"Acepto las críticas, lo que no tolero son las mentiras": María Clemencia de Santos

Noviembre 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Diego Martínez Lloreda | Director de Información

"De Francisco Santos yo no quisiera hablar porque es un capítulo complejo para la familia y preferimos dejar ese tema sencillamente en silencio", dijo María Clemencia de Santos, la Primera Dama de la Nación.

María Clemencia de Santos se destapa en una de las primeras entrevistas que concede a un medio escrito. “En Colombia se han subvalorado a las mujeres”; “estos años no han sido fáciles”; “Uribe tiene que saber que se ha equivocado”.

El presidente Juan Manuel Santos, de cara a un posible intento reeleccionista, tiene un as bajo la manga que ya, incluso antes de anunciar si optará o no por un segundo mandato, ha comenzado a mostrar: su esposa, María Clemencia Rodríguez de Santos. Durante la campaña que llevó a Santos a la Presidencia, Tutina, como ya la conoce medio país, figuró en un discreto segundo plano. Pero está claro que en la campaña próxima a iniciar la Primera Dama desempeñará un rol clave.Muestra de ello fue la visita que hizo a Cali esta semana, en la cual adjudicó viviendas gratis y entregó sendos macrocolegios en Jamundí y Villarica. Aunque ella afirma que esos actos no tenían un significado político, claramente ayudan a posicionar la imagen del Mandatario, en vísperas de que anuncie su decisión de si irá o no por un segundo periodo presidencial.De ser así, como parece inminente, Tutina estará en primera línea de batalla. Y no puede ser de otra manera, porque por su belleza, inteligencia, sencillez y espontaneidad se ha ganado el corazón de buena parte de los colombianos. Ese es un ‘capital’ que en una contienda política no puede desperdiciarse.¿En qué ha enfocado su labor como Primera Dama?Desde el principio del Gobierno consideré que mi tema era la primera infancia, así que, con la Alta Consejería de Programas Especiales, decidimos focalizarnos y solamente trabajar en ese frente. Hemos hecho cosas importantes, lo primero es haber creado una política pública de la primera infancia que es lo más importante porque aquí, llegue el que llegue, o la esposa del Presidente de turno, el tema de la primera infancia ya no es de gustos, es algo que está establecido. Creo que hemos cumplido porque nos propusimos atender de forma integral a 1.200.000 niños, y para finales de año estaremos llegando al millón. Estamos satisfechos con la atención que le estamos dando a los niños. Entre todos los entes que tenemos que ver con la primera infancia hemos logrado hacer algo muy interesante y son las alianzas público-privadas, donde hemos tenido el apoyo de muchas empresas que han entendido que la responsabilidad de la primera infancia es de todos. Tuve la oportunidad de estar en Villarrica en la inauguración del Centro de Desarrollo Integral que se hizo allí y la vi muy conmovida con los niños...Ese es nuestro proyecto bandera y lo vimos plasmado de verdad y estábamos emocionados porque ese fue un proyecto que se inició al principio del Gobierno en una zona compleja, que además, desde el año pasado veíamos que tenía problemas. La satisfacción de ver a esos niños estrenando un centro tan bello le llega a uno al alma. Personalmente, fue muy gratificante sentir que estábamos haciendo felices no solamente a unos niños, sino a una comunidad Usted me decía que se ha limitado a ser la esposa y la madre durante estos tres años… ¿Cómo es usted como madre? ¿Sobreprotectora, liberal…?Esa respuesta la deberían dar mis hijos pero tengo que admitir que yo sí soy una mamá gallina. En mi casa, el liberal y el “buena persona”, en el sentido de dar permisos más amplios, es Juan Manuel, yo soy más estricta. Cómo es Juan Manuel Santos como esposo ¿Es un tipo romántico de los que regala chocolates y da serenatas? Juan Manuel es como lo ven los colombianos. Él maneja muy bien sus emociones. En público es una persona medida, ecuánime y en privado es amoroso, dedicado en tiempo completo a sus hijos, es muy generoso, no en cosas materiales sino con sus tiempos, sus palabras y sus caricias. ¿Cómo ha afectado a la familia Santos Rodríguez estos tres años de Gobierno? Usted dice que es una mamá gallina, ¿ha podido seguir siéndolo?Ha afectado pero en el sentido positivo, porque lo que hemos hecho es construir más como familia. Obvio, hemos tenido momentos difíciles, como cualquier