Advierten que minería afecta 80% del hábitat de las aves en Los Farallones

Advierten que minería afecta 80% del hábitat de las aves en Los Farallones

Febrero 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Rojas, Editor Unidad de Crónicas El País
Advierten que minería afecta 80% del hábitat de las aves en Los Farallones

Adriana Sarria, ecóloga de Parques Nacionales.

Adriana Sarria, ecóloga de Parques Nacionales, dice que las actividades ilegales cada vez hacen más daño al área protegida. La Feria de Aves de Cali reunió capital semilla para resguardo de especies endémicas.

En el Parque Natural Los Farallones de Cali, la minería ilegal habría dado ya tantos mordiscos como para haber afectado el hábitat del 80% de las aves que allí viven. O vivían, no se sabe. Porque como consecuencia de los problemas de orden público que hay arriba de Peñas Blancas, en Altos del Buey, Minas del Socorro, los técnicos del Parque no han podido subir con la periodicidad necesaria para hacer los estudios de monitoreo que permitirían determinar si alguna de las 540 especies reportadas en el área protegida, migraron. O se extinguieron. Hablar de desaparición de una especie, en todo caso, es imposible sin los estudios; pero justamente ante la dificultad de hacerlos, puede caber la probabilidad. Peñas Blancas está a veinte minutos de la ciudad. Desde ahí a Minas del Socorro hay un agreste camino de ocho horas en ascenso que llega a los 3.800 metros. Entre el 2012 y el 2014, los técnicos solo pudieron subir dos veces acompañados de la policía; sin el acompañamiento no se atreven. Los entables mineros que antes correspondían a moradores del sector, se siguen ensanchando con gente proveniente de otros departamentos: los campamentos que hace años eran para diez, ahora son dormitorios en los que caben cien hombres. Y esos hombres, para romper la montaña, talan lo que encuentran a su paso, los robles y encenillos que crecen en Los Farallones, por ejemplo, y que son el hogar de muchas aves.Sin árboles, no hay pájaros. Sin pájaros, no hay bosque. Con sus heces fecales las aves son las polinizadoras que permiten llevar semillas a lugares recónditos para que la vida siga echando raíz. Pero además, por la especifidad que tienen en diversos ecosistemas, hay aves que reflejan en su comportamiento información del estado de alteración de esos ecosistemas; o datos importantes sobre variabilidad climática. Mientras no puedan monitorearse, entonces, todo eso seguirá en el aire.Desde hace dos años Adriana Ximena Sarria, ecóloga, profesional especializada del Parque Los Farallones de Cali, está al frente de la estrategia de investigación y monitoreo del área protegida. Una de las medidas que considera determinantes para empezar a ponerle freno a la minería ilegal es que los puestos de control de acceso al Parque sean reforzados con presencia institucional: “Que estén las autoridades atendiendo la situación porque a veces nos sentimos solos”. Otra urgencia está en la educación y la información: “Lo más importantes es que todos conozcan, que todos los vallecaucanos sepan que aquí muy cerca está el Parque, un área protegida que se declaró desde hace mucho tratando de preservar el recurso hídrico, los bosques y la fauna que hay allí. Sin la ayuda de ellos es imposible que las personas que trabajan protegiéndolo logren la misión de conservar el área. Las actividades extractivas están terminando con el Parque”. En el desarrollo de la Feria Internacional de las Aves que ayer terminó en Cali, el Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia ofreció al público una presentación titulada ‘Aves, como valor objeto de conservaciones en los Parques Nacionales Naturales de Colombia’. Aunque la exposición no giró exclusivamente en torno a Los Farallones de Cali, precisamente por su importancia y los problemas que los acosan, El País hizo junto a la ecóloga un ‘sobrevuelo’ por la actualidad del área protegida:Hogar de aves únicasSobre la Cordillera Occidental, con alturas desde los 2000 hasta los 4100 metros y 197.754 hectáreas, en el Parque hay importantes ecosistemas, no solo para el Valle, sino para el mundo. Allí están los bosques andinos y la selva húmeda tropical. El parque tiene jurisdicción en cuatro municipios: Cali, Dagua, Jamundí y Buenaventura. El 80% del área protegida está sobre la vertiente pacífica. En ese sitio tan estratégico, el Chocó biogeográfico es conocido por las especies endémicas: está por ejemplo el ‘paragüero del pacífico’. En 1998, de hecho, fue declarada como un área con alto endemismo de aves. También hay gran variedad endémica en otros grupos; aún queda mucho por explorar y descubrir.Hogar de aves amenazadasHasta el momento van reportadas 540 especies de aves Los Farallones, pero hay muchas más. Cada año con el monitoreo el inventario crece. Han sido reportadas 36 especies de mamíferos, entre los que figuran 5 felinos. 41 especies de anfibios. Más de 366 especies de plantas. Mucha de esa fauna y flora, en distintas categorías de amenazas de acuerdo con las listas rojas de Colombia. En categoría de aves casi amenazadas, en el Parque hay 35. En categoría de amenazadas (especies endémicas y casi endémicas), 6: entre ellas la ‘pava caucana’ y la ‘tangara multicolor’, muy conocidas entre los pajareros. La ‘banfia’ está entre las endémicas amenazadas. Amenazadas con distribución restringida y casi endémicas, 8: el ‘paragüero’ es uno. Y especies fuertemente presionadas, hay una especie de loro, por ejemplo.Hogar que ya no es hogar Un informe de la Personería del año pasado decía que la minería ilegal había afectado al menos 252 hectáreas de páramo y bosque andino en Los Farallones. Desde que la actividad minera está en el Parque, los técnicos no han podido cuantificar cuál ha sido el impacto sobre las distintas comunidades. “No hemos logrado obtener los datos que nos permitan determinar las familias de aves afectadas, por las condiciones de orden público. Cada que nos toca desplazarnos hay que coordinar con la fuerza pública un acompañamiento. Y ha sido complejo lograr acompañamientos constantes. Desde que nos dimos cuenta de la minería, hemos visto que en los ecosistemas de Alto Andino y Páramo la degradación ha sido muy acelerada. Están talando especies importantes de vegetación y hay un fraccionamiento de aves del que no tenemos inventario porque no hemos podido pasar el tiempo suficiente haciendo mediciones continuas”.Lo que sucede con los pájaros es que al perder el hábitat que se lleva la tala, cambia el uso del suelo y con ello cambia todo: el lugar de conseguir alimento, por ejemplo, la misma reproducción. Entonces la migración es inevitable. Y en esa migración, hay aves que no logran asimilar el cambio.Hogar invadidoEl Parque está expuesto a diferentes amenazas de origen antrópico (actividades que genera el hombre): agricultura, ganadería, captación de agua, turismo no regulado, explotación ilícita de minerales, extracción de flora, incendios, Todo eso ocurre en Los Farallones. La cercanía con ciudades y pueblos lo amenaza. Dentro del Parque hay comunidades viviendo, entonces necesariamente esas personas ejercen alguna presión; dentro del parque hay extensiones de ganadería, café, cultivos de pancoger. En Colombia muchas áreas protegidas tienen problemas de ocupación.Lea también: El ave caleña que pocos conocen y está en vía de extinción

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