Bicitaxis en Cali, entre “transporte ecológico” e ilegalidad

Abril 20, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Bicitaxis en Cali, entre “transporte ecológico” e ilegalidad

Los bicitaxis de Valle del Lili llevan un mes en el sector y ya cuentan con clientes fijos que solicitan su servicio a domicilio. En ocasiones los usuarios llaman y los bicitaxistas los recogen, los llevan a su destino, los esperan y los regresan de nuevo hasta sus casas. En un día, cada vehículo hace más de quince viajes y la tarifa, que depende de la distancia a recorrer, no pasa de $2000.

Inicialmente solo había en el Oriente, pero ya se ven en el Sur. Ministerio exigió que sean censados para estudiar su regulación.

“Si yo tuviera los $400.000 que él quiere por el bicitaxi, se lo compraba sin pensarlo”. Tener un bicitaxi: ese es el sueño de John Jairo, un joven de 21 años que desde hace tres maneja esta especie de triciclo que su jefe le alquila a cambio de $4000 diarios, en el barrio Primavera, al oriente de Cali. Los clientes son los visitantes de un reconocido supermercado del sector y, de vez en cuando, uno que otro trasteo sencillo y de corta distancia. “Yo me muevo más que todo en este barrio y en algunos sectores que están por acá cerca. Hay otros que sí van hasta El Retiro, El Poblado, Mariano Ramos o El Vergel”, explica George, otro bicitaxista de Primavera.En esta zona, un recorrido de hasta diez cuadras puede costar $2000. “Si tengo que pasar la Simón Bolívar, serían $3000. Toca cobrar menos que los taxis, porque sino la gente prefiere irse con ellos y no con nosotros”, dice John Jairo.Hace tres años, cuando el supermercado junto al que se ubica tenía un perfil más popular, este joven cuenta que hacía hasta $55.000 en un día, de los cuales descontaba $4000 de la entrega y $1000 del parqueadero donde dejaba el vehículo después de su jornada laboral. Así que eran $50.000 “limpios” para él.Dice que la situación ha cambiado y que ahora los ingresos pueden estar por los $16.000 diarios, de los que le quedan $11.000. Según lo explicado por John Jairo, ha sido víctima de vacunas en algunos barrios. “A veces me toca darles $500 o $1000 a personas que se me suben al bicitaxi, porque si no les doy plata, me pegan o le hacen algo al carro”, afirma.Estos triciclos constan de un marco de bicicleta soldado a un eje de acero que sostiene una estructura metálica que contiene un asiento para dos personas y un techo hecho de lona plástica que cubre a los pasajeros y al conductor. Algunos más elaborados cuentan con puertas laterales y hasta bodega. Ahora, en Valle del Lili“Trabajamos desde las 8:00 a.m. hasta lo que aguante el cuerpo”, dice Julio, un bogotano que trajo seis bicitaxis nuevos -cada uno le costó $1’500.000- desde la capital y hace un mes presta el servicio de lo que él llama “transporte ecológico de tracción humana”, en Valle del Lili. El sistema, según explica, funciona como una central de taxis. “Muchas personas nos llaman y piden que los recojamos, los esperemos mientras hacen lo que tienen que hacer y los llevemos de nuevo a la casa”.Julio asegura que vio una oportunidad de negocio porque “este sector se está volviendo muy grande y en cuanto a transporte está muy abandonado. Muchos no van a esperar un bus del MÍO media hora o no quieren pagar los $4200 que les cobra un taxi para ir al mercado. Aquí, nosotros somos una opción”. A Julio, su negocio le ha traído problemas. No con las autoridades de tránsito y transporte, sino con los taxistas del sector. “A los tres días de comenzar a trabajar tuvimos un inconveniente con algunos taxistas que se ubican afuera de La 14 porque pensaron que les íbamos a quitar trabajo y nos amenazaron con quemar los bicitaxis y golpearnos”, cuenta. El presidente de la Asociación de Taxistas Unidos en Cali, Johnny Rangel, dice que los bicitaxistas “se están victimizando” y que “este medio de transporte es totalmente ilegal”.Rangel añadió que “este transporte perjudica a la ciudadanía porque es muy inseguro. Si ellos tienen un accidente, les toca dejar a los pasajeros tirados porque ni siquiera tienen los seguros con los que debe contar un vehículo de servicio público”. Los bicitaxistas consultados negaron haber tenido accidentes de tránsito. Incluso aseguran que son “precavidos” y que transitan por zonas no muy concurridas. Sin embargo, aceptan que si ocurre un accidente, no podrían responder por los daños.“Si hay un accidente, no sé qué podría pasar. Se me podrían llevar el carro y quedo sin nada”, dijo uno de ellos. En Cali no hay una cifra de cuántos bicitaxis prestan ese servicio. Nadie los ha censado. La Secretaría de Tránsito y Transporte dice desconocer la existencia de este fenómeno en la ciudad. Emiliano Guarnizo, secretario (e) de Tránsito y Transporte de Cali, explica que “por orden de la Corte Constitucional tenemos que reglamentar esta situación y no lo habíamos hecho porque no habíamos detectado el problema. Por ahora no podemos realizar ningún operativo contra ellos, pero no los vamos a autorizar”.Según lo explicado por Guarnizo, “prestar servicio público con estos vehículos genera una inmovilización de entre cinco y cuarenta días, más una multa de cuatro salarios mínimos legales diarios vigentes ($82.133)”.El 27 de febrero de este año, la Directora de Transporte y Tránsito, Ayda Lucy Ospina, instó a los alcaldes del país a “censar e identificar plenamente tanto a los conductores como a los propietarios de los vehículos”. Los mandatarios locales tenían plazo de enviar este requerimiento hasta el pasado 31 de marzo.Ospina explica que con esta medida “se quería hacer un inventario de cuántos de estos triciclos hay en Colombia, con el fin de determinar la magnitud de este fenómeno y de qué forma lo podemos abordar”. Para el consultor e investigador en movilidad y urbanismo, Carlos González, “este fenómeno se presenta porque hay fallas e inoperancia en la prestación del transporte público por parte de la Administración”.González remarcó que “la expansión de Cali no tiene nada que ver con la aparición del bicitaxismo. Puede existir una ciudad que se esté expandiendo vertiginosamente y si está bien servida por transporte público de calidad, este fenómeno no tendría por qué aparecer”.A su vez, el abogado especialista en temas de tránsito y transporte, Víctor Vallejo, asegura que “esto es completamente ilegal. El transporte público de pasajeros solo está contemplado en dos modalidades: individual (taxi) y colectivo (buses)”.Mientras tanto, usuarios como Úber Guerrero dicen que mientras puedan, seguirán prefiriendo el bicitaxi frente a los medios de transporte tradicionales. “En definitiva, esto es mucho más económico que un taxi”, puntualiza.

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