Bajarse del carro, un desafío de Cali para superar crisis de movilidad

Marzo 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Luiyith Melo García, reportero de El País

Impulsar el transporte público y desestimular el auto particular es lo deseable. Sin embargo, hay más obras para los carros.

Que los caleños se demoren 38 minutos en promedio para moverse de un lado a otro no parecería tan grave en una ciudad que padece trancones vehiculares en el sur, el norte y el centro durante las horas pico. Los del norte se demoran (también en promedio) 41,2 minutos para llegar a su trabajo o estudio, y los del sur 39,7 minutos, según la encuesta del programa Cali Como Vamos, conocida esta semana. En el oeste y centro-oriente tardan poco más de 35 minutos. En Aguablanca y el resto del oriente se demoran 37,2 minutos. “Yo me demoro 13 minutos de la casa a la oficina, pero mi vecino se demora una hora y 20 minutos para llegar al trabajo; por eso, a ese promedio hay que ponerle un interrogante”, dice James Gómez, experto en movilidad. Él, como muchos otros, cree que el problema realmente es más grave.Hay puntos críticos, como la Comuna 22 (Pance y Ciudad Jardín), una zona por donde circulan 130.000 vehículos cada día. La salida por la avenida Cañasgordas, la vía Cali - Jamundí y la Calle 13 son una odisea en la mañana. Lo mismo que el paso por la Calle 5 con 80, la Autopista con 66, el acceso al túnel de la Avenida Colombia, el paso por Sameco y los accesos al centro de la ciudad.Por eso, aquello de los 38 minutos de demora sorprendió a muchos. No solo a los que usan carro particular, sino a los usuarios del MÍO, para quienes muchas veces ese es el tiempo que tardan esperando un bus.Ciro Jaramillo, experto en movilidad de la Universidad del Valle, señala que Cali no es ajena al resto de ciudades del mundo en materia de movilidad . Lo que tenemos -afirma- es una consecuencia de la planificación del uso del suelo que se ha llevado por años y de la realización de obras para la conectividad que van enfocadas a la optimización del auto particular.Sin estigmatizar el uso del carro, el experto cree que se debe pensar más en el sistema de transporte público y en estimular el transporte no motorizado, como la bicicleta con rutas e itinerarios del oriente hacia el sur y el centro. Y generar corredores peatonales, porque esta es una ciudad que se puede caminar. Sin embargo, -según la misma encuesta- el 10 % de los caleños está pensando en comprarse un vehículo este año, lo que significa menos pasajeros para el MÍO y más transporte privado.El año pasado ingresaron al parque automotor de la ciudad 32.000 nuevos automóviles y 27.000 motos se matricularon en Cali (cuatro veces más se matriculan en municipios vecinos pero se mueven en esta ciudad). Son vehículos que si se juntaran, llegarían a ocupar un área similar a la de 44 canchas de fútbol como la del Pascual Guerrero. En una ciudad donde no hay vías.Adicionalmente no hay parqueaderos sino para el 3 % de los vehículos que se mueven en la ciudad. Es decir, la mayoría termina parqueándose en vías y andenes. Y andenes son los que no tiene el peatón para dejar el carro y caminar en tramos cortos. Con el caos que generan todos los modos de transporte disputándose las mismas vías sin orden, la movilidad para los caleños hoy es todo un desafío.El transporte público es la prioridadFortalecer el sistema de transporte público masivo debe ser la prioridad para resolver los problemas de movilidad en Cali, coinciden los analistas. León Darío Espinosa, director de Planeación Municipal, sostiene que el transporte masivo es la solución a la movilidad, porque el transporte particular no va a poder resolver los problemas de una ciudad como Cali. “No vamos a construir vías al ritmo del crecimiento del parque automotor, eso es imposible”, indicó el funcionario.En el 2011 -recordó - la problemática del transporte público se volvió más crítica cuando se tomaron decisiones como la desvinculación del transporte colectivo (los buses antiguos) y el control a los informales (piratas), que dejó un vacío que el MÍO no ha podido suplir. Pero la apuesta del gobierno en movilidad es fortalecer el