A Cali ya han llegado más de 80 deportados de Venezuela

A Cali ya han llegado más de 80 deportados de Venezuela

Septiembre 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
A Cali ya han llegado más de 80 deportados de Venezuela

Los menores de edad que fueron deportados junto a sus padres reciben atención por parte del Icbf en albergues de Cúcuta. En Cali, ya hay registro de más de 20 menores.

Estos colombianos son atendidos por la Asesoría de Paz de Cali. Hay 28 menores de edad que llegaron acompañados de sus padres de familia.

Cali no ha sido ajena a la difícil situación que atraviesan los colombianos afectados por el cierre de la frontera ordenado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, desde el 19 de agosto. Lea también: Unasur propondrá comisión para verificar situación de DD.HH. en la frontera.

Según cifras entregadas por el asesor de Paz de Cali, Felipe Montoya, desde hace diez días a Cali han llegado 32 familias (89 personas) provenientes de la frontera y que han sido deportados por el puente Simón Bolívar o han cruzado de manera irregular las trochas del río Táchira.  

"Tenemos la información de que en algunos casos han llegado por cuenta propia porque el Gobierno Nacional les ha subsidiado el viaje de regreso a Cali, siempre y cuando tengan redes de apoyo en la ciudad (familiares o amigos)", explicó Montoya. 

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Afirmó que de esta población, 28 son menores de edad (18 niñas y 10 niños) que han llegado en compañía de padres y madres. 

"A diferencia de lo que pasa con la población víctima de la violencia, los grupos familiares que han llegado de Venezuela a Cali no son muy grandes, lo que quiere decir que la población de niños no debe superar el 40%", afirmó el Asesor de Paz. 

Las 52 mujeres y 37 hombres que ya han llegado a Cali, y que en su mayoría salieron de la capital del Valle hace más de diez años para buscar oportunidades en el vecino país, se están quedando en viviendas de familiares y amigos mientras el Gobierno Municipal establece un albergue a la espera de los subsidios de vivienda prometidos por el Estado. 

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Para Montoya, llama la atención el caso de una de estas personas que no tiene vínculos familiares en la capital del Valle y por eso alerta a las autoridades para que los avivatos no se aprovechen del drama que se vive por la crisis entre Colombia y Venezuela.

"Esta persona llegó sin tener familia o conocidos acá, por eso nos toca estar muy atentos porque no tenemos las herramientas para verificar la información. A Cali no todos han llegado deportados sino que hay otros que han cruzado el río Táchira sin pasar por un control migratorio y esto abre la posibilidad a los vivos que quieran aprovecharse de la situación", acotó el asesor de Paz de Cali.

Algunos de los casos que Elpaís.com.co pudo conocer y son de conocimiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, tienen que ver con dos familias deportadas que llegaron el viernes pasado a un sector del oriente de Cali. 

Se trata de una madre embarazada con dos niñas, de uno y tres años, y otra familia con tres menores de edad y que están viviendo bajo el mismo techo en una casa del barrio Pizamos en la Comuna 21, en el oriente de Cali. 

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"Inmediamente conocimos el caso se desplegó un equipo psicosocial con ayuda del área de nutrición para verificar el estado de los niños y determinar a través de qué programa del Icbf se les puede dar atención", dijo Jhon Arley Murillo, director del Icbf seccional Valle. 

Dijo que mientras llega del Ministerio del Interior la hoja de ruta para la atención de estas personas, se está haciendo una caracterización de las mismas con la información que suministran al llegar a la Unidad de Atención al Desplazado, UAO. 

"Todas las personas automaticamente están siendo incluidas dentro de la ruta que tenemos para población vulnerable, lo que implica la vinculación en salud para los colombianos y quienes se presentan con los niños que nacieron en venezuela y que son hijos de padres colombianos", explicó Montoya. 

De igual manera, indicó que la Secretaría de Salud está atenta a las personas que requieran de urgencia vacunación o tratamientos, pero le pidió al Gobierno Nacional celeridad en la consolidación de un registro para la atención de esta población.

"Necesitamos que agilicen el proceso para que nosotros sepamos qué hacer y cuál va a ser el mecanismo para acceder a los recursos y adecuar albergues", dijo Felipe Montoya.  

Aunque no se logra establecer si estas personas están registradas por la Cancillería a su llegada al país, datos suministrados por el órgano diplomático revelan que hasta el momento 295 personas han retornado a sus ciudades de origen principalmente Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cartago, Buenaventura, Medellín, Ocaña y Valledupar.

Voceros de Migración Colombia hacen el llamado para que las personas que han salido de Venezuela y no tienen un registro de entrada al país y se encuentran en Cali, se acerquen al Centro Facilitador de la Avenida 3N # 50N-20 del barrio Vipasa para que se reporten. Esto aplica para nacionales y extranjeros. 

