Así fue la labor de los testigos electorales durante las elecciones 2011

Noviembre 01, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diana Ruiz, reportera de El País
Así fue la labor de los testigos electorales durante las elecciones 2011

Los partidos políticos designan un testigo electoral en cada uno de los 33 puestos donde se realiza el escrutino de votos. Algunos deben cubrir varias mesas a la vez por falta de testigos dentro del partido.

700 testigos electorales miraronn de cerca proceso de escrutinio en Cali durante el proceso electoral que se llevó a cabo el pasado fin de semana. Denunciaron irregularidades.

Tiene los ojos rojos. Armando Chávez cuenta que desde el pasado domingo, cuando terminó la jornada electoral, no ha podido dormir. Este hombre, de 42 años, es un testigo electoral.Armando hace parte de los más de 700 personas que desde hace tres días se encuentran vigilando el proceso de escrutinio de votos que se realiza en el Coliseo María Isabel Urrutia, en el barrio Mariano Ramos, al oriente de Cali.“Es que hay que vigilar que los votos no se pierdan”. Esa es la justificación que Armando, quien además es líder comunitario del Distrito de Aguablanca, entrega para describir su cansancio.Porque la misión del testigo electoral es definida. Constatar que el número de votos que cuentan las comisiones escrutadoras corresponda con lo que los electores marcaron en sus tarjetones, constatar que los formularios no tengan inconsistencias y hacer reclamaciones en caso de encontrar anomalías que puedan vulnerar el proceso electoral o los intereses de los partidos que representan.Un proceso, que como cada cuatro años, para Abelardo Murillo, es “lento y complicado”. Se refiere a que durante estos tres días, y como testigo electoral, se ha encontrado con problemas que hacen que la vigilancia deba ser más estricta.“Los jueces están contando mal los votos porque no interpretan bien el tarjetón. Hay casos en que los votos validos fueron contados como nulos. Cosas como estas demoran el conteo y nos obligan a estar más pendiente”, explicó Abelardo Murillo.Hay problemas mayores. “En algunas mesas de la Escuela Benjamín Herrera no aparecen los formatos E14 en las bolsas que llegaron desde ese puesto de votación. Ahora traen copias de los formularios desde la Registraduría y no sabemos si se le están poniendo o quitando votos”, manifestó el abogado y testigo electoral Mauricio Cuellar.Por estos y más inconvenientes es que las reclamaciones no se hacen esperar. “Resolver el reclamo que haga un testigo en una mesa puede tardar de 10 a 30 minutos. A eso se suma que, a la hora de presentar la reclamación, muchas veces toca lidiar con el genio del juez porque no les gustan los reclamos”, dijo Andrés Ramírez, una más de estos veedores.El ambiente se ha tornado más tenso. Esto debido al incidente ocurrido en la madrugada del lunes, cuando un hombre fue sorprendido tratando de sacar documentación de uso exclusivo de la Registraduría en lo que se constituiría un trasteo de votos.Aunque la Registraduría del Departamento aclaró que no hubo ningún delito y que había autorización de su traslado, dicen algunos testigos que hay que estar más alerta.“El trabajo del testigo electoral es desconfiar del escrutinio. Si uno se para de la mesa se le puede perder un voto”, manifestó Andrés Gómez, quien denunció que material electoral está saliendo y entrando del Coliseo en gualas, camiones y otro medio de transporte, sin ningún tipo de vigilancia.Y por soportar todo este trabajo, ¿ a los testigos les pagan? Eso depende. Son los partidos políticos los que deciden. La mayoría de ellos son familiares, amigos o líderes que acompañan o tiene relación con los candidatos que participan de las elecciones.Muchos de ellos, lo hacen como voluntarios, siempre y cuando el partido los avale para ello. Su pago se traduce en que el candidato cubra los gastos de transporte y almuerzos. Es por eso que entre 1:00 p.m y 3:00 p.m comienzan a rotar las bandejas de icopor por el coliseo.A otros, como Mauricio Cuellar, les toca “sacar del bolsillo”, porque el partido o candidato no tiene los recursos suficientes para sus testigos. Su trabajo es más un favor a quién necesita cuidar sus votos.Con o sin pago, los testigos electorales tendrán seis días más de trabajo, según lo estimado por la Registraduría. Sus ojos se mantendrán alerta.

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