transporte masivo, aseguró.En eso coincide James Gómez, presidente de Urbavial, quien advierte que en diez años el parque automotor actual se podría duplicar y cualquier espacio nuevo que se haga va a ser copado por los carros. Por ello es necesario desestimular el auto particular y estimular el uso del transporte masivo. Sin embargo -dice Gómez- así como va, el MÍO no será sostenible en 10 años y dejará de ser una prioridad para la tercera parte de los caleños que lo usan hoy. Esa proporción de usuarios podría ser inferior si el sistema no logra mayor eficiencia y calidad en el servicio.Es un contrasentido que, de acuerdo con la encuesta del Cali Como Vamos, el 34 % de los caleños diga que se moviliza en el MÍO, pero apenas el 17 % está satisfecho con el servicio. Es decir, al 83 % de usuarios no les gusta el sistema pero lo usa, lo cual no deja de ser un claro estímulo para el uso de las motos y los carros. De hecho, ante el mal servicio del transporte masivo, muchos han migrado a la informalidad y al mototaxismo que eran el 4 % del transporte público en 2010, porcentaje que se ha triplicado hoy.Para Víctor Martínez, presidente de la Sociedad de Arquitectos, una de las cosas en las que hay que pensar es en subsidiar el transporte masivo, como ocurre en todo el mundo, porque el sistema por sí solo no es financieramente sostenible. “Si subsidiamos la salud, la educación y la vivienda, por qué no podemos subsidiar el transporte, que toca a casi todo el mundo”, se pregunta Martínez. En su criterio, hay que completar el diseño del sistema para ampliar su cobertura y, en ese sentido, se deben hacer ya cinco puntos de cable (como el Mío Cable) que una la ladera con la parte plana desde Los Chorros, Siloé, Terrón Colorado y Menga.La otra decisión que debería tomarse es implementar el tren de cercanías a lo largo del Corredor Verde que atraviesa la ciudad, donde se podrían habilitar de 5 a 7 estaciones y generar toda una renovación urbana alrededor de ellas. “Hoy existen en el mundo concesionarios para hacer el tren ya sin costo para el Municipio”, anotó Martínez. Juan Carlos Ponce, ex director de Planeación, cree que el problema de movilidad de la ciudad debe mirarse en forma más amplia, desde Santander de Quilichao hasta Buga, para quitarle presión a la movilidad en Cali.En esa zona se puede considerar un sistema de tren, pero también propone mirar con el Departamento y la Nación la recuperación de corredores alternos como el de Puerto Tejada y Candelaria, que recogería un transporte intermunicipal y nacional sin necesidad de que entre a Cali como ocurre hoy.En todo caso, el MÍO, que es el sistema de transporte masivo que tiene hoy Cali, debe optimizarse, ampliar cobertura y mejorar frecuencias para suplir la demanda de pasajeros de la ciudad. Y complementarse con otros modos de transporte, según los expertos.Puentes y peajes para mejorar la movilidadParece paradójico, pero a pesar de que los expertos coinciden en la necesidad de desestimular el uso del vehículo particular, es preciso buscar soluciones para hacer menos tortuoso el desplazamiento de los 400.000 carros que ya existen en Cali.En ese sentido, hay que empezar por decir que la ciudad tiene un atraso de 20 años en materia de infraestructura vial. Durante todo este tiempo no hubo ampliación de la malla urbana de Cali, reconoció el secretario de Infraestructura y Valorización, Miguel Meléndez.En su criterio, la infraestructura de vías requiere varias acciones. Por ahora, dice, “tenemos unos corredores como la Autopista Suroriental, la Simón Bolívar y la Ciudad de Cali, que soportan el volumen de tráfico que tenemos”. Sin embargo, lo que hay que lograr es que los tiempos de desplazamiento sean inferiores y que las intersecciones no tengan la complejidad que tienen hoy en día. Eso se soluciona con unos pasos a desnivel que logren que el flujo mayor sea permanente y no tengamos las largas esperas en los semáforos, que es lo que causa las demoras, afirma. El cruce entre la zona sur y el sur-centro de la ciudad es el mayor cuello de botella de la ciudad. Por eso, a corto plazo hay que acometer obras para el mejoramiento de las entradas y salidas por