Buscarán obtener permisos para remodelar el tradicional hotel Aristi

Buscarán obtener permisos para remodelar el tradicional hotel Aristi

Mayo 17, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Promotores radicarán el proyecto ante Planeación, ente que definirá si las obras se reanudan.

Esta semana,  después de cuatro meses de trabajos al interior del Edificio Columbus, el Teatro Colón y el Hotel y Teatro Aristi, el grupo inversor G50 presentará el proyecto de renovación de estos hitos arquitectónicos ante el  Consejo Municipal de Patrimonio, al Departamento de Planeación Municipal y al Ministerio de Cultura, para tramitar los permisos para la intervención.

Así lo aseguró la gerente del grupo G50, Nathalie Rueda, quien recibió la visita de una comisión del Ministerio de Cultura que verificó el estado de los inmuebles y el alcance de las obras en estos sitios  del barrio Santa Rosa, tras las denuncias de vecinos y arrendatarios en las que manifestaron que los bienes estaban siendo afectados por demoliciones en su interior.

Rueda explicó que las licencias de construcción no se tramitaron el año pasado debido a que cuando el grupo G50 compró las edificaciones, estas presentaban un avanzado estado de deterioro y “amenazaban ruina”.

“Por ello decidimos hacer algunas acciones de reforzamiento estructural e iniciamos la búsqueda de las licencias. En noviembre, cuando estábamos listos para presentar el proyecto ante Planeación, el Ministerio de Cultura sacó el Plan de Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico de Cali,  que contiene una normatividad diferente a la del POT, que era a la que nos habíamos ceñido. Durante este año hemos hecho ajustes con un asesor de Patrimonio, para sacar adelante el proyecto y poderlo presentar como se debe”, esgrimió Rueda, quien no quiso revelar el nombre del asesor del proyecto y enfatizó en que el patrimonio se va a respetar.

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La Gerente del G50 manifestó que espera que se le otorgue la licencia de intervención de los bienes y que “estamos dispuestos a asumir las sanciones y la restauración que demanden las autoridades”.

Estos inmuebles, ubicados en la Carrera 9 entre calles 10 y 11, son clasificados de interés cultural del ámbito nacional tipo 1, por lo que no puede deteriorarse su fachada o interior, sino que se deben conservar todos los elementos originales.

Al respecto, el alcalde Norman Maurice Armitage dijo que  “en ningún momento se está modificando la estructura patrimonial del edificio, están haciendo unos trabajos de reforzamiento”.

“No estamos en disposición de fregar. Todo lo contrario, tenemos que ayudar y no poner trancas en la rueda para que este proyecto salga adelante, porque va a generar 1500 empleos y va a reestructurar una zona deprimida y horrible, como la Calle 10”, complementó el Gobernante.

El País intentó conocer los resultados de la veeduría de la comisión del Ministerio de Cultura, pero voceros de esa cartera manifestaron que en las próximas semanas entregarán un concepto respecto a la obra. Planeación Municipal ha sido clara al afirmar que esta no cuenta con permisos tramitados ante esta dependencia.

En el Edificio Columbus, el Teatro Colón y el Hotel y Teatro Aristi se proyecta hacer un centro comercial en el primer piso de las edificaciones y, asimismo, reactivar el hospedaje.

En el Hotel Aristi, por ejemplo, se plantea renovar 230 habitaciones e instalar un centro de convenciones en el noveno piso, con capacidad para 1500 personas.

Además, en los tres primeros pisos de las edificaciones habrá locales comerciales tipo pasaje, como El Tesoro o San Andresito. 

En la parte del Teatro Aristi se proyecta un centro cultural de grandes dimensiones.

“Es una disputa de los inquilinos”

Según la gerente del G50, Nathalie Rueda,  “las quejas del proyecto vienen por parte de cuatro inquilinos a los que ya se les advirtió del desahucio y no se quieren ir. Ellos están pidiendo sumas muy altas por desocupar sus locales, pero les dimos la opción de ocupar locales después de la remodelación, pero no accedieron”.

Por su parte, Otoniel González, apoderado de los comerciantes,  dijo que con los inquilinos “no ha habido negociación alguna. El G50 envió a los arrendatarios los desahucios de una forma no ortodoxa y por eso se prorrogaron los contratos de arrendamiento hasta el 2017.  Ahora la inspectora dijo que para adelantar las obras y ‘para evitar que el inmueble amenace ruina’, los comerciantes deben desocupar la edificación en 30 días, en una maniobra que va en contra al debido proceso y no está dentro de sus competencias”.

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