Adolescentes caleños, en carrera por el inicio de vida sexual

Diciembre 11, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por Redacción de El País
Adolescentes caleños, en carrera por el inicio de vida sexual

La presión indebida para el inicio sexual por parte de los compañeros de clase tiene en alerta a psicólogos y terapistas de adolescentes caleños. Cómo ayudarlos.

El inicio de la sexualidad se ha convertido para los adolescentes en moda, algo que da cierto estatus, como tener el mejor celular, una laptop de última generación o un par de zapatos de marca. La presión de grupo puede llegar a tal punto que los escolares compiten por ser los primeros en dejar de ser vírgenes o “anti-cool”, que en lenguaje ‘teen’, significa prácticamente lo mismo.Los psicólogos denuncian que también en los colegios más prestigiosos se presenta este fenómeno: aquel compañero que se niegue a entrar en un ritual sexual promovido por el grupo, o que por alguna razón no logre excitarse ante una insinuación de una de sus compañeras es abiertamente ridiculizado, ya sea directamente o, lo que es peor, con el efecto maximizador de las redes sociales. “Gay”, “impotente”, son sólo algunos de los comentarios que les enrostrarán a quienes no entren en la dinámica de presión propuesta por los líderes negativos del curso. Por eso, buena parte de los chicos y chicas de hoy sienten fuertes presiones para iniciarse sexualmente antes de los 16 años, como si fuera un fracaso no hacerlo, y mejor si es mucho antes. Incluso, tener relaciones antes de los 13 es tan normal hoy en día como descargar música en el iPod.En Cali hay casos de niños y niñas que, desde los 10 años de edad han sido incitados por sus propios compañeros de colegio a iniciarse sexualmente, constata la terapeuta familiar Mara Tamayo. La iniciación sexual temprana, según la psicóloga Martha Elena Osorio “se está dando en Cali en un 80%, por razones socioculturales, porque es una nueva moda entre los chicos y en parte porque las hormonas de los andan disparadas por las dosis excesivas que hay en algunos alimentos”.La presión social sexual ha llegado hasta las redes sociales, según la psicóloga Tamayo. “A través de mensajes bastantes explícitos de Facebook o Twitter expresan sus gustos el uno por el otro, incluso usando frases de canciones de reggaetón que incitan al sexo”, asegura la terapeuta. Ejemplo de ello son títulos como: ‘Hagamos el amor con la ropa’, ‘Pegaito a la pared’, ‘Puti puerca’ y ‘Bienvenida a mi cama’, que los adolescentes se dedican a grito herido y con ‘choque’ incluido en las pistas de baile.Llámese música, televisión, redes sociales o la misma presión de grupo, estos estímulos constantes influyen en la decisión de su iniciación sexual.Dice la pediatra y psicoanalista Felisa Lambersky que, para aligerar toda la tensión que implica la cantidad de estímulos que recibe, al adolescente no le es suficiente la autoestimulación sexual y necesita descargar esa energía. En estos tiempos “hay una urgencia del todo ya, todo viene atado a la imagen, todo es rápido, todo es movimiento y la imagen excita mucho. Frente a esto, aparece la urgencia de la descarga. El niño no alcanza a madurar, no hay una elección de objeto erótico, simplemente necesidad de descargar. No dice: ‘Me gusta esa niña’. Dice: ‘Necesito descargar esta energía”, dice Lambersky, coordinadora del departamento de Niños de la APA, Asociación Psicoanalítica Argentina.Ellas también proponen Según psicólogos consultador por El País, hace dos generaciones eran las niñas en edad escolar quienes se quejaban del acoso de los varones adolescentes, pero desde hace unos años los niños también son víctimas de intimidaciones y de acoso sexual por parte de ellas.Y no se trata de las que están más próximas a graduarse. Según la psicóloga de niños y adolescentes Judith Medina, las niñas, desde los 12 años, son más deshinibidas y abiertas. Desde su vestuario provocativo y sensual están incitando a los varones. “Hoy en día se da mucho en los colegios que las niñas sean quienes hagan insinuaciones sexuales y provoquen a sus compañeros. Ahora, ellas también proponen”, asegura Medina.Según la especialista, “algunas niñas buscan la popularidad, siendo más lanzadas y tomando la iniciativa”. Mientras que para algunos niños “ellas se pasan de intensas”, otros aprovechan la situación. La concepción de la sexualidad también ha cambiado, ya no está rodeada de lastre religioso ni de moralidad. Ahora es lúdica, hace parte del ocio, es un intercambio entre amigos, algo que ‘hay que hacer’. Y los jóvenes la asimilan a la publicidad, la televisión, el cine, internet y el grupo social, lo que ayuda a transmitir mitos erróneos y aviva miedos.La psicóloga Annie Acevedo opina que hoy en día, con la gran cantidad de estímulos sexuales que los niños reciben a través de la publicidad y a nivel de vida, los padres de familia deben criar a sus hijos con un concepto claro de lo que es una sexualidad responsable. “No es fácil, porque a la gente que se crió en la época mía no le enseñaron sobre el tema, de sexo no se hablaba con los padres y nos cuesta trabajo. Así nos de pena debemos hablar de sexo con nuestros hijos, es mejor hacerlo o alguien más lo hará. De hecho, alguien más lo está haciendo”. Nora Rodríguez, autora del libro ‘¿Hablas de sexo con tus hijos?’ asegura que a buena parte de los adolescentes de hoy no les interesa la seducción, y consideran que el sexo “es algo rápido e impecable, penetración y genitalidad”. “Falta una mayor presencia de los padres en la educación sexual de sus hijos. Parecen haber perdido ese temor a que sus hijas queden embarazadas o a que sus hijos se contagien de enfermedades de transmisión sexual, y han bajado la guardia, ya no los acompañan ni aconsejan”, agrega Medina.A eso se suma que “la educación sexual en los colegios es aún muy pobre, los jóvenes se están basando en lo que ven en la televisión o en el cine”, sostiene por su parte Mara Tamayo. Lo importante, según los expertos, es abordar con los jóvenes estos temas sin escándalo o doble moral.Cómo ayudarlosLos jóvenes deben saber, por parte de sus padres y educadores, que si inician una vida sexual temprana no sólo corren el riesgo de un embarazo y de adquirir una enfermedad de transmisión sexual, sino que además, pueden desarrollar una disfunción sexual en la edad adulta.Expertos opinan que los jóvenes, al tener relaciones sexuales con rapidez, a escondidas, en el escaso tiempo del que disponen para estar solos, y al separar la afectividad de la sexualidad, se predisponen a sufrir en el futuro disfunciones sexuales como: eyaculación precoz, anorgasmia o alteraciones en el deseo sexual.La única manera de manejar una situación de acoso sexual escolar es hablando y dándoles a los jóvenes las herramientas necesarias para que puedan defenderse del acoso, y para que los propios acosadores sepan valorarse y ocupar el lugar que les corresponde, en las edades psicológicas y físicas mínimas requeridas.Los padres deben hablarles a sus hijos de sexualidad sana, apoyados en una escala de valores y de principios. Además, los papás deben establecer puentes de comunicación efectivos con sus hijos desde temprana edad, para que luego, en la adolescencia, haya confianza.

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