Así está cambiando el intenso calor la vida de los caleños

Agosto 10, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Luiyith Melo García | Reportero de El País
Así está cambiando el intenso calor la vida de los caleños

La temperatura marca 24 grados centígrados bajo la sombra. La 'sucursal del cielo' vive un intenso verano.

La vida de muchos caleños se ha alterado por las altas temperaturas y la sequía. Hay que proteger la salud de los rayos ultravioletas. Ojo con el ‘golpe de calor’.

Aún no son las 11:00 de la mañana del miércoles e Idalba Valencia ya está consumiendo su tercer vaso de jugo. Un fresco de mora, con harto hielo, servido en vaso desechable que parece devolverle el alma al cuerpo. Apura un trago largo tras otro y respira profundo. Idalba lleva 35 años en un andén de la Carrera 4 con Calle 14, al frente de donde quedaba el teatro México. Allí tiene un kiosco surtido de ropa extranjera, principalmente china. Vende medias, camisetas, blusas, pantalones. Su rostro se ve quemado por el sol, el mismo que en ese momento todavía no está perpendicular en el cenit, pero que ya le saca gotas de sudor bajo el calor. Idalba busca la sombra de una pared, al lado de un parqueadero público, para huirle a los rayos solares. Allí pone el butaco y se sienta a tomarse el jugo. Dice que se está gastando hasta diez mil pesos diarios comprando jugos, agua y frescos para calmar la sed que por estos días azota a Cali sin clemencia.Ese miércoles cayó un poco de agua lluvia en el sur de la ciudad, después de meses sin llover, pero el clima seco rápidamente la evaporó. En el centro no llovió. Allí, bajo el vapor caliente de las moles de cemento, se han alcanzado temperaturas de hasta 35 grados centígrados en los últimos meses, según los meteorólogos.Por eso el centro es la zona tal vez más caliente de la ciudad, porque los edificios, la gente, el intenso tráfico y el smog provocan una especie de efecto invernadero que hace más intenso e insoportable el calor.Por esa misma Carrera 4 con Calle 13 va bajando Juan Perdomo, empujando un carro con un pequeño molino de caña de donde extrae guarapo. Ese ‘trapiche’ callejero le produce 50 vasos de jugo de caña cada día; hasta hace unas semanas, cuando llovía, vendía solo 30. Pero su colega Áfer Cardona, que merodea con su molino por la Plaza de Cayzedo vende hasta 150 vasos de guarapo mezclado con hielo y limón. Áfer no se puede quedar quieto en una esquina porque la Policía lo persigue. Pero, pese a que las ventas ambulantes están proscritas en esa plaza, los esposos Nubia y Gildardo Portilla se las ingenian para mover una paila grande donde producen, de cara al sofocado consumidor, helado casero con galleta. Un centenar de peatones consumen cada día el fresco aperitivo por mil pesos. Para muchos, el calor se ha vuelto un negocio rentable por estos días. Las droguerías -quién lo creyera-, sacan neveras surtidas de agua y gaseosa a sus puertas para atender a los sedientos transeúntes como ocurre en la Carrera 4 con Calle 11. Los vendedores ambulantes se toman como hormigas los semáforos de la ciudad para ofrecer agua, gaseosa, jugos, Bon Ice y Vive100. El calor hace buenos clientes a los conductores.Según los comerciantes, debido a la sequía, los caleños podrían incrementar su consumo promedio de líquidos en un 20 %. Es decir, pasar de 42 a 50 litros al año por persona.Cambia la vida Freddy Ordóñez, un mensajero de notarías, dice que por estos días procura salir lo menos posible a la calle. Su rutina ha cambiado. Trata de hacer buena parte del trabajo en la mañana, acumula las consignaciones bancarias para una sola hora, evita ir en la tarde a las oficinas y despachos oficiales si no es urgente. Y “siempre por la sombrita”, dice jocosamente. Además, procura vestir de blanco para que no lo sofoque el calor.María Fernanda Bustamente, asistente de una firma de abogados que va y viene varias veces al día entre su oficina en la Plaza de Cayzedo y el Palacio de Justicia y los tribunales, decidió desempolvar la sombrilla y usar protector solar para salir a la calle, porque ya le estaban empezando a salir manchas en la piel.Y en las afueras del CAM, la gente ya no hace cola hacia la plazoleta. Todos buscan la sombra de las paredes para ingresar a la Alcaldía o las oficinas de rentas. Y como la Administración les ha dado alternativas de trámites en oficinas satélites, en los ‘Cali’ y Puntos de Atención a la Comunidad (PAC) como el de la Calle 5 con 56, cerca a Cosmocentro, muchos prefieren ir hasta ellos. Ya menos gente camina por el bulevar del río que al mediodía tiene la temperatura de un desierto. Los conductores, por lo general, ahora cierran las ventanillas de sus vehículos y prenden el aire acondicionado para huir del calor, así gasten un 20 % más de gasolina. Y algunos, en la calle, se tiran a las fuentes de agua de la Tertulia, el CAM o el Parque Panamericano a darse un chapuzón.