Bares y templos religiosos, establecimientos que más hacen ruido en Cali

Bares y templos religiosos, establecimientos que más hacen ruido en Cali

Septiembre 20, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Bares y templos religiosos, establecimientos que más hacen ruido en Cali

30 funcionarios del Dagma están dedicados únicamente a hacer control de ruido en la ciudad y atender quejas de la comunidad.

La mayor parte de la contaminación auditiva sucede en horas de la noche. Este año el Dagma ha recibido 829 quejas por impacto sonoro. Los parlantes en la vía pública también tienen aturdidos a los caleños.

En la línea de atención del Dagma, 829 quejas se han recibido este año por exceso de ruido, la mayoría de las cuales están relacionadas con establecimientos como bares y discotecas.Otras quejas corresponden a construcciones que trabajan en horarios nocturnos, iglesias con música a altos volúmenes y los vecinos “bullosos”, que sobrepasan los niveles de ruido, afectando la convivencia en sus respectivos sectores. Así lo afirmó Efraín Sierra Delgadillo, director del Dagma, quien explica que actualmente la mayor parte de la contaminación auditiva en Cali se da en horas de la noche. “La mayoría de quejas son por establecimientos nocturnos, por lo que se han intensificado los controles, para tomar medidas preventivas con ellos”.Según Sierra, cuando se corrobora que un establecimiento excede los decibeles permitidos, el primer paso es cerrarlo, como medida preventiva. Entonces, se le exige a sus dueños que ajusten los equipos de tal manera que se propague el ruido con un menor impacto. También se les pide que realicen un proceso de insonorización, con materiales aislantes o reubicando los equipos en un lugar más adecuado y a veces hasta se les aconseja que cierren ventanas”.Otra de la situaciones que el Dagma ha identificado es el uso de música fuerte y parlantes en establecimientos comerciales del centro de la ciudad.“Con ellos hemos realizado un proceso de concientización para que calibren esos equipos de tal forma que no sobrepasen los decibeles permitidos y que no perturben el espacio público. Cuando se les llama la atención en repetidas ocasiones, se les llega a decomisar los equipos”.Se sobrepasan con la músicaEl mayor número de quejas que reportan los caleños sobre ruido, es decir, 190 inconformidades, se da por establecimientos nocturnos como bares y discotecas, que sobrepasan los niveles permitidos de sonido. Las comunas que más se quejan por esta razón son la 2, 17, 19 y 3. Martha Peña, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la Comuna 2, opina que “en esta zona cada vez hay más bares y discotecas y, con la música a todo volumen, no nos dejan dormir. A las autoridades les falta amarrarse la falda y hacer cumplir la ley o seguiremos en las mismas”. Hasta ahora 65 establecimientos han recibido sanciones preventivas y han sido cerrados por unos días, con el compromiso de hacer adecuaciones como insonorizar los locales cubriendo paredes con materiales aislantes, reducir el número de bocinas y mejorar la calidad del sonido.Alabanza a todo volumenPor el ruido de templos religiosos, vecinos han presentado 52 quejas al Dagma, pidiendo que reduzcan los niveles de música durante las ceremonias. Carlos Reyes, residente de Miraflores, vive frente a una Iglesia cristiana y dijo que “los domingos en la mañana hacen un ruido espantoso, despiertan a todo el vecindario con una banda en vivo que toca música con batería y amplificadores. Para colmo, abren las puertas de par en par y dejan que todo el sonido salga”.Otras iglesias, como el Ministerio Internacional Generación de Fuego, en Los Cámbulos, tras recibir las quejas de la comunidad y ser sancionada, ha tomado medidas como forrar los muros con material aislante y cerrar aberturas. Fernando Ramos, el pastor de esta colectividad, resaltó que lo importante es que los inconformes manifiesten sus dudas.Quejas por construccionesDiez quejas han sido interpuestas por personas que viven cerca a construcciones y afirman que estas trabajan en horarios no permitidos, especialmente en la noche o la madrugada. Sin embargo, hasta ahora nadie ha sido sancionado por este motivo. Tal es el caso de Helena de Córdoba, quien vive junto al sitio donde se construye la Nueva Clínica Imbanaco y afirmó que en repetidas ocasiones ha denunciado ante el Dagma el ruido de la obra en horas no autorizadas. Sin embargo, el Dagma determinó que no había violación de la norma y que estaban cumpliendo con un permiso especial que se asignó a la constructora, para que trabaje en horarios extendidos. Sobre el particular, el ingeniero Carlos Olano, de la firma Olano y Cia., indicó que se están atendiendo las inquietudes de los vecinos de la zona.Cuando hay vecinos ruidososPese a que las quejas por vecinos ruidosos deben dirigirse a la Policía, por tratarse de casos en propiedad privada, el Dagma recibió este año 180 llamadas de personas pidiendo que sus vecinos “le bajen a la bulla”. La razón más común es por música a alto volumen y por actividades como martillar o serruchar. Juan David Ramírez, residente en Tequendama, afirmó que su vecino repetidamente hace fiestas y el ruido no lo deja dormir. “Cuando llamo a la Policía, reducen el nivel, pero apenas se van, vuelven a subir el volumen”. En el caso de las unidades residenciales, las personas deben dirigirse a la administración. Elsa Molina, administradora de un edificio en El Ingenio, dijo que ella recibe las quejas y hace la petición, “pero hay personas muy difíciles, que por más que se les pida que colaboren, no reducen el ruido”.

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