Así creció 'Toño', el caleño que pone a bailar a los capitalinos

Junio 02, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Lina María Álvarez | Especial para El País
Así creció 'Toño', el caleño que pone a bailar a los capitalinos

La orquesta ‘Toño Barrio’ fue la ganadora de la convocatoria realizada por Idartes para participar en Salsa al Parque 2015, en días pasados, en Bogotá.

Después de seis años radicado en Bogotá, ‘Toño Barrio’ asegura que es más caleño que la lulada. Su salsa, música para gozar.

Toño’ creció en Cali en el Barrio San Antonio. Tenía una casa esquinera, grande, con terraza. Todos los días se reunía con sus amigos del Conservatorio a tocar guitarra, inventar canciones y a tomar lulada. Lo que empezó como un proyecto universitario, terminó siendo un camino de vida. 

Esta banda caleña se creó en el 2006 como una propuesta diferente. Cada uno de sus integrantes, provenientes de municipios del Valle del Cauca, le ponía su toque, su ‘sabor’. Ana Lucía Muñoz, baterista del grupo, le contó a El País cómo creció ‘Toño’, el caleño que pone a bailar a los capitalinos.

Nosotros siempre hacíamos música con la banda del conservatorio y a veces tocábamos  en ‘Blue brothers’, un bar de salsa que existía en esa época. Como no teníamos un grupo, nos le pegábamos a el maestro Jaime Henao.  Hasta el 2006 que dijimos ‘¿qué hacemos?, es hora de tener algo propio’.

 El nombre del grupo surgió como homenaje a al Barrio San Antonio, porque allá vivíamos todos, en una casa llena de universitarios. Estábamos detrás del Inter y manteníamos allá metidos. Siempre ensayando, tocando y haciendo música en la terraza.

Con ‘Toño’ siempre hemos sido muy afortunados desde que empezamos. A pesar de que éramos muy jóvenes, ya habíamos tocado en grandes escenarios de Cali y en festivales del Valle del Cauca, como el Mono Núñez y   Bandola. Carlos Moreno nos contacto porque le había llamado la atención ‘Maniquí’, una canción de nuestra primera producción. ‘Perro come perro’  fue el que nos abrió las puertas a nivel nacional. De ahí dijimos ‘vámonos a Bogotá a ver qué pasa’. 

Nosotros supuestamente veníamos solo un fin de semana, pero no,   esos dos días nos cambiaron todo. Nos propusieron grabar nuestra primera producción,  tocamos en Salsa al Parque 2008, le abrimos al Grupo Niche y tocamos en el  Iberoaméricano  de Teatro. Nos salió una oportunidad y no lo pensamos dos veces, nos vinimos a vivir juntos en una casa, así como allá, pero en la Candelaria. Fue un proceso de adaptación muy duro. 

Bogotá es una ciudad muy difícil y fue un filtro muy berraco, porque nos tocaba lucharla y tratar de mantenernos juntos. 

Eramos como una tribu urbana, una familia. Nos pidíamos las cosas de la casa por igual quién hacía la comida, quién ponía la plata. Fue  una época muy bonita porque nos unió bastante. 

 ‘Toño’ es un personaje que está en el imaginario de la gente,  es un caleño que vive en Bogotá. Que aprendió salsa en Cali, que nació en Cali y que le tocó irse a trabajar a la capital, como a muchos colombianos.  Pero  no deja de escribir, ni de sentir, ni de oler a Cali, porque él es de allá.

Siempre hay confusiones por lo de Salsa al Parque, a veces se forma revuelo porque una banda caleña va a las convocatorias que son del Distrito, pero resulta que ‘Toño’ vive hace seis años acá... Paga arriendo y vive en Bogotá, pero es un caleño, que nunca va a dejar de sonar ni de cantarle a la ciudad.

Es algo muy importante porque nos recuerda nuestro crecimiento. La primera vez que estuvimos como invitados nacionales fue en el 2008, recién llegados,  no sabíamos casi nada.  Ya en el 2013 ganamos de nuevo la convocatoria, y estábamos mucho más maduros. Volver a ganar, ha sido como reivindicar el proyecto.  Decir que estamos vigentes, que hacemos parte de una movida salsera en Colombia. Para nosotros, haber estado al lado de Colón, de La Ponceña, es decirnos que estamos haciendo las cosas bien.

Uff de Cali, todo. No hay día que no nos reunamos y digamos qué rico el clima, la gente, la comida, la vaciladera.

Tiene swingToño barrio “Tiene un  sonido  natural que se dio sin ninguna pretención. En ningún momento nos sentamnos a decir, queremos esto o lo otro. El hecho de que cada músico traiga su sello personal es algo que lo caracteriza. No podemos decir que somos salsa clásica, porque sería un irrespeto; tampoco somos salsa choque porque nuestra música es orgánica, no tenemos DJ, ni mezclas en vivo. Tenemos el Pacífico, lo que nos brindó Cali. Es obvio que como músicos adoptamos los sonidos del Petronio Álvarez. No posee una línea que podamos definir,  simplemente suena a ‘Toño Barrio’. Una propuesta de salsa colombiana de un color nacional”. LLega con su frescura “Le impregnamos  la frescura de los nuevos tiempos. Lo que nos tocó vivir, no tecnología, porque somos grupos muy orgánicos. Toda la música la hacemos en vivo como se ha hecho siempre.   Nos ha tocado estudiar salsa, reggae, pop, jazz.  La salsa que hacemos empieza a sonar a eso. Es la música del mundo en la nueva salsa”.  
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