Aún faltan por tapar 480.000 toneladas de basura de Navarro

Aún faltan por tapar 480.000 toneladas de basura de Navarro

Noviembre 03, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País
Aún faltan por tapar 480.000 toneladas de basura de Navarro

Así se ve el antiguo botadero de basuras de Navarro. Tiene cobertura vegetal en lo que hasta hace cinco años eran cerros de basura a cielo abierto. El sitio ya no huele mal y hay presencia de aves.

Sellamiento total estaría listo en julio de 2014, según Emsirva. Preocupa disposición de los lixiviados. ¿Se puede construir en esa zona? Debate.

Han pasado cinco años y cuatro meses del cierre definitivo del basurero de Navarro y aún quedan a cielo abierto cerca de 480.000 toneladas de basura.Aunque la cantidad es aún considerable, corresponde al 3 % del total de todos los desechos que Cali dispuso durante 39 años en este botadero, que según Emsirva, llegó a contener 16 millones de toneladas de residuos sólidos.Como se recordará, las basuras se dispusieron en 40 hectáreas de terreno del corregimiento del mismo nombre del basurero, de las cuales 11.500 metros cuadrados están sin sellar.Jaime Artunduaga, coordinador técnico operativo de Emsirva (en liquidación), dice que esta porción que aún queda al aire libre será tapada con cobertura multicapa (que comprende arcilla, material drenante y capa vegetal sobre los residuos) antes de julio del próximo año.“Las actividades de clausura hacen parte del último contrato que se está llevando a cabo con la firma de ingeniería Omar Vélez, que inició ejecución el 8 de julio de este año”, dijo el funcionario.Las labores contratadas incluyen la adecuación de 1500 metros lineales de la vía interna del basurero y obras de estabilidad geotécnica, que consisten en la construcción de 590 metros de gaviones (muros en piedra) en algunos puntos que podrían amenazar con desestabilizarse. También se ejecutarán obras hidráulicas y de manejo de aguas lluvias (construcción de canales y mejoramiento de los existentes), instrumentación geotécnica (instalación de piezómetros que miden la presión hidráulica que generan los lixiviados —líquido que produce la basura en su proceso de descomposición—).Sin embargo, una última auditoría al proceso, realizada por la Contraloría de Cali a Emsirva en mayo de este año, cuestionó la demora que ha tenido el proceso y dice que la empresa ha “cumplido parcialmente con el acto administrativo que la misma entidad elaboró sobre la formulación e implementación de un plan de manejo ambiental para Navarro”.Artunduaga indica que no se hizo todo el sellado debido a cómo se dio el flujo de recursos. “Los dineros han sido entregados de manera gradual. Es por eso que aunque Emsirva tenía planeado hacerlo en menor tiempo, no ha sido posible”.Para Óscar Libardo Campo, director de la CVC, (autoridad ambiental regional), el proceso de cierre de Navarro tuvo al inicio algunos tropiezos, “pero actualmente va avanzando de manera adecuada, cumpliéndose efectivamente con las acciones orientadas a la mitigación de los efectos ambientales que este sitio generó durante muchos años”.Hasta la fecha se puso cobertura multicapa en los vasos A, C, D y F, 1, 2, 3, 4, 5 y 6, lo que se denomina sellado de las basuras que se encontraban a cielo abierto. Emsirva construyó el confinamiento y el sistema de drenaje de aguas lluvias, la red de bombeo y la evacuación de lixiviados hacia las lagunas y las chimeneas para la liberación del gas metano. En septiembre de 2011, la empresa alemana Carbón BW se mostró interesada en explotar este gas, incentivada por la comercialización de bonos de carbono (pago por servicios ambientales), pero el proceso no resultó rentable y actualmente el proyecto está suspendido.Tanto el Dagma como la CVC explican que el mayor impacto por contaminación del aire ya se produjo, pero aún así “en el vertedero se deberán realizar ajustes en las chimeneas existentes e implementar sistemas de monitoreo ajustados a la normatividad vigente”.Lixiviados, un problema latenteEl manejo de los lixiviados que produce el antiguo sitio de disposición de los desechos de Cali es el tema que más preocupa a los organismos de control.La Contraloría de Cali evidenció en la visita de mayo pasado un afloramiento de lixiviados, ubicado fuera del predio del basurero de Navarro, el cual está a cinco metros del canal CVC Sur, entre la carretera de acceso a Navarro y el canal. Dice la Contraloría en la auditoría que “probablemente estos lixiviados estén llegando al canal por las aguas de escorrentía y aparentemente podría estar contaminando las aguas del río Cauca, principal fuente de abastecimiento de agua para los caleños”. Por eso, para el organismo de control fiscal “es indispensable que la Administración Municipal asuma como una obligación inaplazable la construcción de la planta de tratamiento de lixiviados, que permita mitigar el impacto ambiental negativo que ocasiona la contaminación con estos desechos”. Jaime Artunduaga, de Emsirva, manifiesta que los afloramientos (o brotes de lixiviados que no son conducidos a las lagunas de oxidación) se detectaron desde el momento del cierre del sitio de disposición final de las basuras y estos llegan a un canal de aguas lluvias de un cultivo de caña, que actualmente no está en uso. “Son cuatro a lo largo de todo el terreno del relleno y estos serán eliminados cuando entre en operación la planta de tratamiento”, explica.El Director de la CVC sostiene que si bien las condiciones en las que se almacenan los lixiviados son adecuadas, pues las lagunas están recubiertas con geomembranas que garantizan su confinamiento, “es innegable que tener un líquido contaminante almacenado implica unos riesgos, asociados por ejemplo a amenazas naturales como movimientos telúricos que puedan desestabilizar los depósitos o accidentes antrópicos, como la rotura de la geomembrana con elementos cortopunzantes”.“Por eso es importante que lo más rápidamente posible se vacíen estas lagunas y que los lixiviados sean tratados y dispuestos apropiadamente”, asevera el jefe del organismo ambiental regional.En total hay nueve lagunas de oxidación de los lixiviados, las cuales están en capacidad de almacenar 460.000 metros cúbicos del líquido contaminante. “Actualmente hay 410.000 metros cúbicos de lixiviados en las nueve lagunas y tenemos suficiente capacidad para contener más de este residuo líquido, mientras se construye y entra en operación la planta de tratamiento de lixiviados”, sostiene Artunduaga.La directora del Dagma, Martha Cecilia Landazábal, dice que en agosto de este año se firmó el acta de inicio de la construcción de la planta de tratamiento de lixiviados, que fue contratada con la Unión Temporal TSK-MFT por $12.198 millones.“Los diseños definitivos fueron presentados a aprobación del Ministerio de Ambiente. Considero que en quince días habrá una respuesta y se iniciaría con el montaje de la planta. Es decir, que a mediados del próximo año empiezan a tratarse esos líquidos y con ello terminamos con esta amenaza”, dice la funcionaria. ¿Se debe construir en cercanías al basurero?Son muchos los opositores al proyecto de construcción del macroproyecto de vivienda de interés prioritario Ecociudad Navarro, proyecto que contemplaría mínimo 30.000 unidades habitacionales, las cuales estarían ubicadas en una franja de 67 hectáreas en el corregimiento del mismo nombre.La Contraloría General de la República advirtió el pasado 8 de octubre sobre la inconveniencia de construir estas casas en un terreno que está a un kilómetro del antiguo botadero, cuando expertos en salud pública de la Universidad del Valle han recomendado que se deje una franja de protección de tres kilómetros.El médico Ph.D. en Epidemiología Fabián Méndez, asegura que aunque el antiguo botadero se ve empradizado y ya no huele mal, “eso no quiere decir que los impactos ambientales hayan desaparecido en su totalidad. Por eso no hay razón para pensar que se pueda urbanizar a menos de tres kilómetros de este lugar”.“Es cierto que al estar sellada la basura hay un componente menor de micropartículas viajando en el aire, pero las basuras todavía expiden gas metano y aún hay presencia de lixiviados en el lugar”, dice el experto, quien asegura que para urbanizar deberán pasar por lo menos 50 años contados a partir de la fecha de cierre del lugar.El Director de la CVC sostiene que en las 40 hectáreas que sirvieron para contener las basuras tendrá restricciones para su uso porque allí se hizo disposición indiscriminada y antitécnica de residuos.

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