Así lo hicimos bien por Cali durante estos tres meses

Julio 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Así lo hicimos bien por Cali durante estos tres meses

Hoy culmina la campaña de orgullo ciudadano ‘Por Cali lo Hago Bien’. Fueron tres meses destacando las pequeñas buenas acciones de héroes anónimos que, de muchas formas, lo hacen bien en la ciudad.

Hoy culmina la campaña de orgullo ciudadano ‘Por Cali lo Hago Bien’. Fueron tres meses destacando las pequeñas buenas acciones de héroes anónimos que, de muchas formas, lo hacen bien en la ciudad.

Por qué hacerlo bien por Cali? Porque Cali se lo merece, lo necesita. Con el ánimo de exaltar esas pequeñas buenas acciones que nacen en todos los rincones de la ciudad, comenzó hace tres meses la iniciativa ciudadana ‘Por Cali lo hago bien’, liderada por El País y apoyada por once aliados estratégicos. Tres meses que  llegan a su fin hoy.

Durante todo este tiempo fueron muchas las historias que se contaron de esos héroes sin capa que lo hacen muy bien, y de una manera casi inimaginable, por esta ciudad. Las historias llegaron de todos los lados. Sí, de todos los lados y de todas las formas posibles: correos electrónicos, llamadas, recomendaciones de amigos y colegas periodistas  fueron sumando nombres a una larga lista de héroes anónimos. 

Si bien tres meses no eran suficientes para contar todas las historias de esos caleños que se esmeran por Cali, sí lo eran para dar a conocer muchos de sus esfuerzos. Con la esperanza de que  esos esfuerzos motivaran otros esfuerzos. Hace un año la cuota inicial del sueño se llamó ‘De Cali se habla bien’; así que esta era la evolución con la que aspirábamos a  mostrar, de forma tangible y  a través de muchos rostros, que era  posible pasar de las palabras a los hechos.

Esta campaña quiso exaltar a los nuestros que lo hacen bien por lo nuestro. Una posibilidad para generar consciencia colectiva de que en Cali suceden más cosas buenas que malas. Fueron más de 215 contenidos generados (entre notas, videos y galerías fotográficas) que los mostraron.

Por eso la historia de Mónica Sepúlveda y sus tres amigos, que todos los días  salen a recoger las basuras de la ribera del río Cali. O la de  Ana Beiba Lasso,  que acoge en su propia casa a ancianos abandonados. O la de John Jairo Perdomo, el soñador que desde hace varios años lidera el único teatro del oriente de Cali: Casa Naranja;  un teatro que es  trinchera para los cientos de jóvenes que no han sucumbido ante la violencia que se vive en esa otra Cali de la que muchos hablan, pero pocos conocen.

De historias así, como la de  Mónica, Ana Beiba y John Jairo está llena la ciudad, y su aparición en este espacio era una de las obligaciones que el periodismo como principio manda: dar voz a los que no la tienen. ¿O de qué  forma se conocerían sus pequeñas proezas? ¿En qué lugar merecerían  páginas completas todos los días?  

Carolina Campo, asesora de Cultura Ciudadana de Cali, dice que la iniciativa “permite ver que hay gente haciendo cosas positivas por la ciudad y eso ayuda a subir el autoestima de Cali. Que los ciudadanos comiencen a darse cuenta que viven en una ciudad en la que hay gente que hace cosas por ella, siempre será bueno”.  

Para que precisamente  esas personas que hacen cosas buenas por Cali sigan siendo más, El País, en el marco de la campaña, lanzó El Reto: una propuesta de participación que motivaba a la gente para que, a través del micrositio de Por Cali Lo Hago Bien, inscribiera  buenas acciones que estuvieran dispuestos a desarrollar en y por la ciudad.  

Participaron 1364 caleños. Y 30 de ellos, tras la deliberación de un jurado, recibieron un estímulo económico ($500.000) para que empezaran a ejecutar sus iniciativas:  regalar fruta en las estaciones del MÍO, dar comida a los habitantes de calle, alimentar a animales abandonados, por ejemplo.

Que estas y más personas lo hagan bien por la ciudad es fundamental, según Ana Lizeth López, experta en coaching: “si todos los  caleños empezamos a comportarnos con una consciencia colectiva de que somos cívicos,  que lo que hacemos vale la pena, podríamos volver a ser esa Cali tan cívica que alguna vez fuimos, que es finalmente lo que pretenden campañas como ‘Por Cali lo hago bien’”.   

Para Lina Martínez, doctora en políticas públicas, “esta campaña le deja cosas muy positivas a la ciudadanía: todos podemos contribuir;  no solo podemos ser parte del problema sino también de la solución”. 

El aparente final de un ciclo, pues, quizás apenas sea un nuevo  comienzo; las buenas acciones, en últimas, no tienen punto final.

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