Así operan los 'carteles' que roban agua por todo Cali

Así operan los 'carteles' que roban agua por todo Cali

Febrero 14, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa | El País
Así operan los 'carteles' que roban agua por todo Cali

Lavaderos improvisados. Frente al terminal de Transportes de Cali cerca de 50 personas se dedican al lavado de carros y buses con agua que toman de la red de acueducto de Emcali.

Desde fábricas hasta moteles hacen conexiones fraudulentas para no pagar el agua. Con toda el agua que se evapora en Cali se puede llenar 138 veces la piscina olímpica de las Canchas Panamericanas. Investigación.

Con el agua potable que se pierde o  se roban cada día en la ciudad de Cali a través de conexiones fraudulentas se podría llenar 138 veces la piscina olímpica de las Canchas  Panamericanas. Ese es el equivalente al agua que diariamente se escurre entre los múltiples daños en la red de acueducto y la maraña de conexiones ilegales que se han tejido por toda la ciudad y que tienen a Emcali facturando solo el 43% del líquido que potabiliza.  Pero no son los daños lo que más preocupa hoy a la empresa, sino la cantidad de fábricas, moteles,  estaciones de servicio, unidades residenciales, construcciones, parqueaderos y lavaderos de carros que están conectados directamente al sistema para evadir el pago del servicio. Los lavaderos clandestinos de vehículos ocupan un lugar de privilegio en ese listado de preocupaciones de Emcali. Aunque para los caleños se han vuelto lugar común, muchas cosas se ocultan entre los baldes, cepillos y corrientes de agua que asoman sin saberse de dónde. En 26 puntos de la ciudad se han descubierto estructuras dedicadas a romper la tubería de Emcali para ir acondicionando lavaderos en los que trabajan entre 3 y 40 personas, quienes deben pagar la mitad de lo que producen a un jefe que en muchos casos, según ellos, ni conocen. Pero más demora Emcali en reparar la tubería que en reaparecer el daño unos metros más arriba o más abajo y la respuesta de los lavadores es siempre la misma: ‘estamos tomando agua de un tubo roto’. “Para nosotros es muy complejo probar quién fue la persona que perforó la red porque normalmente rompen en un sitio y dejan que el agua se descuelgue hasta una caja y luego la toman de ahí y dicen que fue un daño”, asegura Lucierne Obonaga, jefe comercial de Acueducto de las Empresas Municipales. Además del daño que ocasionan a la red, las aguas servidas van al sistema de alcantarillado, sin pasar por las trampas de grasa o arena que deben tener los lavaderos, generando una carga económica para la empresa que debe tratar las aguas residuales antes de devolverlas al río Cauca. Más grave aún, algunos de estos lavaderos en El Vallado, Marroquín, Mariano Ramos y Morichal, donde la gente de Emcali solo puede entrar con la Policía, funcionarían como expendios de droga. En el caso de El Vallado, hombres armados protegen a un líder que determina quién puede sacar agua y quien no del tubo roto que él administra. Si en promedio cada uno de estos lavaderos recibe 40 carros por día y si utilizan en cada vehículo 8 baldes de 5 galones, estaríamos hablando de 156.000 litros de agua potable desperdiciada. Es decir, en un día estos 26 parqueaderos utilizan lo que consumen 8 viviendas en un mes. Eso sin contar el centenar de lavaderos comerciales que pagan  el servicio como residenciales y no pagan vertimientos de agua. Ni los cerca de 200 lavaderos improvisados con mangueras conectadas a viviendas. Los ‘carteles’ del agua Tanto o más perjudiciales que los lavaderos clandestinos de vehículos es la suerte de ‘carteles’ del agua que se mueven en otros sectores económicos. Entre ellos el de los carrotanques que van sigilosamente por los barrios de la ciudad, en las madrugadas o las noches, para tomar el agua directamente de los hidrantes y venderla luego a empresas, restaurantes, hospitales o construcciones. Desde el barrio La Flora, por ejemplo, cerca a la telefónica, han salido varios vehículos con capacidad para 10 metros cúbicos hacia la zona industrial de Yumbo, donde reciben entre $450.000 y $500.000 por el agua que se han llevado gratis. No es extraño tampoco que lleguen vehículos de Candelaria a surtirse en el hidrante ubicado frente a la discoteca Changó o los carrotanques que llenan en el sector de El Lido para