Ana Milena, una niña que recibió la vacuna y ahora no puede caminar

Ana Milena, una niña que recibió la vacuna y ahora no puede caminar

Agosto 31, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
Ana Milena, una niña que recibió la vacuna y ahora no puede caminar

Alexandra Vargas Tobón y su hija Ana Milena Vargas Tobón, en la clínica donde la niña lleva dos meses y medio paralizada.

Luego de muchos exámenes, el diagnóstico fue mielitis transversa. Enfermedad que Alexandra atribuye a la VPH, según le han dicho, pero ningún especialista ha confirmado.

Ana Milena Vargas Tobón es una fuente inagotable de energía y de alegría, pero ahora esta chiquilla de sonrisa traviesa ya no se puede mover del pecho hacia abajo.El 5 de junio pasado fue a urgencias de su EPS por fuertes dolores en las piernas y en la columna. El médico la devolvió a la casa con acetaminofén y tramadol, opiáceo para pacientes terminales de cáncer. Un día después, esta niña extrovertida y voz dulce, se quiso levantar, pero se fue de bruces. Volvió a urgencias y reclamó. Pero la médica de turno le dijo: “Deje el show, que con él o sin él, aquí igual se le va a atender”, cuenta su tía, Claudia Patricia Vásquez.“A mí no me preguntaron ni me pidie- ron firmar nada, la niña me pidió mi número de cédula porque la iban a vacunar”, dice su mamá, Alexandra Vargas. La niña empezó con dolor en la columna vertebral que la dejó hospitalizada desde el 6 de junio en una clínica de Cali. Allí cumplió sus 13 años el 26 de junio. El 9 de agosto la EPS la remitió a Bogotá para hacerle unos potenciales motores. “Expusieron a la niña a un viaje de 9 horas en ambulancia. Estuvimos 11 días en La Misericordia, un hospital público con muchas limitaciones, y para nada, porque la EPS no reservó el turno para los exámenes”, dice Alexandra.Se devolvieron a Cali en avión, porque Alexandra compró los pasajes, pese a estar con una licencia no remunerada de un almacén donde labora como cajera.Islena, su tía, denuncia que hubo demora en el diagnóstico, porque la parálisis es ascendente: el 10 de julio la niña perdió el control de esfínteres y el 25 de agosto tuvo dos crisis respiratorias, que requirieron ir a cuidados intensivos. “Se atrevieron a decir que ella sí movía las piernas y la remitieron a siquiatría por si era un trastorno mental. ¿Qué niña de 13 años quiere estar encerrada en una clínica? Ni de 50, 70, 90, de ninguna edad se quiere estar hospitalizado”, cuestiona. Luego de muchos exámenes, el diagnóstico fue mielitis transversa (nota central). Enfermedad que Alexandra atribuye a la VPH, según le han dicho, pero ningún especialista ha confirmado. “Es muy triste ver a mi niña así, era la mejor estudiante de 8°, cuando yo iba a recibir sus notas, salía caminando por las nubes de lo feliz y orgullosa que me sentía. Y su hermanito, de 9 años, está sufriendo porque no la tiene a ella ni me tiene a mí porque permanezco acá”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad