Así será el estreno del Bailódromo de Cali

Abril 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Así será el estreno del Bailódromo de Cali

El Salsódromo, reconocido hace once años como Patrimonio Cultural de la Nación, es la máxima expresión de la alegría y el ambiente festivo que irradia Cali.

En el 2026 la 'Capital Mundial de la Salsa' estrenará un templo para la música que mueve su alma y su cuerpo. Así quiere contarlo El País.

En el 2026 la 'Capital Mundial de la Salsa' estrenará un templo para la música que mueve su alma y su cuerpo. Así quiere contarlo El País.

 

Este año la Feria de Cali tiene nueva cara con la apertura  del Bailódromo, espacio ubicado en  el Corredor Verde, proyecto de renovación urbana que ha cambiado a gran escala la imagen de la ciudad.  

La inauguración será —no podría ser de otra forma— con el Salsódromo el próximo 25 de diciembre, a puro ritmo de salsa.  

El bailódromo contempla  139.009 metros cuadrados de los  17 kilómetros del Corredor Verde. Se encuentra ubicado  en el corredor férreo de las calles 25 y 26 entre carreras 15 y 23 (barrios Belalcázar, Primitivo Crespo, El Prado y La Floresta, justo después del puente de la Carrera 15 con Calle 25 hasta antes de la Autopista Sur).

Para su construcción, que demoró más de tres años, y cuyo presupuesto final, destinado por el Gobierno, aún no ha sido publicado, requirió del hundimiento de la Calle 26 entre transversal 25 y Carrera 15, con el fin de crear una superficie continua. 

Su  interior se divide en un largo  escenario para bailar, resguardado por graderías a ambos lados, interrumpidas por salidas de emergencia, puntos de información y ventas de alimentos. 

Está acompañado de  un parque lineal que se llamará la Plaza del Baile, oficinas, zona de talleres y logística, aulas, zonas de ensayo (para las escuelas de salsa), locales comerciales, centro cultural y parqueaderos.

“Con el Bailódromo es  posible tener estandarizado el  desarrollo del desfile según un espacio definido, y potencializarlo así  con una propuesta seria porque cada año teníamos que replantear cómo hacerlo. De esta forma, avanzaremos sobre el escenario, y soñaremos sobre el crecimiento”, explica Luis Alberto Sevillano, gestor cultural y miembro de la dirección artística del Salsódromo, desfile que ha crecido de manera exponencial, “a tal punto que en 2016 teníamos algo más de 20 escuelas y ahora contamos con 60”.   

Para Edwin Chica,  director de la Escuela Tango Vivo y Salsa Viva, “desde hace mucho tiempo era necesario el esfuerzo de todos  para generar este espacio que necesitaba la ciudad con el fin de proyectar el baile.  La salsa es uno de los principales productos de exportación, además de ser  un vehículo social y  una industria —hace muchos años— floreciente. Necesitábamos estar la altura de Río de Janeiro y otras ciudades que cuentan con escenarios especiales para estos espectáculos”.  

Con este escenario además  se reducirá el  fuerte impacto sobre una amplia zona residencial ubicada  en las calles aledañas a la Autopista Sur Oriental, donde por más de una década fue escenario de los desfiles más emblemáticos de la Feria de Cali. 

Además, se facilita mucho la operación  logística requerida para el desfile, permitiendo mejores rutas de acceso y evacuación, además de la seguridad de las escuelas de baile y los asistentes.

Atrás quedaron los años de incertidumbre sobre la culminación de este espacio adecuado para  30.000 espectadores, que fue  prometido por el presidente Juan Manuel Santos en el año 2013 durante la inauguración del VIII Festival Mundial de Salsa, como promesa a los ganadores de la medalla de oro en Baile Artístico en los Juegos Mundiales, Jefferson Benjumea y Adriana Ávila, quienes hoy cuentan con una de las escuelas de salsa más prestigiosas de la ciudad, de mantener viva la disciplina.

Para  Andrés Díaz, periodista y gestor cultural “este es un logro para  el baile y la salsa en Cali. Es una forma de rendir tributo con  la infraestructura y la tecnología adecuada a las muestras que nacieron de la espontaneidad de los caleños a la hora de apropiarse y disfrutar de la libertad que significa la danza, que es una de las formas más cotidianas de celebrar la música”.

*Informe prospectivo realizado con datos aportados por Luis Alberto Sevillano, Edwin Chica, Andrés Díaz y archivo de El País.

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