Dos familias ya han llegado a Tuluá y Buga

El Departamento para la Prosperidad Social, DPS, y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, no tienen un registro preciso de atención de población deportada de Venezuela en los 42 municipios del Valle.

Sin embargo, El País ha logrado establecer que dos familias provenientes de Venezuela han llegado a Tuluá y Buga. 

Una de ellas son los Trejos Hincapié, residentes en Tuluá. Despojados de sus pertenencias llegaron al departamento Andrés Felipe Trejos y Paula Andrea Hincapié, junto a sus tres hijos de 3, 5 y 8 años de edad y su cuñado Óscar Eduardo Hincapié. 

Ellos lo perdieron absolutamente todo, los enseres y electrodomésticos con que contaban en el municipio venezolano de San José de Guanipa, en el estado de Anzoátegui.

Por fortuna, no les quitaron a sus tres niños, dos nacidos en el país hermano, porque Andrés Felipe Trejos Osorio le entregó sus ahorros a miembros de la Guardia Venezolana para que los dejara pasar.

Una situación similar tuvo que pasar Gloria Elsy Arana, de 43 años, y quien regresó a Buga este domingo para quedarse al lado de su esposo Hugo Nel y sus dos hijos de 5 y 8 años, ambos con ciudadanía venezolana.  

[[nid:456923;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/08/video-trochas-734.jpg;full;{La vallecaucana Gloria Elsy Arana intentó cruzar de Venezuela a Colombia por trochas a orillas del río Táchira pero los militares venezolanos no lo permitieron. Hoy fue deportada por la guardia venezolana.Video: especial para El País}]]

Ella cuenta que llegó a Cúcuta la noche del 24 de agosto luego de estar retenida por la Guardia de Venezuela tras ser sacada de su vivienda en el sector La Invasión, a orillas del río Táchira. 

Gloria y su hija de cinco años, que estuvo al cuidado de su otro hijo en San Antonio del Táchira, fueron trasladadas por militares de Venezuela en un bus junto con otros deportados hasta el puente Simón Bolívar para ser entregadas a las autoridades colombianas.

Contó que no estuvo en los albergues porque estaban colapsados y le tocó quedarse donde un conocido de su esposo, quien llegó a Venezuela junto con el menor de ocho años el mismo día del cierre de la frontera. 

Además, relató que en los albergues el número de baños es insuficiente y las filas para entrar son de hasta una hora. La misma espera aplica para recibir comida.

Gloria dice que no regresa a Venezuela. Y ahora está en su casa en Buga, gracias a los tiquetes y viáticos que le dio el Gobierno Nacional a través de la Organización de Naciones Unidas, ONU.

"Jamás vuelvo porque todo lo que nos hizo ese tipo (Maduro), de la manera en qué nos sacó, no tiene justificación. Así me diga que me va  a dar una casa más grande, mas bonita, igual no volvería", dijo la señora Arana. 

La mujer llegó a Venezuela hace 28 años después de cruzar la frontera terrestre por Cúcuta. Después, con el tiempo, estuvo viviendo en Caracas, San Cristobal y Rubio. 

Actualmente se dedicaba a vender comidas rápidas en La Invasión y vivía del comercio entre las dos naciones a través del puente Simón Bolívar. 

Esta bugueña muestra que lo de los ultrajes a los colombianos en esta crisis no es cuento, pues su vida fue todo un vía crucis mientras la Guardia Venezolana adelantaba operativos para destruir viviendas y capturar colombianos por ser presuntos paramilitares. 

"Eso era así como cuando Hitler buscaba a los judios. Me tocaba esconderme y apagar las luces mientras ellos se iban del sector. Eso era día y noche y en ocasiones llegaban a las 5:00 a.m. o  6:00 a.m. Yo apenas escuchaba las motos salía y me escondía para que no me fueran a tratar mal. Ellos llegan en motos, vehículos y armados hasta los 'dientes'. A la gente le partían los televisores con hachas", dijo Gloria Elsy.

Explicó que llevaba más de 20 años viviendo en Venezuela sin ciudadanía porque una vez le robaron el dinero para el trámite de un documento de identificación del vecino país. 

"Una vez invertí un dinero con la gente de Extranjería de Venezuela pero ellos me robaron porque nunca me llegaron los documentos venezolanos", recordó Gloria desde su casa en Buga, ciudad que no visitaba hace un año. 

Está feliz de poder regresar pero se queja de la mala atención que recibió por parte de la Alcaldía de este municipio. 

"Fui y no me escucharon, no me tuvieron en cuenta para nada, peor que un indigente porque hasta mal me miraron. Luego llegué a la Procuraduría donde me atendieron muy bien, y me dijeron que ellos iban a establecer una ruta con casos como el mío", explicó Arana. 

Por lo pronto, esta mujer se quedará a vivir en su natal Buga junto a su esposo Hugo Nel y sus dos pequeños hijos. En Venezuela se quedó otra parte de ella: sus dos hijos mayores, un hombre de 24 años y una mujer de 17. 

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