"Agremiaciones le están haciendo la guerra al HUV": director Corchuelo

"Agremiaciones le están haciendo la guerra al HUV": director Corchuelo

Diciembre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz | Reportera de El País

Jairo Corchuelo, director general del HUV.

Por puja de recursos, médicos generales, cirujanos y anestesiólogos buscan ponerle barreras al funcionamiento del hospital, dice Jairo Corchuelo, director del Universitario.

Jairo Corchuelo lo repite una y otra vez. Dice que algunas agremiaciones médicas, gente interna y externa del Hospital Universitario del Valle le hacen la guerra a la institución.

El Director de la casa de salud plantea que  las acusaciones hechas por galenos   a través de cartas y redes sociales, donde se denuncian falta de medicamentos e insumos, servicios cerrados y hasta muertes, son infundadas.

Todo se trata, dice Corchuelo, de una puja que se libra por el pago de recursos pendientes. Incluso, plantea que docentes de Univalle estarían detrás de las protestas de los estudiantes.

Reitera que el hospital está abierto y con su operación al 100 %, de cara a los días de fiestas de fin de año, cuando la demanda del servicio se dispara, aunque advierte que “la Feria de Cali no es una responsabilidad del HUV, es del Alcalde de la ciudad”. 

Otra vez el gremio médico ha protestado por la difícil situación que afronta el hospital. 38 de ellos se fueron en medio de denuncias de falta de insumos y de cierre de servicios. ¿Qué es lo que pasa al interior del hospital?

Nunca hemos cerrado, a pesar de que informaciones de prensa estén diciéndole a la comunidad lo contrario. Hace  tres semanas di una rueda de prensa manifestando mi inconformidad porque en los medios de comunicación un grupo de personas del hospital mismo, y otras ajenas, están diciendo cosas, como  interesadas en que este hospital no siga funcionado. Manifestaron que no estábamos recibiendo urgencias, que  estaba cerrada, cuando lo que pasó una noche es que hubo 146 pacientes y   nuestra capacidad es de 100. Mandamos una directriz al Centro Regulador de Urgencias para  que enviara a los pacientes a otros hospitales porque nuestra capacidad estaba copada. Es muy diferente decir que no estamos recibiendo porque no hay insumos, a decir que no recibimos porque estamos llenos al 140 %.

¿Quiénes son los que quieren que el HUV deje de funcionar?

Algunas de las agremiaciones le están haciendo la guerra al HUV. Un grupo de médicos y otro de cirujanos  son los que  le están poniendo barreras al hospital para que no sobreviva. En el caso de la agremiación de cirujanos (Ascival), ellos han manifestado públicamente que no vuelven con esta administración y mientras no se les pague  los dineros que se les deben. El 10 de diciembre hicieron público un documento que dice que hasta ese día trabajaban, pero es que ellos se fueron desde septiembre. Este grupo de cirujanos también ha hecho público un comunicado en las redes sociales donde invita a todo el personal médico del país a que no vengan al HUV, que no apoyen al HUV, y hacen un llamado al colegaje para que no vengan. ¿En dónde está la defensa que dicen tener con el hospital público?

Médicos generales y anestesiólogos también se han quejado de la situación del hospital...

 De forma solidaria, la agremiación de los anestesiólogos (Asanval) también presentó renuncia el 11 de diciembre, pero también pasa lo mismo, ellos no vinieron a trabajar ni en septiembre, ni en octubre ni en noviembre. El personal médico que ha estado hablando mal del hospital, diciendo que aquí se nos mueren el 50 % de los pacientes, lo que no es cierto, pertenecen a estas agremiaciones. Los médicos generales  firman comunicados como Asamblea General de Médicos, pero ellos representan a las agremiaciones, no al personal de planta, que es con el que trabajamos.

¿Entonces las denuncias sobre la situación crítica son  mentira?

A través de todas esas desinformaciones quieren presionar y obligarnos a que les paguemos esa deuda. Y se va a hacer, lo que pasa es que mientras un hospital esté en crisis financiera, mantiene totalmente ilíquido, nos toca pagar en la medida en que recuperemos esos recursos que están en las cuentas por cobrar a las EPS.

Pero los médicos dicen que con los recursos que han llegado usted ha privilegiado el pago del personal de planta y no el de las agremiaciones...

Yo solo he hecho cuatro  pagos, y todos ellos fueron para las agremiaciones,  les hemos pagado más porque la brecha de la deuda era más grande. Cuando yo llegué aquí se les debían seis meses, si no hubiéramos hecho absolutamente nada, ya serían 10 meses de deuda y eso no es así, hoy solo les debemos tres meses.  En total suman entre junio, julio, agosto y septiembre, cuando hubo más personas,  $6500 millones de agremiaciones. La planta costó  $3700 millones. Con el reajuste que hicimos en el hospital, reducción de camas y personal, nos ahorramos $1880 millones, lo que nos permitió contratar a las agremiaciones entre octubre y noviembre. Para diciembre, la situación era peor,  no teníamos cómo contratar a 1068 personas de agremiaciones, hicimos toda una ingeniería financiera para hacer unos traslados de recursos y garantizar la contratación de  este sector médico que a través de una llamada asamblea han venido manifestándose como voceros del HUV, cuando en realidad hablan por las agremiaciones.

En su momento, usted manifestó que al revisar la contratación de las agremiaciones se encontraron muchas anomalías. ¿Cuáles son?

