¿A qué velocidad debemos manejar los caleños?

¿A qué velocidad debemos manejar los caleños?

Enero 15, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿A qué velocidad debemos manejar los caleños?

Expertos viales aseguran que en corredores viales como la Avenida Simón Bolívar, la Autopista suroriental y la Calle 5 se podría implementar el cambio vial. En otros, como el hundimiento de la Avenida Colombia, no sería prudente por las curvas que tiene dicho sector.

Pasar el límite máximo de velocidad a 80 kilómetros por hora aún genera amplio debate en la ciudad. Conozca los diferentes puntos de vista sobre la propuesta de la Alcaldía.

Desde que el alcalde Maurice Armitage instó a su secretario de Tránsito a modificar “cuanto antes” el límite máximo de velocidad en ciertos corredores de la ciudad,  este se convirtió en un tema recurrente entre quienes viven en Cali.

El estimado de 80 kilómetros por hora, planteado por el Mandatario, generó entre muchos de los conductores un gran alivio, cuando piensan en su desplazamiento por vías como la Autopista sur oriental, pero también ha despertado en otros gran preocupación.

En un sondeo realizado por El País a través de sus redes sociales, 223 personas opinaron sobre esto. 90 de ellas se mostraron a favor, siendo el argumento más recurrente que esto implicará una mejoría notable en los tiempos de desplazamiento.

A su vez, 133 usuarios expresaron su rechazo a la modificación del límite de velocidad, la mayoría previendo  una eventual alza en la accidentalidad. 

Tránsito se encuentra estudiando la medida para definir en cuáles corredores viales se aplicará esta petición del Alcalde.

Daniel Solórzano, Centro de Seguridad Vial, Cesvi

La medida que se tiene pensada no considera los riesgos que se pueden ocasionar en las vías de la ciudad. En los centros urbanos se deben manejar dos velocidades. La primera tiene que ver con un máximo de   30 kilómetros por hora, la cual debe implementarse en las zonas residenciales, porque en caso de atropellamiento es la velocidad que merma considerablemente la posibilidad de lesiones personales. 

Respecto al segundo tipo de velocidad, en las avenidas debe existir un máximo de 60 kilómetros por hora, que es un límite   mayor, pero que ofrece seguridad vial, tanto para los automovilistas como para los peatones y demás actores viales. Después de este límite  se considera que ya no son velocidades  urbanas, sino de carreteras o autopistas en donde se ponen en práctica  límites que llegan a 90  y hasta 120 kilómetros por hora. Cuando esto sucede es porque se sabe que no hay presencia de peatones y que sólo está el automóvil o la moto circulando en ese corredor vial.

Álvaro Mejía, piloto profesional

Tenemos vías en Cali que nos permiten movilizarnos a 80 kilómetros por hora, pero lo importante es no solamente aumentar el límite de velocidad sino también controlar la baja velocidad, que es lo que causa tanto trancón. Es más peligroso un conductor lento. Si uno revisa el Código de Tránsito, la sanción C-34  castiga el mal uso de los carriles, por lo tanto, a la persona que maneja lentamente deberían castigarla.  

La medida que propone el alcalde Armitage debe ir atada a todo este contexto, pero se debe hacer de manera paulatina, es decir, no aumentar inmediatamente, porque sino sería un incremento de más del 30 % en la velocidad, la gente debe adaptarse poco a poco. Es importante que también se implementen carriles expresos para las motos, para que los automóviles y las motocicletas tengan su propio espacio en la vía.  El límite que tenemos actualmente (60 Km/h) es muy poco. Si se quiere mejorar la movilidad de Cali necesariamente hay que aumentar el límite de velocidad.

Fabián Méndez, Escuela de Salud Pública, Univalle

En las ciudades del mundo en donde hay mayor concentración poblacional la velocidad tiende a disminuir a 45 Km/h.   Tener ciudades más lentas, desde el punto de vista de salud pública,  es tener  ciudades indudablemente con mayor bienestar, y uno de los mayores factores de riesgo para las lesiones es la velocidad de los vehículos. El asunto es  cómo hacemos que las ciudades sean pensadas para los peatones, con mejores condiciones para que la gente se desplace en bicicleta, a pie y en transporte público. Aumentar la velocidad no es precisamente una medida que favorece condiciones de bienestar, en este caso para los caleños, de hecho es todo lo contrario: esto puede traer muchos efectos negativos.

Lea también: Exceso de velocidad, el mayor pecado vial de los caleños

La accidentalidad en Cali por el exceso de velocidad de los carros es algo preocupante, diariamente aquí mueren un número considerable de peatones, ciclistas y motociclistas. Si uno va a 40 Km/h y se genera una colisión, la posibilidad que esto genere lesiones o mortalidad es menor a si se va a 70 u 80 Km/h.

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