Alerta por el deterioro de infraestructura del MÍO

Julio 11, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil l El Pais

Según la Contraloría Municipal, no son 19 sino 59 las losas dañadas. Metrocali asegura que no son errores de diseño ni de estructura. Los costos que acarrearán las rearaciones de los daños que se han identificados serán asumidos en su totalidad por los contratistas de las obras.

Hundimientos en el pavimento y adoquines, pérdida de la carpeta asfáltica, sumideros colmatados, fracturados y desnivelados, losas quebradas, ausencia de bolardos y hasta filtraciones en los carriles del sólobus ocasionados por daños en las redes de acueducto, son algunos de los problemas que presenta la infraestructura del Sistema de Transporte Masivo.Muchas de estas fallas eran imperceptibles hasta hace tres semanas, cuando los caleños tuvieron que enfrentar trancones por cuenta de las reparaciones que se adelantaron en el corredor de la Calle Quinta. Es más, hasta la estación de Pampalinda tuvo que ser cerrada para hacerle mantenimiento a la vía.El levantamiento de 19 losas generó una polémica, porque en un principio Metrocali dijo que se trataba de fatiga en las losas. Dicha situación, según especialistas consultados por El País, evidenciaba “graves” problemas de construcción y de diseño, porque este fenómeno sólo debe presentarse cuando expira la vida útil de la vía, es decir, al paso de quince o veinte años.Ahora, Metrocali y algunos de los concesionarios señalaron que “es un error hablar de fatiga”. Jaime Quesada, director encargado de concesiones de Metrocali, explicó que hay dos situaciones específicas. Una relacionada con la incidencia del clima en el proceso de secado de la losa; la otra tiene que ver con deficiencias en la construcción.“Entre bloque y bloque se ponen unas correas en hierro y si quedan mal colocadas —con la punta hacia arriba o hacia abajo— las cargas no se transmiten y se hace fuerza en la losa cuando pasa el vehículo, ahí es cuando se genera la fisura”, precisó el ingeniero.Insistió en que no hay errores de diseño y tampoco estructurales. “En este momento no llegamos a 20 losas y podemos garantizar que ni siquiera el 10% de ellas van a presentar fallas. Si fuera un daño sustancial estaríamos viviendo la misma situación que enfrentó Bogotá con las troncales del Transmilenio”.Sin embargo, otra cosa dice el más reciente informe de seguimiento a obras troncales y pretroncales del MÍO, adelantado por la Contraloría Municipal. Según el documento, de los 146 hallazgos de deficiencias en la infraestructura del Masivo, 54 losas presentan problemas por fisuras o fracturas. En algunos casos especifica que se debe a “efectos del sumidero”, en otros no revela el por qué del daño. También indica que hay cinco losas con fallas en las juntas, es decir, coincide con las explicaciones que da Metrocali.Y aunque muchas de las fallas son casi imperceptibles, una especialista en construcciones le dijo a este diario que “no tiene ningún sentido que obras de este tipo presenten inconvenientes en tan poco tiempo”.En el mismo sentido se pronunció Mauricio Domínguez, del Departamento de Tecnología de Univalle. El ingeniero especialista en patología de vías dijo que es “preocupante” que en 16 meses de operación, ya haya tanto daño en los corredores del sistema.“Cada diseño debe especificar la carga, la velocidad y la frecuencia de los automotores que van a usar el corredor. En eso consiste la ingeniería. En determinar cuáles son los esfuerzos que va a enfrentar la infraestructura”, señaló.Pero Jaime Quesada manifestó que no hay de qué preocuparse. Advirtió que estos “fenómenos” son normales en un proceso de construcción masivo. “Siempre puede haber fallas. Hay casos en los que apenas se está ejecutando la obra y hay que romper y volver a reparar, pero todo se debe a control de calidad”.¿Y quién paga?Metrocali intentó dar un parte de tranquilidad a los caleños: Los arreglos que tengan que hacerse en la infraestructura del MÍO serán asumidos por los contratistas.Jorge Mario Román, gerente técnico de Conalvías, firma que construyó el corredor de la Calle Quinta, dijo que la garantía rige cinco años a partir del momento en que se entrega la obra.“Todos los gastos son asumidos por nosotros. De espacio público, moviliario, de corredores, siempre y cuando se trate de calidad”, comentó.El informe de la Contraloría Municipal habla de daños en adoquines, bolardos, averías de tapas y tabletas deterioradas. Los contratistas dicen que se debe a vandalismo. Ante estos daños, advierten que no pagan.Lo peor, según Metrocali, es que la empresa tampoco cuenta con los recursos necesarios para invertir en todas las fallas que se presentan en el espacio público por cuenta de la “falta de cultura ciudadana”.Jaime Quesada enfatizó que “esas obras deben ser asumidas por el Municipio o Metrocali, pero nosotros estamos maniatados por una imposición jurídica. Los recursos son de la Nación y deben invertirse en construcción y no en mantenimiento”.

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