Aún no hay rastro de la ambientalista Sandra Viviana Cuéllar luego de un año desaparecida

Aún no hay rastro de la ambientalista Sandra Viviana Cuéllar luego de un año desaparecida

Febrero 17, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Luis Eduardo Bustamante | Especial para Elpaís.com.co

La familia de la ambientalista desaparecida el 17 de febrero de 2011 liderará esta tarde un acto conmemorativo, para pedir que las autoridades no se olviden del caso.

En una esquina del barrio Sucre está la tienda de José Dumar Cuéllar. Ahí, en un cuartito verde y oscuro, alejado de los cajones de granos y las viandas en exhibición, están confinados los pendones, retratos y volantes de su hija Sandra Viviana Cuéllar. En cada una de las fotografías en primer plano del rostro de la muchacha, está escrito el mismo ruego: “Ayúdenos a encontrarla”.Adentro en el cuarto, al lado del pendón de su hija, la mirada cansada de José Dumar se revela incoherente con el gesto benévolo que expresa al hablar de su dolor. “Uno no se espera esto, pero llegado el momento hay que afrontar el hecho”, dice el hombre con voz tranquila, frotando sus ojos con los dedos.Su tienda, dice, ha sido durante este último año una gran ayuda para él. Le ha mantenido su mente alejada del halo de dolor que ha dejado el vacío de su hija, la ambientalista aguerrida, la activista social, la muchacha de buen corazón.Su esposa, María Gallego, no trasluce ese mismo alivio placebo. Es de pocas palabras. Como madre que es, la tragedia la ha golpeado más duro, dice José Dumar.Ellos creen que la desaparición de su hija ha sido un delito que el Estado ha visto con poco interés. “Es que dos personas por día es el promedio de desaparecidos en Cali”, indica el padre. Su hija, entiende, es un caso más en esa robusta cifra.Pero esto no ha diezmado el esfuerzo familiar y de amigos. Tampoco ha amilanado la triste certeza de que si no es a través de su propio esfuerzo, el aparato judicial no hará mucho por buscar a su hija. Durante el año que lleva desaparecida, han salido a preguntar a las morgues, cárceles, hospitales. Y nada. Nadie da noticia de su paradero.José Dumar cuenta que han recibido llamadas, pero todas han tenido falsas razones. Algunas, denuncia, han sido amenazas. Incluso, gente que dice ser experta en magia negra le ha ofrecido sus servicios esotéricos para encontrar a su hija.Incluso, cuatro meses atrás, abrigaron la esperanza de encontrarla, cuando un vigilante en Jamundí llamó a decir que tenía a su lado a la muchacha del pendón. Pero cuando su padre llegó resultó que era otra mujer físicamente muy parecida a Sandra Viviana.También cuenta que, a partir del esfuerzo propio de los amigos de su hija, se ha llevado el caso a instancias internacionales como la comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, OEA. Pero tampoco ha dado resultado.Cuatro marchas en Cali y en Palmira, actividades culturales en Bogotá, una carpa que duró tres semanas puesta en la vía Cali-Palmira y múltiples llamamientos en busca de apoyo internacional, es lo que han hecho durante este triste año.Hoy viernes 17 de febrero, a partir de las 2:00 p.m., se llevará a cabo una actividad conmemorativa que comenzará en el Parque de Jovita y terminará en la Loma de la Cruz con un ritual de fuego. Grupos artísticos harán danzas y poesías. Retocarán los graffitis de la estación del MÍO de Santa Librada.“Queremos visibilizar los casos que hay y pedir más interés por parte de las autoridades”, dijo Delia Caicedo, representante de la ONG Galerías de la Memoria, una de las promotoras de la actividad.En la tarde también habrá un acto simbólico en el cada familiar leerá ante todos la historia de su familiar desaparecido. El propósito del momento es simple: compartir. Asi, piensan, podrán aliviar un poco esa maldita incertidumbre y el inmenso dolor de cada uno de ellos, especialmente el de José Dumar y toda la familia de Sandra Viviana. 

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