Así funcionaría el cobro por parqueo en vías públicas de Cali

Enero 08, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
Así funcionaría el cobro por parqueo en vías públicas de Cali

El centro es una de las siete zonas más congestionadas de la ciudad, que estaría incluida en el proyecto de tasa por parqueo. La medida busca desestimular el ingreso del carro particular a las vías céntricas.

La administración local estudia un proyecto para gravar el estacionamiento en vías y parqueaderos. Recursos irían al MÍO.

La Administración Municipal  prepara  el proyecto  que establece una tasa por estacionamiento, que gravaría el parqueo tanto en vías públicas, como en los parqueaderos que cobran una tarifa por este servicio.

Este nuevo gravamen  busca recaudar fondos para garantizar aportes al Sistema de Transporte Masivo, MÍO, cuyo déficit anual ronda entre los   70.000 y  $100.000 millones. El cobro por congestión (exención de pico y placa),  recién aprobado por el Concejo, recaudaría  $30.000 millones. 

El secretario de Tránsito, Juan Carlos Orobio, explicó a El País   que la medida se aplicaría en  siete zonas de la ciudad, pero que hay dos pendientes  aún en estudio. En las siete  se haría el  cobro de   estacionamiento regulado en vía pública y  la sobretasa a todo parqueadero (público o privado) que cobre por prestar este servicio. 

Orobio añadió que  la medida busca regular las tarifas de  parqueo en la ciudad e incluirá la tasa en  la factura al usuario. Los parqueaderos  la transferirían  al  Municipio en el impuesto de Industria y Comercio, agregó.

El otro componente  son las zonas de establecimiento regulado, o cobro por estacionamiento en las vías que para tal fin se demarquen, tendrían una tarifa y una tasa por el uso de ese espacio.

Las fuentes consultadas coinciden en que el cobro o tasa por parqueo es  un proyecto  incluido en el Plan Nacional de Desarrollo (PND);  en  el Plan de Desarrollo de Cali y en el Plan de Ordenamiento Territorial, POT 2014. 

Darío Hidalgo, investigador del Instituto Internacional para la Movilidad Sostenible, explicó que el PND establece  el cobro máximo por estacionamiento autorizado sería  hasta dos veces el valor de un pasaje del sistema de transporte masivo de la ciudad. A partir de allí,  tiene una escala de cobro dependiendo del estrato socioeconómico donde esté el parqueadero y de la accesibilidad del transporte masivo.

“La medida va en la dirección correcta, porque no solo genera recursos para apoyar el transporte público, sino que desincentiva el uso del auto  particular y de la moto, los que más congestión, contaminación y accidentes de tránsito causan”, comentó Hidalgo.        

Orobio destacó que además esta nueva tasa busca   recaudar fondos para financiar sistemas de transporte masivo o de  movilidad sostenibles,  como el uso de la bicicleta, y   dotar a la ciudad  de andenes y  obras de infraestructura.

“El  estudio técnico mostrará cuál será  la tarifa de parqueo a establecer, no necesariamente sería una sola, porque bien podría ser única para toda la ciudad,  o por zonas:   más alta en los sectores más congestionados, y más baja en los de menos tráfico, pero son consideraciones aún  en estudio”, indicó.

El funcionario defendió la medida como  “una de las estrategias más importantes y de las más usadas para hacer gestión de movilidad en distintas partes del mundo,   seguro va a aportar mucho a la movilidad de la ciudad”.

 Hidalgo dijo  que el déficit del MÍO, de $100.000 millones al año, se cubre con recursos del Municipio. Pero si  esos recursos son escasos,  es importante encontrarlos con la gestión de la demanda del vehículo particular.

“Ya Cali aprobó el cobro por circulación  que   recaudaría $30.000 millones, quedan faltando $70.000 millones. Ambas son fuentes  autorizadas por  el  PND que pueden  contribuir a cubrir ese déficit”, expuso el experto.

El concejal Roberto Rodríguez Zamudio,  admitió que para no tener que aumentar la tarifa del servicio en  las proporciones de ese déficit, que para él oscila entre $70.000 a $80.000 millones, se plantea acogerse al PDN, que  invita a  los municipios a buscar recursos propios, gravar con tasas, para financiar el sistema de transporte.

Sin embargo, afirmó que votó no a la creación del fondo (transitorio de liquidez reembolsable) de salvamento del MÍO; votó no al cobro por congestión y votará no a la tasa de parqueo porque “tengo mis  dudas de la administración de Metrocali”, dijo. 

Se refirió  a seis  contratos de asesoría jurídica firmados  en 2016 con  Nora Patricia Acero, por $1200 millones y al convenio suscrito con la Universidad Tecnológica de Cataluña por $12.000 millones, sin que se concrete una reestructuración integral del MÍO.

También reclamó que no sea  clara  la administración de los recursos por  la  Unión Temporal Recaudo y Tecnología,  UTR&T, “que se lleva un porcentaje muy alto (ver recuadro). Para mí hoy todo se está yendo para un lado,  estamos favoreciendo a los señores transportadores sin la claridad de tener un servicio eficiente”, manifestó.                    

