Autopista Bicentenario transita a media marcha

Julio 15, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Carolina Bohorquez l El País

Planeación modificaría los diseños, mientras el Concejo cuestiona que aún no hay licitación. El acuerdo 0268 del 2009, que le abrió camino al proyecto, ya cumplió su primer año de vida, pues fue firmado el 30 de abril del año pasado.

Una supervía que avanza a paso de tortuga. Esa es la percepción que existe en el Concejo de Cali sobre la Autopista Bicentenario, concebida como la gran arteria que les permitirá a los caleños atravesar la ciudad de norte a sur en quince minutos.En efecto, los cabildantes hacen cuentas y ven con preocupación que el acuerdo 0268 del 2009, que le abrió camino al proyecto, ya cumplió su primer año de vida, pues fue firmado el 30 de abril del año pasado. Mediante tal acuerdo, esa corporación habilitó a la Alcaldía para contratar “por el sistema de concesión el diseño final (fase tres), la construcción y el mantenimiento de una autopista urbana paralela a la vía férrea”. Sin embargo, más de 14 meses después, dicen los concejales, todavía no hay una licitación a la vista, pese a que el acuerdo mismo autorizó al alcalde Jorge Iván Ospina a entregar dicha concesión en un tiempo límite de 18 meses. Lo que significa que a la Administración Municipal le quedan tres meses y 16 días para adjudicar la concesión dentro del plazo establecido. Frente a esta preocupación, la directora (e) de Planeación de Cali, María Grace Figueroa, asegura que la Alcaldía está trabajando dentro de las fechas determinadas en los estudios y en los diseños, a través de la Empresa de Renovación Urbana, Emru, y una firma de consultoría particular contratada por esta última. Y agrega: “La Bicentenario no está parada. No estamos atrasados y trabajamos dentro de los tiempos estipulados”. Incluso, afirma que el Alcalde “tiene como meta empezar la concesión en noviembre” y que este proceso motivó a que el Mandatario devolviera los estudios para complementar el tema de la movilidad de los autos que transitarán por la autopista, porque la cuestión de la gama (tipo de vehículo) no estaba muy clara.“Son decisiones para tomar, de acuerdo con los estudios que aún no hemos recibido”, dice Figueroa, quien sostiene que la gama podría incidir en los precios de peajes para los usuarios. “Pero no es que se esté pensando cobrar más a los dueños de los carros más finos”, aclara. La funcionaria señala, además, que los estudios permitirán mirar el punto de equilibrio, haciendo luego esta reflexión: “Una cosa nace como un sueño y en su desarrollo se encuentran muchos obstáculos”. ¡Cuidado, monumentos en la vía!Uno de esos obstáculos, según la Alcaldía, ha sido el tema de tres monumentos arquitectónicos ubicados por donde pasaría la vía y que implicarían modificar el trazado original, sobre todo, en el norte de la ciudad, a la altura de la glorieta frente a la Estación de Ferrocarril y la Terminal. También estudian extender el diseño mucho más en Ciudad Jardín. Esos monumentos son la Terminal de Transportes, monumento nacional; la galería de Santa Elena, del orden municipal, y la Estación del Ferrocarril.Sobre la prolongación en el sur, Planeación informó que se analiza hacerla hasta la Carrera 122 para que haya una comunicación más fluida con Jamundí. Sin embargo, hay concejales que tienen información de que irá hasta la Carrera 126. En el proyecto actual, indica la Alcaldía, la autopista termina en la Carrera 100 y por ahora, todo está en evaluación sin una decisión definitiva. Estas posibles modificaciones mantienen en alerta a los cabildantes, porque consideran que podrían generar sobrecostos en la obra, cuyo costo inicial está tasado entre $350.000 y $380.000 millones. “Sabíamos que el tema de los monumentos sería complicado; lo que ignorábamos era que había una reglamentación nacional tan inflexible que impide hasta que los toquen”, declara Figueroa. En Planeación recalcan que la situación estaría obligando a adecuar el trazado en Prados del Norte y en San Vicente, “pero no se trata de cambiarlo del todo”. Otra de las opciones que sigue en vilo es si en este tramo de la Estación del Ferrocarril se corre el trayecto o se realiza un hundimiento, lo que podría incrementar el valor de la obra en “unos $36.000 millones; la opción de modificar el trazado vale menos”, asevera Figueroa. El concejal Nelson Garcés, quien fue ponente del proyecto, dice que al preguntar sobre la licitación le contestaron que “están tratando de ver cuál sería el sobrecosto, si la obra se alarga más para cubrir las urbanizaciones hacia Pance y hacia la zona alta de Ciudad Jardín, así como las nuevas urbanizaciones alrededor de una estación del MÍO”, anota el edil y continúa: “Dicen que ha sido difícil, porque también están viendo qué predios deben comprar y cuánto costarían”. El concejal Fernando Tamayo expresa que “estamos en una incertidumbre total y los asesores que contrataron le han puesto arandelas al proyecto original”.

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