salir luego con rumbo a Jamundí. A ello se suman varios de los carros cisterna que se contrataron hace poco para llevar el líquido a la zona de ladera, durante la escasez, y pese a que acabó el contrato se han quedado con llaves de abrir los hidrantes y conservan los logos de Emcali. La toma de agua a través de hidrantes es más común de lo que parece. En la enorme estación de gasolina de la Exxon-Mobil,  ubicada en la entrada a Yumbo, se encontró que a ese dispositivo, que debe utilizarse en caso de incendio, se le conectó una manguera para consumo interno, por lo que el pasado miércoles Emcali les notificó que esa es causal de suspensión del servicio. Lo que se busca con la citación, según el abogado Gilberto Areiza, coordinador jurídico del  proceso administrativo, es tratar de conciliar con el usuario, que entienda que su conducta tiene unas consecuencias y reconozca el pago del tiempo defraudado y se le hace un descuento. “Si no concilia o la persona no va a la cita, se le cobra el promedio de los últimos cinco meses vía factura y se remite a dirección jurídica  para adelantar la acción penal; donde se pide la privación de la libertad, una sanción económica  y mediante un incidente de reparación se pide el pago total por lo defraudado”, dijo Areiza. En ese proceso de conciliación y normalización se encuentran también varios moteles en la ciudad como es el caso del motel Élite, que pese a que también funcionaba un restaurante y una lavandería, su consumo era igual al de una vivienda cualquiera. Lo mismo ha ocurrido con otros moteles como Lovers y Sabores, donde se ha llamado a sus propietarios a un arreglo con la empresa, so pena de iniciar un proceso penal por defraudación de fluidos. Otro caso reciente se presentó en el supermercado Quintas del Oeste, en Terrón Colorado, no solo le fue encontrada una acometida irregular, sino que esta tenía una especie de flauta que conducía a un conjunto de apartamentos que construía enseguida el mismo propietario. También es complejo el tema de las unidades residenciales. De acuerdo con funcionarios de las Empresas Municipales, en buena parte de los conjuntos de la ciudad no figura nunca el llenado de las piscinas. Un caso representativo fue el del Centro Las Pilas, frente a la CVC, donde nadie sabe con certeza cuánto tiempo estuvieron conectados irregularmente al servicio de agua y energía y tras varios intentos por saber de dónde se surtían, se halló una conexión irregular y fueron obligados a conectarse legalmente. El radar en este  momento también se mueve hacia varios construcciones de viviendas de tres y cuatro pisos que han sido levantadas con agua potable de Emcali, muchas en Ciudad 2000, y hacia varios parqueaderos que cuentan con servicio de agua y energía, pero que en los registros de Emcali no figuran siquiera con contadores. Esa es una de las razones por las cuales Emcali ha implementado las cuadrillas antifraude que mediante equipos de georradares determinarán fácilmente los lugares residenciales o industriales en los que haya más de una acometida o tengan alterados los medidores. [[nid:507585;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/02/desperdicio-agua.jpg;full;{Desde diversos sectores se vienen realizando ataques sistemáticos a la red de acueducto de Emcali. El agua se escurre entre los múltiples daños en la red de acueducto y la maraña de conexiones ilegales. Las Empresas Municipales están facturando solo el 43% del líquido que potabilizan.Fotografías: especial para El País}]] Cirujano en casa Lo más lamentable para las Empresas Municipales es que los ‘cirujanos’ que se han prestado para hacer el bypass al sistema de acueducto de la ciudad son en su gran mayoría los mismos empleados y contratistas de la empresa. De hecho, El País conoció un caso que está pendiente de fallo contra un exfuncionario de Emcali al parecer lideraba una red de ocho personas, entre empleados y contratistas, que buscaba a grandes clientes y les ofrecían rebajas de hasta un 60 % en las facturas y luego entraban al sistema y alteraba el valor de los recibos. “Lo que yo he propuesto es la creación de una especie de CTI dentro de las Empresas Municipales y que nos permita hacer seguimiento e investigar las conductas delictivas en las que estarían incurriendo nuestros propios empleados al prestarse o venderse para hacer