‘Golpe de calor’ El clima es implacable. La temperatura promedio está subiendo 0.5 grados centígrados, lo que nos acerca al fenómeno de El Niño, dice Rodrigo Zamorano, asesor de Atención de Emergencias y Desastres de la Alcaldía de Cali. Pero parece que el aire quemara más. En la calle la temperatura supera los 30 grados en promedio durante buena parte del día. Y así como un carro se recalienta por una elevada temperatura en el motor, el cuerpo también se puede recalentar. Varias exposiciones a altas temperaturas por espacio de 15 a 30 minutos son acumulables. Un ‘golpe de calor’ puede aparecer tras varios días en forma de piel caliente, seca y enrojecida (sin sudor), con pulso acelerado, dolor de cabeza palpitante, mareo, náuseas, confusión y hasta pérdida del conocimiento.“Si usted observa alguna de estas señales, es probable que se trate de una emergencia que puede ser de alto riesgo. Busque ayuda médica inmediata, mientras empieza a enfriar a la persona afectada”, señala Carlos Eduardo Vargas, coordinador de Urgencias del Centro Médico Imbanaco.El ‘golpe de calor’ es la enfermedad más grave relacionada con la canícula. El tórrido sol que golpea a Cali por estos días suele ocasionar cuadros febriles agudos, tipo dengue, que a la postre pueden ser ni más ni menos que un ‘golpe de calor.’Este mal lo sufren sobre todo los deportistas que se exponen al sol del mediodía y la tarde sin debida protección y quienes trabajan al aire libre como vendedores ambulantes, mensajeros, policías, agentes de tránsito y obreros de construcción Si no se trata pronto, el ‘golpe de calor’ puede ser mortal, sobre todo en niños y ancianos que son los más vulnerables. En Europa muchos viejos mueren por este mal en los ardientes veranos.En Cali las consultas médicas por el calor han aumentado. Hay lesiones de piel, agotamiento general y hasta cálculos renales que tienen al calor como factor precipitante.Los especialistas dicen que la baja ingesta de líquidos, las dietas altas en grasa y sal y el consumo de alcohol favorecen la aparición de cálculos renales, un problema de salud que hoy padecen 200.000 caleños y la mayoría no lo sabe. Lo grave es que en el 20 % de los casos hay inflamación del riñón, infecciones y riesgo de pérdida del órgano, advierte el urólogo Lupi Alejandro Mendoza.Con el calor los mosquitos pican más. Según la ingeniera Luisa Fernanda Díez, de la Universidad Nacional, quien desarrolló un modelo epidemiológico, con temperaturas por encima de los 28°C las picaduras de mosquitos aumentan un 300 %, lo que quiere decir que enfermedades que se transmiten por vectores como dengue y malaria pueden aumentar su incidencia. Otra alerta es el cáncer de piel. Según estudios, los rayos del sol son responsables del 80 % del envejecimiento de la piel, en forma de arrugas y manchas de diversos tipos. Incluso, pueden alterar el sistema autoinmune y, por tanto, tienen que ver con enfermedades como el lupus.“El uso de protectores solares por estos días debe ser de manera permanente, así sea corto el tiempo de exposición al sol”, advierte el dermatólogo Luis Hernando Moreno.Según el informe ‘El problema global de las enfermedades causadas por la luz ultravioleta’ (de la Organización Mundial de la Salud), unas 60.000 personas mueren al año por sobreexposición a las radiaciones ultravioleta de la luz solar, de las cuales 48.000 son provocadas por melanomas y otros tipos de cánceres.Por eso, con el sol y con el calor hay que tener cuidado porque, como dice el dermatólogo Luis Fernando Balcázar, “el bello bronceado de hoy podría ser la mancha, la peca, la arruga y el cáncer de mañana”.Idalba Valencia dice que muchos de sus amigos de la calle han sufrido quemaduras de sol, salpullidos y lesiones en brazos y rostro, y seguramente algunos han sentido el ‘golpe de calor’. A ella solo le duele la cabeza a veces, pero le hace el quite al bochorno tomando jugos y buscando las sombras que deja el sol en el andén. Como muchos caleños.Lea más sobre el tema:¿Cómo se está preparando Cali para recibir el Fenómeno de El Niño?Autoridades invitan a los caleños a no desperdiciar el agua

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