el sur de la ciudad (Plan Maestro del Sur), como la construcción de tres pasos a desnivel de la Carrera 100 en los cruces con la Calle 13 o Avenida Pasoancho, la Calle 16 (Avenida Cañasgordas) y la Calle 25 o Avenida Simón Bolívar. En el norte -dijo Meléndez- la Calle 70 tiene movilidad y no se presentan las complicaciones tan grandes que tiene el sur. Sin embargo, reconoce que hay que arreglar el conflicto que se presenta en Sameco, la salida a Menga que requiere de otra calzada vehicular y mejorar la salida a Candelaria en el puente de Juanchito, donde ya está proyectado un nuevo puente sobre el río Cauca. Luego viene una serie de puntos de congestión a la altura de la Calle 5 con 80, en la Autopista Sur con 66 que requieren de puentes a desnivel. De allí la Autopista Sur sigue sin problema hasta Comfandi El Prado, pero a partir de aquí y hasta el puente de los Mil Días hay tres cruces que requieren solución: la Transversal 29, la Calle 52 y la Calle 62.El proyecto a corto plazo que se está manejando con la APP (Alianza Público Privada) del Anillo Vial Interno contempla resolver esas intersecciones que presentan dificultades. En la Simón Bolívar hay que mejorar los cruces frente a la clínica Valle del Lili, la 66 y la 50. Hay dos o tres puentes elevados planteados en esa zona, dijo Meléndez. En el cruce del Canal CVC donde se estrecha la vía, hay que hacer otra calzada (frente a Brisas del Limonar) para que tenga dos carriles viales.Por otra parte, hay que mejorar la movilidad en el oriente. La Avenida Ciudad de Cali es un corredor de buenas características y buen volumen de tráfico. Sin embargo, hay que asegurar sus conexiones con la Autopista Sur para darle opciones de salida. Lea también: Propuesta de peaje en el sur, motivo de discordia entre Cali y Jamundí En el largo plazoEn el sur de Cali se están planeando soluciones de mediano y largo plazo para mejorar la vía Cali- Jamundí, la Pasoancho y construir la Avenida Ciudad de Cali hasta los límites con Jamundí, ampliar la Cañasgordas y construir los cruces planteados como el puente elevado sobre la intersección con la ‘Y’ a Puerto Tejada. “El POT de Cali establece que el sur es la zona de expansión de la ciudad, allí vamos a tener mayor cantidad de vehículos y lo que hoy es un problema va a ser mayor si no lo solucionamos. Por eso hemos enfocado toda nuestra atención a ese punto de la ciudad”, anotó el secretario de Infraestructura Vial.El Anillo Perimetral sería la solución de largo plazo. Arranca de la Carrera 168 (límites con Jamundí) pasa por Pance al lado de la montaña, atraviesa por la salida al mar, se mete por Montebello detrás de las Tres Cruces y sale a Menga. De allí regresa por la Calle 70 y la Avenida Ciudad de Cali al sur de la ciudad de donde partió. Es un megaproyecto que se financiaría con peajes internos porque hay tramos de 22 kilómetros que se pueden recorrer sin semáforos. El cobro sería por kilómetro recorrido para quien desee moverse rápido de norte a sur.No obstante, Meléndez reconoce que aún no hay carros suficientes hoy para pagar este proyecto, que quedó para el largo plazo. Pero para dar una solución pronta, se le hizo un ajuste a fin de conformar un circuito entre la Autopista Sur y la Avenida la Simón Bolívar para darle movilidad a la zona suroriental y descargar de tráfico la Calle 5.Ese Anillo Vial Interno tiene peajes por uso, no hay caja sino peaje electrónico. Se cobra por kilómetro recorrido. El carro tiene un sensor y el computar lo registra cuando sale y le cobra una tarifa en hora pico y otra en hora valle. Algunos critican el cobro de peaje en vías ya construidas, pero Meléndez sostiene que se cobrará solo por las obras adicionales que se hagan, por lo cual la tarifa sería muy baja.María Claudia Álvarez, directora regional de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, sostiene que “en cualquier parte del mundo donde se ha querido mejorar la movilidad necesariamente se tiene que contar con el sector privado, porque usualmente los gobiernos no cuentan con los recursos”. Según Planeación Municipal, los peajes en Cali, aún están en estudio.

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