Mucho de lo que hemos dicho lo han manifestado los organismos de control. Hay unos diagnósticos que dicen que hay una irregularidad en las contrataciones con terceros. Lo que observamos en su momento es que se entregaba un informe al hospital de horas trabajadas, pero no se sabía a qué personas correspondían. Uno de los fracasos de la administración pasada es que no había  control a esto. Hoy tenemos control de todo, hemos logrado mejorar la comunicación con las agremiaciones más grandes, hoy hay un informe que hace el interventor y el responsable del hospital donde se presta e servicio. Indagar más sobre esas irregularidades le corresponde   a las autoridades,  a mí me corresponde garantizar la operación.

A las voces de los médicos se siguen sumando las de los estudiantes, que a través de marchas y  redes sociales siguen denunciando que el hospital parece estar peor, pese a la llegada de recursos. ¿Esas denuncias también son infundadas?

Sí es cierto que producto de la iliquidez estuvimos muy escasos de insumos en septiembre, octubre y noviembre, pero hemos recibido muchas donaciones, y  con los pocos recursos que nos llegan hemos conseguido parte de los insumos. Yo agradezco al Movimiento Estudiantil  los aportes de los estudiantes de las facultades de Salud y de otras carreras,  porque ven que si el hospital se cierra, también se cierra una escuela muy importante.  Nos preocupa una situación grave que sucedió recientemente, un intento de toma a la Gerencia del hospital. Creemos que están muy equivocados cuando utilizan la fuerza casi que para cogobernar. Les hemos hecho un llamado de atención  para que nos expliquen de dónde nace esa situación, porque también es cierto que detrás de ellos también hay profesores de la Universidad del Valle que trabajan en el hospital y que también pertenecen a las agremiaciones y posiblemente estén pescando en río revuelto y hayan sido víctimas de estos manejos.

Pareciera entonces que agremiaciones y estudiantes se hubieran inventado la crisis del hospital, cuando lo cierto es que el panorama del HUV no es color de rosa...

Claro que no, este hospital  está en crisis financiera, no la hemos solucionado, pero estamos trabajando. Los  recursos se han venido consiguiendo gracias a los vallecaucanos, a la Bancada Parlamentaria, al Ministerio de Salud, al mismo Gobernador. Accedimos a $8500 millones del Departamento que llegaron del desahorro; los $1500 del MinSalud para el Banco de Sangre y que nos ha permitido mantener   insumos. Ha donado mucha gente, estudiantes, trabajadores, los colegios de Cali. Lo más valiente es que a pesar de la crisis estamos atendiendo. 

¿Qué otros recursos han llegado?

Se están gestionando de la liquidación de acciones de la Epsa unos  $12.000 millones, y esta semana se logró un acuerdo entre  el Ministerio de Hacienda con la Bancada Parlamentaria para que posiblemente lleguen $10.000 millones para el pago de unos pasivos del hospital. De acciones judiciales que emprendimos contra los jueces para liberar títulos judiciales, logramos recuperar $5000 millones. Por la acción de tutela que se instauró con apoyo de algunos congresistas para que se levantara los embargos a las cuentas del HUV, se lograrían $20.348 millones, pero no es posible que habiéndose fallado a favor del hospital hace dos meses, aún los jueces no actúen. Esperamos que en enero podamos acceder a esos recursos. Para el próximo año, se divisa un buen panorama, habrá nuevo presupuesto, nueva gobernación, esperamos pasar, como dicen, al otro lado. Pero toda es serie de rumores tienen unos efectos gravísimos para el hospital.

¿Cómo cuáles?

Cuando el Ministro de Salud escuchó a uno de estos médicos decir que se nos morían el 50 % de los pacientes, en menos de 24 horas me llamó y me dijo: “Doctor, hemos hecho un esfuerzo en el país para no cerrar su institución. Pero con estas noticias, no me queda más que intervenir”. Entonces, el esfuerzo que habíamos hecho en dos meses en medio de puro trabajo, por la irresponsabilidad de unas pocas personas, estuvo a punto de cerrarse la institución. Nosotros, con mucho esfuerzo, le hemos hecho el quite a esa situación.

Los ojos están puestos en la atención de Urgencias durante estos días de festividades. ¿Sí tienen con qué responder?

Estamos en capacidad de atender en la medida de nuestros servicios que están habilitados.  Hoy a la sala están llegando entre 80 y 110 pacientes, o sea que estamos en un índice de ocupación bastante alto. 

 

Pero el hospital es una institución más dentro de la red de servicios. La Feria de Cali no es una responsabilidad del HUV, es  del Alcalde de la ciudad, que debe disponer de su red, y en cierta forma de la Secretaría de Salud Departamental, que es la responsable de la red de prestación de servicios sobre todo del nivel 2 y depende  también depende de la red privada. Lo que ha pasado en el  último año es que nos hemos especializado en atender los niveles 3 y 4. Desde la crisis, no atendemos niveles 1 y 2. Por eso es que las salas se ven vacías, pero no quiere decir que no haya pacientes. Hoy tenemos atención de hasta el 100 %, no estamos cerrados.

¿Y la Sala de Quemados?

Es la mejor sala que hay en el suroccidente colombiano, está 100 % disponible, con todos los insumos y el personal necesario. Lo mejor que podría pasar es que no se nos queme ninguno, pero si pasa, tenemos la capacidad.

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