familia. Tenemos momentos difíciles pero también momentos en los que somos solidarios, donde sacamos adelante nuestras fortalezas; obviamente hay debilidades, pero ahí las vamos corrigiendo. Y sí, es un sacrificio muy grande… Yo no puedo decir que no, es algo a lo que uno le tiene que poner mucha fortaleza. ¿Qué añora de ser un ama de casa normal?La verdad, yo me siento una señora normal. Trato de hacer mi vida personal lo más normal posible. Lo único que no hemos podido volver a hacer, es ir a cine, pero de resto hacemos de todo: vamos a la finca, voy al mercado, compro flores, vamos donde la mamá, mis hijos pasan los fines de semana donde los amigos…Usted tiene tres hijos, ¿le percibe a alguno de ellos el gusto por la vena política, ¿Cree que alguno va a seguir los pasos del papá?Yo no considero que Juan Manuel Santos sea un político sino más bien, un servidor público, y si lo miro por ese lado, pienso que cada uno de mis hijos tiene una vocación de servir a Colombia desde otro ángulo. El tema político es más complejo, lo hemos mirado con mucho respeto. No creo que ninguno de los tres se le vaya a medir al tema.¿Qué ha sido lo más satisfactorio para usted en estos tres años de Gobierno, acompañando a su marido?Indudablemente, Colombia Humanitaria. Creo que ha sido la mejor experiencia de vida. He tenido dos experiencias que me han marcado: mi contacto con los soldados y policías de nuestro país, desde el Ministerio de Defensa, y Colombia Humanitaria, que fue la realidad de un país, en cierto momento, conmovido y azotado por el drama de una ola invernal muy fuerte, y en segundo lugar, la solidaridad de los colombianos. Si lo miramos desde ese punto de vista, que es desde donde lo miro yo, aprecié la solidaridad de cada uno de los colombianos que se puso la camiseta para darles la manos a los damnificados. Hillary Clinton acompañó a su marido en la presidencia y después se lanzó a la política, ¿usted ha contemplado la posibilidad de entrar a la política?Se lo pongo por escrito y vamos a una notaría: por ningún motivo. Lo tengo clarísimo. Mi vocación, lo que me gusta, es servirle a la gente, pero entre servirle a la gente y la política hay un abismo gigante y no lo voy a cruzar.Una primera dama tiene que darle muchos consejos al marido ¿Cuál es el consejo que más le reitera a Juan Manuel Santos?Que sea él, porque Juan Manuel, como es él, es lo máximo. La veo muy enamorada... El amor evoluciona. En nuestro caso, creo que está evolucionando por donde espero, y me gustaría, que fuera la ruta, que seamos compañeros de vida, compinches, cómplices y que seamos felices.¿Cuando llega en las noches a la casa, él le pide consejos?Tratamos de no hablar temas de Gobierno, creo que son jornadas agotadoras. Mis hijos, que están por fuera lo llaman, le preguntan qué ha pasado, pero en la medida de lo posible, tratamos de que sea un ambiente familiar.¿Cómo es la relación de Juan Manuel y suya con los hermanos de él? ¿cuál es el hermano más cercano y con quién tiene mejor relación?Las familias son parte de la pareja, tanto mi familia para Juan Manuel y la suya para mí. Hemos tenido una relación maravillosa, muy cercana. Juan Manuel es muy cercano a su familia, mi suegro y mi suegra se encargaron de que crecieran en una familia llena de amor y son muy respetuosos de lo que hace Juan Manuel, pero son solidarios y están ahí en las buenas y en las malas.¿Y él consulta a Enrique, lo llama, le pregunta cosas…?No solo a Enrique, él conversa con sus hermanos. Seguramente quisiera hacerlo con más frecuencia, pero las circunstancias no lo permiten. Pero sí tiene cercanía permanente con ellos.¿Qué piensa de la mujer colombiana?La capacidad de resistencia, tolerancia y aguante de la mujer colombiana es muy grande. Uno lo ve: madres cabezas de hogar por todas partes, las madres comunitarias es otro testimonio importante… Yo creo que la mujer en Colombia es líder, tiene muchas fortalezas y, lo más importante o lo que yo he podido percibir, es que no se victimiza, sino que simplemente sigue luchando.¿Usted cree que en Colombia se valora el papel de la mujer?No creo. Se ha avanzado, pero falta mucho. Aquí todavía la mujer está subestimada. Los espacios que se están abriendo le están permitiendo a la mujer demostrar sus capacidades, y en muchos ámbitos son superiores a los hombres.