mecánicas cada tres meses a todo el parque automotor”.En la salud“Numerosos estudios han mostrado cómo la contaminación ambiental afecta la salud y genera un mayor riesgo de asma, enfermedades pulmonares, así como también en patologías cardiovasculares”, explicó la epidemióloga Luz María Gómez. Enfatizó que “la contaminación resultante de partículas de diésel y combustible incide en la promoción de la arteriosclerosis, derivando en el aumento de infartos al corazón”. Según el médico del Centro Médico Imbanaco, Carlos Salgado, factores como la contaminación ambiental, el cigarrillo, el humo de la leña y sustancias químicas laborales originan la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

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