Aurora Bosch cuenta cómo se preparan los bailarines caleños para el Festival de Ballet

Aurora Bosch cuenta cómo se preparan los bailarines caleños para el Festival de Ballet

Mayo 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Aurora Bosch cuenta cómo se preparan los bailarines caleños para el Festival de Ballet

Aurora Bosch fue considerada una de las ‘cuatro joyas’ del ballet cubano por el crítico inglés Arnold Haskell.

La maestra cubana Aurora Bosch alista a la Compañía caleña para participar en el VIII Festival Internacional de Ballet.

No hay nada en el ancho mundo de la danza clásica que pueda pasar desapercibido para la mirada experta de la maestra cubana Aurora Bosch, quien con más de cinco décadas de trayectoria profesional es considerada una de las “cuatro joyas” del ballet de su país.Por eso cada palabra suya es escuchada con profunda atención por los bailarines de la Compañía Nacional de Ballet, Incolballet, a la cual está vinculada desde el año pasado. Por estos días, la maestra ultima detalles de lo que será la participación de la compañía en el VIII Festival Internacional de Ballet, Incolballet, que se hará del 1 al 8 de junio próximos.Bosch detuvo su práctica para dialogar con El País sobre su labor en la Compañía de danza y adelantó algunos detalles de lo que será la participación de la agrupación en el certamen. ¿Cómo le ha parecido el proceso que realizan la Escuela y la Compañía de danza de Incolballet?Uno puede observar el resultado que tiene la escuela tras 35 años de labores. Hay un alto nivel de sus docentes tanto de la parte académica como en la propia especialidad de la danza, tanto contemporánea como de ballet. Además se hace una selección muy rigurosa de los estudiantes. La Compañía, por su parte está integrada por bailarines con una gran capacidad comunicativa y muy ávidos por aprender.¿Qué aspectos en común tienen los bailarines cubanos y caleños?La danza clásica es un lenguaje universal, pero cada cultura tiene su propia idiosincrasia. Desde la década del 60 la Escuela Cubana tiene un reconocimiento mundial, por tener unas características propias. Yo observo diversos puntos en común entre nuestras culturas. Por ejemplo, tanto en Cuba como en Cali hay una fuerte acogida hacia la salsa y tanto en la Isla como acá hay una atención especial por profundizar en la técnica clásica, pero sin perder de vista nuestras raíces populares. Es idiosincrasia les sale a los bailarines por los poros. ¿Entonces se entiende fácilmente con los bailarines de la Escuela?Por supuesto. Cuando en los montajes yo les propongo un detalle, un gesto, ellos lo asumen de una manera rápida, eso es algo que es más fácil verlo que explicarlo, es la evidencia de que tenemos un lenguaje en común.¿Y qué está preparando la compañía para el próximo festival?No quiero adelantar mucho, porque queremos que sea una grata sorpresa. Pero lo que puedo decir es que tendremos una muestra amplia de cada perfil de la danza y a todos los niveles. Los niños de la escuela, por ejemplo, participarán con algunas creaciones que ellos mismos han hecho, por supuesto asesorados por sus maestros. Y la compañía prepara un repertorio contemporáneo y clásico, que tiene el propósito de despertar la emoción en los espectadores. Para ello contaremos con participación de algunos bailarines egresados que vienen del exterior.¿Por qué los caleños no se pueden perder la apertura del festival en la Plaza de Toros?Ese es un acontecimiento que ya está en la memoria de los caleños, porque es un encuentro de unas características únicas en el cual el público puede acceder a toda la plasticidad y belleza de la danza profesional y en forma gratuita. ¿Por qué es importante la danza en una comunidad?La danza es una experiencia que despierta emociones y sensibiliza tanto a las personas que la realizan como a quienes son espectadores.Qué les dice a las personas que dicen no entender el ballet...Desde niña me han gustado mucho los deportes, en especial, el fútbol. Cuando alguien me dice que no entiende la danza, yo le digo que muchos no saben cómo se fabrica un gol y sin embargo, es un hecho que despierta emoción. Pienso que la danza -como el arte en general, ya sea la pintura o la música- es un espacio que marca una diferencia en medio de un contexto de tanto conflicto y de guerra. El arte, como la danza, nos electriza, nos emociona y nos cambia.

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