¿No cree que en el equipo negociador de paz hace falta una mujer?En los temas de paz soy absolutamente respetuosa, no opino. Como cualquier colombiana sueño con que este proceso tenga un final feliz, no para que mis hijos vivan en paz, sino para vivir con mis hijos en paz.Entonces le hago una pregunta como a cualquier colombiana, ¿si esto se estuviera negociando entre mujeres, sería más complicado conseguir la paz o más fácil?Las mujeres somos muy hábiles y no solamente en los espacios de paz… Pero ahí están, hay dos: Lucía Jaramillo y Elena Ambrosi, yo creo que en donde participemos somos eficientes.¿Colombia está preparada para llevar a una mujer a la Presidencia?Hay muchas mujeres que podrían estar en la primera línea de batalla, el país es el que no está preparado para entender que una mujer pueda ser presidenta, pero hay muchas mujeres capaces de ser presidentas.Noemí Sanín dijo en alguna ocasión que las que menos creen en las mujeres son las propias mujeres, ¿cree que es así?No estoy de acuerdo, yo sí creo en las mujeres. Que no crean ciertas mujeres es otra cosa. Yo estoy convencida de que en Colombia hay muchas mujeres preparadas para ser presidenta.¿Cómo recibe las críticas que hacen de su esposo, la impactan, la molestan? Hay diferentes críticas. Las hay constructivas, destructivas y está la mentira… La mentira, es imperdonable, ¿qué me produce? no le podría explicar, muchas cosas desagradables que uno las tiene que controlar. Las críticas constructivas, bienvenidas, las digerimos, las discutimos y muchas veces, por supuesto, las aceptamos. Las críticas destructivas hacen daño y es un dolor que uno tiene que sanar.¿Usted es una mujer fuerte o es sentimental? ¿Llora?Mucho. A mi todo me hace llorar, las emociones positivas y negativas… Soy muy llorona, en mi casa todas lloramos de emoción, de tristeza, de solidaridad, de muchas cosas y sí, lloro, mucho. Lloro más por alegría que por rabia, gracias a Dios.De las cualidades que tiene Juan Manuel Santos, ¿cuál admira en especial?Tiene muchas y también, por supuesto, defectos, pero cualidades: es un estadista, es ecuánime, comprometido, muy equilibrado. Yo diría que lo que más admiro de Juan Manuel es el equilibrio; es un hombre sensato, audaz, comprometido, sereno. No le ha dado la primera palmada al escritorio y estoy segura de que no la va a dar. Usted dice que no quiere hablar del proceso de paz, pero como colombiana, no como la esposa de Juan Manuel Santos, ¿es optimista con el proceso?Totalmente. Soy optimista y, como se lo acabo de decir, no es porque tenga información de primera mano, porque yo tengo la misma información que tiene cualquier colombiano. Pero soy optimista porque veo que esto se está trabajando con cuidado, que se está avanzando seguramente con lentitud pero como toca, y más que optimista, quiero vivir con mis hijos en un país en paz, quiero tener la oportunidad de gozármela con ellos y creo que ese es el sentir de la gran mayoría. Es el momento de darnos la oportunidad de vivir en paz, no veo por qué nos la vamos a negar. Lina Moreno, su antecesora como Primera Dama, siempre manifestó sus reservas frente a la reelección de su marido, ¿usted qué posición asume frente a la posible reelección de Juan Manuel? Yo estoy aquí por amor y la verdad, lo que Juan Manuel resuelva, estoy a su lado, pero es difícil… Estos tres años y medio, más lo que falta, como familia hay unos costos altos, uno sufre mucho, seguramente hay muchas cosas que se quedan por hacer, pero bueno, lo que él resuelva, ahí estaré. Si él le dice mañana “no voy a la reelección”, ¿usted sentiría un alivio?Me voy feliz. Yo creo que aquí lo importante era entregar algo de mí a los colombianos, le he puesto el corazón a esto, es una oportunidad de vida para servirle a mi país, por lo menos en el tema de primera infancia, estoy muy satisfecha. Tengo otras cosas que me gratifican profundamente, como lo que hemos podido hacer nosotros como familia, lo que hemos crecido y lo que hemos podido mejorar como seres humanos. Si me dicen que me vaya, me voy feliz.Supongamos que a su marido lo reelijan, ¿usted seguiría trabajando en lo mismo o le gustaría hacerlo en algo diferente?No, yo creo que parte de lo que hemos entendido es que se debe seguir trabajando por lo mismo. Cuando uno persiste y cuando se focaliza hay éxito, hay cosas que podamos medir, hay impacto.La gente, sobretodo sus opositores, dicen que Juan Manuel tiene mentalidad de jugador de póker, ¿Es así?Eso fue un sello, un rótulo que le impusieron a Juan Manuel y yo no creo que