conexiones fraudulentas”, explicó Pedro Nel Martínez, del grupo de Defensa Penal de Emcali. Recordó, además, que el funcionario tiene “una circunstancia de agravación punitiva en una eventual condena, precisamente, por su calidad  de servidor público habría una extralimitación de funciones y entraría un delito mayor por peculado o un fraude procesal”. Diego Bolaños, jefe de Distribución de Acueducto de Emcali, señaló que ese es un tema al que se le está haciendo “especial seguimiento porque hay muchas quejas   sobre trabajadores que estarían defraudando la empresa al realizar instalaciones ilegales, utilizando los mismos materiales y los vehículos de las Empresas Municipales”. No deja de preocupar, según Lucierne Obonaga, la lentitud de los procesos y el poco interés demostrado por algunos jueces frente a casos por defraudación de fluidos. Aunque el Departamento Jurídico de Emcali presenta ante la justicia al rededor de 60 casos cada año, solo existen tres condenas por este delito. El caso más representativo en Cali es el de un propietario de pollos Crisco, en la Cra. 23 con Calle 13, a quien le dictaron medida de aseguramiento y permanece a la espera de que se defina su situación. Ni siquiera figuran en la base de Emcali En la base de datos de Emcali ni siquiera figura como cliente el parqueadero ubicado en la Carrera 66 # 13-07, donde además de prestar el servicio  privado por horas, también alberga en sus instalaciones vehículos incautados en poder de la Sociedad de Activos Especiales (antigua Dirección Nacional de Estupefacientes) y carros en proceso fiscal por casos de  accidente. Sin embargo, un video hecho por un aficionado deja ver que adentro de sus instalaciones no solo cuentan con acometidas de energía y agua, sino que se lavan los vehículos con cierta regularidad y utilizando agua potable.  El País visitó esta semana el parqueadero Caliparking para saber de qué forma obtiene el agua, pero se negó el ingreso porque “el único que autoriza es don Daniel”, quien sería la persona encargada de la administración del lugar. No obstante, el señor Daniel se comunicó minutos más tarde con un periodista de la Unidad Investigativa y dio a entender que los servicios los paga la Sociedad de Activos Especiales por el uso que hacen del parqueadero para mantener allí los vehículos que han sido incautados y que iba a consultar bien con el abogado para dar claridad sobre el tema pero no se volvió a comunicar. Este diario consultó en Bogotá con un funcionario de la SAE quien aseguró, bajo reserva de su nombre por no ser el vocero oficial de la entidad, que “es improbable que la sociedad asuma esa responsabilidades porque su labor es administrar bienes en proceso de extinción de dominio o que han pasado a manos del Estado”. Lo cierto es que nadie debe estar pagando un recibo que ni siquiera es emitido por Emcali. Dos veces se le cortó y otras dos se conectó Uno de los casos más comunes que encuentran los funcionarios de Emcali luego de cortar el servicio de acueducto por algún tipo de irregularidad es que al día siguiente se encuentren con que el cliente de nuevo se ha reconectado. Eso fue lo que ocurrió en dos ocasiones con la estación de servicio Terpel que está ubicada en la entrada al municipio de Yumbo, llegando desde Cali por la vía antigua. En este caso los dueños de la estación de servicio no son los propietarios del terreno sino que tienen un leasing y han asegurado que desconocían la situación y que presumían que los servicios se pagaban cumplidamente, pero la realidad es que tenían una conexión fraudulenta que los conectaba directamente al acueducto. En la parte posterior de la estación de servicio los operarios de Emcali encontraron una acometida clandestina que surtía del líquido a la estación y otra conexión ilegal que llevaba agua hacia un parqueadero ubicado a un lado, razón por la cual no se les estaba facturando. Pese a que hoy han manifestado toda la voluntad de reconocer el pago que deban hacer mientras se cumple con el proceso de normalización y se les instala un medidor especial, el problema se centra en que deberán solicitar unos permisos especiales debido a que tienen unas cuencas hídricas muy cerca. La Escuadrilla Antifraude  hará una revisión en varias  empresas de la Ciudad Industrial del Valle.

 

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