“Le he dicho al Alcalde que quiero ver la reestructuración integral del Sistema de Transporte  y poder  decirles a los caleños que  es viable y sostenible en el tiempo. Pero el único argumento de los operadores es ‘necesitamos plata, necesitamos plata’ y el Municipio, poniendo  más tasas, más sobretasas, más impuestos para que eso funcione”.

También reclamó que los operadores van a recibir este recurso adicional, pero   qué  dan a cambio.

“El Municipio está inmerso en demandas por parte de   ellos mismos. Lo mínimo es que las   retiren”, pidió  Rodríguez e insistió: “Sí hay que buscar fuentes  alternativas de financiación, pero hay que  arreglar el problema  de fondo”.

Hidalgo aceptó que esa  discusión debe darse alrededor de la exigencia de los contratos. “El contrato con el recaudador en  Cali (UTR&T), no solo es de recaudo, sino de plan de información y de apoyo operacional; puede trabajarse con los contratistas para  mantener eficiencia y  reducir costos, pero  es con  las tasas  como se van a solucionar  los líos financieros del MÍO”.         

Antonio José Ramos, administrador del parqueadero Ailed, del centro, se mostró en  desacuerdo con la iniciativa.  “La cuestión no es  de movilidad, sino de plata, porque si van a cobrar por estacionar en la vía, significa que si usted  tiene con qué pagar, no importa que estorbe con su  carro”, polemizó.

Ramos opina que el nuevo horario del pico y placa también es para presionar a pagar la exención, “entonces el problema no es  que haya mucho  carro, sino que  buscan es dinero”.  

También rechazó la posible unificación de  tarifas por sectores, que dijo que va en contra de la Constitución que admite la libre competencia: “Cada parqueadero pone el precio de acuerdo con las comodidades locativas y en la atención que ofrece, porque todos no son iguales:  unos son a cielo abierto, otros son techados, unos son pavimentados, otros no. Uno está obligado es a poner el precio en un lugar visible para que el usuario decida si entra al de uno o al de al lado que es más barato”.

Tania Fernández, presidenta del Concejo de Cali,  se mostró partidaria de la tasa por parqueo: “Si la medida genera un control y un orden al tráfico vehicular de Cali, bienvenida sea;  la gran beneficiada será la movilidad y ayudará mucho para  una cultura del no  uso del vehículo particular, mejoraría las condiciones del  MÍO y crearía  un respeto por el espacio público explotado por los particulares”.

Sin embargo, hizo la salvedad de que habría que esperar  cómo  presentaría el proyecto la administración y cuál sería el informe técnico que lo soportaría. 

El concejal Carlos Andrés Arias avaló el proyecto del nuevo tributo como una herramienta que le permite a los municipios ayudar a financiar o generar sostenibilidad a los sistemas de transporte masivo. 

Sin embargo, condicionó su apoyo al proyecto a que se genere “la complementariedad del MÍO con el transporte tradicional, llámese colectivo, urbano, porque son los únicos que pueden  nutrir el sistema de más usuarios y atacar el transporte pirata o informal, que es el depredador del masivo, del colectivo y del taxi”, sostuvo.

Frente a las  críticas al nuevo tributo, Orobio argumentó que “el que se moviliza en  vehículo particular genera  elementos nocivos  a la sociedad, como congestión, contaminación, diferente a quien usa el transporte público masivo, que  por su nivel de ocupación, causa menos efectos de contaminación y congestión, como el que usa   bicicleta o  anda a pie. Por eso, quienes  usan vehículo particular  deben reconocer parcialmente ese costo  que triplican  al usar su transporte privado”.

Ejemplo 

El cobro por parqueo  tendría un tope máximo de  $3600 (dos pasajes del MÍO), además del costo del parqueadero.

El Concejo  puede fijar una gradualidad, según el estrato y el acceso  al MÍO. Por ejemplo, 25 % la primera hora, 50 % la segunda, 75 % la tercera y 100 % para la cuarta hora.

El concejal Roberto Rodríguez  cuestiona, por ejemplo, que de  la tarifa que paga el usuario del MÍO,  70 % es para los transportadores, 13 % va al sistema de recaudo UTR&T;  7 % a Metrocali para su administración, y el otro 7 %, para gastos, reparaciones y chatarrización.

El edil sostiene que en el mundo de  los operadores de masivos, el que menos recibe   está en el 85 % de la tarifa,  y que la administración o recaudo, que aquí recibe el 13 % de la tarifa, en otras partes, está en 7%. Razones por las que, en su opinión,  se presenta esa desfinanciación.

Por ello, Rodríguez plantea un replanteamiento de la distribución del pasaje, en la que administrar la tarifa pasara del 13 % al 7 % y el otro 7 % de administración de Metrocali debería asumirlo el Municipio. “Eso daría una tarifa balanceada sin tener que recurrir a nuevas tasas”, sostiene.

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