Así despidió José a su viejo amigo 'Relámpago'

Agosto 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Con una despedida llena de emociones se dio el primer intercambio de equinos por camionetas, en el Coliseo María Isabel Urrutia.

Con una mano agarra la soga del caballo Relámpago y la otra se la mete al bolsillo. José saca un papel escrito con letras muy grandes. Es una carta que le escribió al animal la noche anterior, su última noche juntos. El chico, de once años, le entrega la hoja a Emanuel, el nuevo dueño de Relámpago, e intenta responder a las preguntas del adoptante con las escasas fuerzas que le permite el llanto. La carta dice que lo extrañará, que desea que lo cuiden mucho y que su nuevo hogar sea lindo. En realidad no es su caballo, es el de su abuelo, quien por diez años trabajó con él como carretillero. -¿Qué le gusta y qué no le gusta? ¿Tiene alguna maña?-No le gustan los niños, porque varios vecinos del barrio le tiraban piedras y le hacían maldades.Salvador Efrén Romero, el abuelo, explica que lo que pasa es que el muchacho creció junto al potranco. Y que muchas veces los acompañaba a ambos en sus recorridos. Fueron 22 las despedidas que se dieron ayer en el Coliseo María Isabel Urrutia, donde igual número de caballos carretilleros abandonaron para siempre ese trabajo y quedaron en manos de nuevos dueños.Canela, Nico, Palomo, Niño, Tornado, Pitufo, Machete, Carreto, Mil años-Mil amores, Pinto, Patas Blancas, Morocho y Paloma, entre otros, hicieron parte de este, el grupo de los 163 caballos que serán sustituidos este año. La Fundación Taller del Maestro, de niños especiales, donde se realiza terapia equina, se quedó con Nico. Pese a sus cicatrices es un lindo ejemplar, que primero estará en observación y recuperación con el veterinario y luego trabajará en terapias con los pequeños, según su adoptante, Camilo Alvarado. El caballo, como todos los demás, fue asignado al azar. Su antigua propietaria, Amparo, dice que tal vez por esta misión que le tenía reservada la vida a Nico es que el equino sobrevivió a tantas enfermedades. “Se ve flaquito, pero es un gran animal. Qué bueno que quedó en manos de una fundación”, dijo. Un nuevo comienzoAl adiós lo siguió la bienvenida de una nueva historia, que transformará en transportadores motorizados a quienes durante años manejaron solo riendas. Salvador Efrén, el abuelo, recibió de manos del secretario de Tránsito, Ómar Cantillo, las llaves de su vehículo, previamente bendecido por un sacerdote. Aunque sabe conducir, dice que no está seguro de que sea él quien trabaje el carro. Pueda ser que lo haga su hijo y lo más probable, explica, es que siga transportando escombros. Mover chatarra o comida para animales son sus otras opciones. Todavía no hay una fecha definida, pero se espera, según la Alcaldía, que el próximo grupo para el intercambio de caballos por camionetas tenga su acto oficial en dos o tres semanas. Así se hará, progresivamente, hasta finales de noviembre.Aunque según el sindicato de carretilleros están censados 1148 de estos vehículos de tracción animal, los recursos para la sustitución (cerca de $7000 millones), alcanzan para 283 caballos, incluidos los 163 que se concretarán este año. Queda pendiente la licitación para la compra de los carros de los 120 carretilleros que siguen. Al cabo de los actos protocolarios, José ya estaba más tranquilo. Intercambió teléfonos con Emanuel, el nuevo dueño de su antiguo caballo. La promesa fue cuadrar una visita a la finca donde vivirá Relámpago, en el sector de La Buitrera.

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