Aborto clandestino, a la sombra de las adolescentes

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La Policía afirma que hay 30 centros donde se realiza esta práctica. Académicos dicen que aumentaron casos en estratos altos. Según la Fiscalía, actualmente se investigan en el Valle del Cauca 80 casos de aborto, de los cuales 60% corresponden a Cali.

Aborto clandestino, a la sombra de las adolescentes

Octubre 25, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

La Policía afirma que hay 30 centros donde se realiza esta práctica. Académicos dicen que aumentaron casos en estratos altos. Según la Fiscalía, actualmente se investigan en el Valle del Cauca 80 casos de aborto, de los cuales 60% corresponden a Cali.

El ‘kit’ del aborto empleado por algunas jóvenes caleñas está conformado por una inyección y dos pastillas hexagonales. “A mi me aplicaron la inyección en la trastienda de una farmacia de la Avenida Roosevelt. Después, el farmaceuta me dio dos pastas, una de ellas me la tenía que tomar y la otra introducirla profundamente en la vagina. Luego, debía tener los pies alzados por 20 minutos... al rato se vino la hemorragia”, contó Luz Adriana, una estudiante de segundo semestre de contaduría.La chica, de 19 años, agregó que tenía seis semanas de gestación y había que buscarle una salida a su “problema”. Explicó que pagó $80.000 por el ‘servicio’ y aseguró que la práctica es frecuente entre las universitarias que se ven enfrentadas a embarazos no deseados. “El problema se presentó luego, cuando el sangrado no paró a lo largo de una semana. Tuve que ir donde un médico porque ya estaba muy mal”, agregó.Javier Fonseca, subdirector del área de ginecología del Hospital Universitario del Valle, HUV, dijo que historias como la de Luz Adriana son más comunes de lo que se cree. El funcionario dice que en Cali y en todo el país se realizan abortos desde hace mucho tiempo, pero la clandestinidad impide establecer cuántos son. “Hace algunos años el aborto era la segunda causa de muerte entre las mujeres caleñas. Sin embargo, en lo que va corrido del año sólo una mujer ha sido reportada a esta entidad con malas condiciones provocadas, al parecer, por un aborto”, señaló.Y aunque los ingresos a los centros médicos por males relacionados con el aborto clandestino parecen indicar que esta práctica está desapareciendo en Cali, hay otras cifras, relacionadas con el tema, que delatan un panorama preocupante. Según la Fiscalía, actualmente se investigan en el Valle del Cauca 80 posibles casos de aborto, de los cuales el 60% corresponden a Cali. Asimismo, en lo que va corrido del 2010, Medicina Legal adelantó doce necropsias a fetos. Ese índice duplica los reportes que manejan ciudades como Bogotá y Medellín.Otro indicador son las notas de prensa que dan cuenta de fetos abandonados en caños, canecas de basura o hasta en baños de establecimientos públicos, entre otros. Esos informes locales reseñaron 22 casos entre el 2009 y el 2010.Por su parte, la Policía Judicial reveló que en Cali existen 30 centros asistenciales donde se practican abortos ilegales.“La gran mayoría posee alta tecnología. Se ha conocido de clínicas de hasta doce consultorios, donde no para el desfile de jovencitas que desean abortar. Sin embargo, la gente no denuncia y esto evita que se puedan iniciar procesos investigativos”, explicó un agente de la Sijín. En una de estas clínicas, un aborto tienen tiene un valor de $250.000, mientras que en los sectores populares pueden costar $80.000.Métodos según el estratoEl Subdirector del Área de Ginecología del HUV indicó que las técnicas empleadas para ‘deshacerse’ de un embarazo varían según el estrato de la mujer.“Se escucha de abortos con medicamentos. Cuando la gestación pasa los tres meses, se visitan clínicas clandestinas. En los estratos populares se emplean técnicas como la introducción de tallos de cebolla larga para producir el aborto, aunque ya no son frecuentes”, señaló.También se hacen bebedizos a base de yerbas y antibióticos.En el marco del foro ‘¿Es el embarazo en adolescentes un problema en nuestra región?’ que se realizó recientemente en la Universidad Santiago de Cali, se denunció que la práctica del aborto se vendría presentando con mayor frecuencia en los estratos medios y altos, donde tener un hijo en la adolescencia es inconveniente. “Mientras para la mujer de los estratos populares tener un hijo es saltar a la madurez ‘o dejar la pinta’, entre las universitarias trunca un proyecto de vida. Y como tienen recursos económicos, la posibilidad de abortar aumenta”, dijo el profesor Jonh Palacios, coordinador del programa de prevención y promoción de la universidad.Ricardo Marín León, sacerdote del barrio Manuela Beltrán, señaló que hay que estudiar el fenómeno de los abortos en las adolescentes, porque son muy frecuentes en su parroquia. “En ese sentido, también sería bueno tener estadísticas que nos mostraran la magnitud del problema”, precisó el religioso.Y es que la Secretaría de Salud Municipal indicó que no hay reportes precisos que revelen la magnitud del asunto. Esta dependencia, únicamente se encarga de realizar campañas de prevención de embarazos adolescentes.Al respecto, Floresmiro Delgado, funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familias, dijo que ve con preocupación cómo los niños caleños comienzan su actividad sexual cada vez a más temprana edad.¿Se destapan cañerías?Según versiones de algunas jóvenes a las que se les han practicado abortos en la ciudad, una de las formas de promoción de las clínicas clandestinas de aborto es a través de los avisos de plomería que se pegan en los postes de la energía pública y que ofrecen destapar cañerías. “Es un juego de hablar en doble sentido en el que llamas y solicitas un servicio de extracción, poco a poco te van tantiando. Este método tiene que realizarlo dos veces para que le den la ubicación de la clínica, la cual rota periódicamente entre los barrios Miraflores, Tres de Julio, San Fernando, Champagnat y Tequendama. Asimismo, los números telefónicos varían constantemente. Lo mejor es acudir con una amiga referida”, anotó Ándrea Carolina Valencia, de 22 años de edad, quien complementó que conoce de jovencitas que han acudido a estas clínicas hasta en dos ocasiones. “En la tercera te morís”, agregó.

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