él sea un jugador, yo creo que él es otras cosas. Un estadista, es una persona que analiza muy bien las cosas, pero ¿jugador? no creo que él esté jugando con el país, creo que lo que está haciendo es sensato. Un hombre que tiene otra dimensión de este país y que quiere que este país tenga otra dimensión.Pero es arriesgado, cuando toma una decisión, él se la juega hasta el fondo…Le apuesta, no como jugador, sino porque tiene la convicción de que eso es lo que más le conviene al país y se le mide a fondo, así sea contra su popularidad. Usted decía que Juan Manuel es muy liberal, muy tolerante y que la estricta es usted, ¿Políticamente, cómo se calificaría: es conservadora, liberal…?Yo soy santista, a secas.¿Usted a los enemigos los ignora, les dice sus verdades? ¿Cómo los maneja?Una cosas son los opositores y otra los enemigos. Los enemigos son la guerrilla, los contradictores políticos son diferentes. Si yo tuviera la oportunidad de hacer reflexionar a varios, con seguridad lo haría, sobre todo cuando, como se lo acabo de decir, han usado la mentira porque ahí yo sí quisiera decirles que están equivocados. Si se encontrara a Álvaro Uribe, ¿qué le diría?Buenos días expresidente Uribe...¿Pero le haría algún reclamo?No. Yo creo que él en el fondo sabe que como expresidente, en algunas cosas, se ha equivocado. Lo tiene que saber y no creo que sea yo quien se lo tenga que decir. ¿Cómo es el manejo que ustedes le han dado a los hijos del Presidente, cómo han querido ustedes que sea el comportamiento de sus hijos?La verdad, en campaña nos preguntaban que si íbamos a sacar a nuestros hijos del país, si Juan Manuel era Presidente, y mi respuesta siempre fue: ¿por qué había que sacarlos del país, cuando yo quería que fueran parte de esa experiencia maravillosa? Finalmente se fueron del país dos y aunque como mamá me duele que se hayan tenido que ir, creo que fue la decisión acertada.Martín Santos, el mayor, un muchacho profesional, listo para trabajar, ¿en dónde trabaja? El primer problema, complejo. Segundo, la gente estaba pendiente si tiene novia, si no tiene novia, si rumbea o no rumbea, si toma trago o no… exponerlos era complicado. Esteban, desafortunadamente, por una condición que yo sigo sin entender, alguna gente lo atacó por haber prestado servicio militar, cosa que yo admiro profundamente. Él lo hizo porque era su tema, le interesaba y se lo gozó, pero por esa misma condición tuvo muchos enemigos, muchos contradictores que no valoraron lo que este niñito hizo y prefiero que esté lejos. María Antonia está aquí y es profesional, inclusive, le voy a contar: cuando hizo sus pruebas para un primer trabajo, como cualquier ser humano, al final del camino me dijo “mamá, yo creo que no me contrataron por ser la hija de mi papᓠy, de alguna forma, nos enteramos que ese había sido el motivo, pensaron que era un problema y bueno, hoy está trabajando acá, es una niña que maneja un perfil diferente porque es más tranquila… Esa parte duele, mis hijos saben en qué espacios se pueden meter y en cuáles no y yo creo, y espero no equivocarme, que no hay una queja, una. Mis hijos no han hecho una llamada, no se meten en la vida de nadie, no han pedido un puesto, no han hecho un negocio.¿Desde su perspectiva, cómo ve esas dinastías de las familias que se repiten dentro de la política y terminan produciendo esta cosecha de ‘delfines’ que tenemos hoy?En mi caso personal, y así lo manejamos con Juan Manuel, lo que queremos es que nuestros hijos sean felices y si la política es el camino que escogen, pues bueno. Personalmente insisto, no creo que se vayan a meter en eso. Pero sí me parece complejo que esas dinastías se perpetúen, ojalá se diera una revolución en este país y mucha gente participara y entendieran el compromiso de trabajar todos juntos y que surgieran nuevas figuras. Me encantaría porque parte de lo que he sentido aquí es que cuando uno se pone la camiseta por el país, como servidor público, se consiguen mejores logros. Me encantaría que mucha gente diferente a esas dinastías participara en política.¿Le preocupa la caída que ha tenido la imagen del Presidente en las encuestas? Las encuestas siempre dicen algo, entonces, seguro hay cosas por mejorar. Pero creo ciegamente en Juan Manuel, estoy convencida de que tiene claridad absoluta de lo que está haciendo y también creo que el país lo va a entender más adelante.

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