“A la minería hay que otorgarle prioridad Triple A": Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente

Marzo 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
“A la minería hay que otorgarle prioridad Triple A

Gabriel Vallejo, ministro de Medio Ambiente.

El ministro de Medio Ambiente, Gabriel Vallejo, pidió a la Alcaldía instalar pronto puestos de control al ingreso del Parque Farallones, donde ya se emitió declaratoria de páramos.

Prioridad Triple A. Eso es lo que el ministro de Medio Ambiente, Gabriel Vallejo, pide darle al problema de la minería en el Parque Natural Farallones, donde se dio una de las ocho declaratorias de zona de páramos en el país. Tras decretarse la medida, con la que se busca desterrar ese flagelo de los ecosistemas, el  funcionario aseguró que la Alcaldía debe ponerle el acelerador a la instalación de los puestos de control en las zonas de acceso a Farallones (en Pichindé y Felidia), que se embolató el año pasado por trámites administrativos. En entrevista con El País, habló sobre los avances en la recuperación de la Laguna de Sonso y de lo que le espera al país con el fenómeno de El Niño. El Ministerio ha delimitado ocho nuevas zonas de páramos en el país, una de ellas en el Parque Natural Farallones. ¿Qué va a significar esto para la conservación de ecosistemas en esta zona? Dentro de las ocho zonas de páramos, que equivalen a 95.000 hectáreas en todo el país y que representa agua para más de 3 millones de personas,   está el Parque Natural Farallones. Fueron 2070 hectáreas de páramos delimitadas,  en coordinación de Parques Naturales, la CVC, el Dagma. El 92 % del área total pertenece a Buenaventura, el 7,3 % a Cali y el 0,72 %, a Dagua. A partir de esta delimitación, lo que sigue es que la CVC en los próximos tres años tendrá que desarrollar dentro del páramo labores para que aquellas actividades agrícolas y ganaderas, que no se pueden desarrollar ahí, se reconviertan. También se establece que no hay ninguna posibilidad de que las actividades mineras que hoy se desarrollen en páramos delimitados  puedan continuar. Así tengan título minero y licencia ambiental, progresivamente deberán salir de estos territorios. Históricamente los Farallones han sido tierra de nadie. La minería se metió en la zona y  sigue sin ningún tipo de control. ¿Qué va a marcar la diferencia ahora? Desde el año pasado estamos adelantando una actividad muy importante con el Dagma, coordinamos que íbamos a hacer dos puestos de control en los accesos a Farallones desde Cali. Justo en el último trimestre del periodo pasado esto  quedó enredado por trámites internos de la Alcaldía. Estos puestos de control deben ser la prioridad para el Dagma. Ya contamos con el apoyo de Policía de Carabineros, lo que nos falta es montar las casetas de vigilancia. Con esa infraestructura, lo que se va a generar es la posibilidad de controlar que los insumos para la minería no se puedan subir, que haya vigilancia  de ingreso y salida de personas, allá ya tenemos el Batallón de Alta Montaña. ¿El Ministerio ya puso plazo para que se instalen esas casetas? El problema de las casetas ni siquiera es de plata, sino de procedimientos administrativos. Espero hablar con el Alcalde (Maurice Armitage) para reiterarle que al lío de  la minería hay que  darle prioridad Triple A. Parte del problema en los Farallones es que hacemos operativos importantes, se descubre a las personas, se desbaratan los campamentos, pero a la semana la gente vuelve a montarlos. Haciendo esta delimitación de páramos, necesitamos una intervención más directa de la CVC, con  apoyo interinstitucional de la Alcaldía, a través del Dagma,  de la Policía y el Ejército. ¿Qué tan afectados están los Farallones por la minería? No hay peor daño ambiental en el país que el ocasionado por la minería criminal. Aquí ya hemos visto hasta cómo se han  desviado cauces de quebradas. Está el tema de la contaminación de las fuentes hídricas, por la forma en la que se desarrolla esta actividad, con vertimientos de mercurio. La deforestación que esto genera también es un problema, a lo que se suma las emisiones de CO2 que contribuyen al calentamiento global. ¿Qué va a pasar con el manejo de las cuencas donde se está generando el agua de los páramos? Esa es otra tarea que se han peloteado las autoridades ambientales... Hay una serie de actividades en las que la CVC tendrá que acompañar a aquellas personas que realizan actividades agrícolas y ganaderas para que transformen sus procesos productivos. En Farallones hay 4000 personas. Las actividades ganaderas expansivas tendrán que ir pasando a actividades pastoriles, y quienes tienen agricultura deben comenzar  a utilizar productos que no sean dañinos para el  ambiente. Esto no significa que la gente se tenga que ir, habrá un acompañamiento para hacer esa reconversión. Sobre la minería, la CVC tendrá un papel importante en la salida gradual de quienes tengan títulos y licencias. Todo  tiene que hacerse con acompañamiento del Dagma y Parques Nacionales. Estuvo revisando las obras de recuperación de la Laguna de Sonso, intervenida ilegalmente por particulares para expansión agrícola. ¿Cómo ve los avances? Creemos que se ha actuado con diligencia, siguiendo los procesos administrativos. Ese desvío que se le hizo al cauce ha generado daños ambientales enormes, ese humedal es fundamental en términos de amortiguación en épocas de lluvia para evitar inundaciones. Lo importante hoy es mirar cómo se va a lograr revertir el daño causado, se han movido todos los recursos económicos,  humanos y técnicos para lograr modificar los jarillones que se construyeron y así remediar la situación en la laguna. Aspiro que en muy corto plazo  este tema sea solucionado. La pregunta que está en el aire es si este daño tendrá sanciones ejemplares. ¿Usted qué cree? Yo veo que el proceso está avanzando bien, la investigación que se está haciendo y la información que se tiene, según lo que conozco, ha dado unos elementos de juicio que permitirán definir qué tipo de sanciones administrativas y pecuniarias se impondrán, será la CVC la que tome esa decisión. Me parece que haber logrado un sentido de solidaridad de muchas personas sobre ese daño  nos muestra es que hoy los temas ambientales son una prioridad para la gente. El de Sonso no es el único daño ambiental a ecosistemas del Valle. El País, el domingo pasado, denunció que otros humedales también han sido impactados por particulares, todo ante los ojos de la CVC.¿Preocupa el tema de la vigilancia y control que hace la entidad en el Valle? A la CVC voy a pedirle cuentas sobre estas denuncias hechas por El País, muy impactantes. Falta seguimiento por parte de la entidad en el territorio, como pasa en todas las corporaciones autónomas a nivel nacional. Es muy importante el acompañamiento de la comunidad a través de la denuncia, pero soy consciente de que falta mayor contundencia en la vigilancia y acompañamiento. Estamos diseñando mecanismos para que en ciertas zonas haya mayor vigilancia, tenemos establecida la Mesa Nacional Ambiental, que por primera vez funciona en Colombia,  articulada con Policía y Ejército. Uno de los retos es lograr mayor pie de fuerza para vigilar y la otra es mayores recursos para que las corporaciones estén en terreno. Sobre el fenómeno de El Niño, mucha gente cree que por las lluvias de las últimas semanas ya no hay riesgo por desabastecimiento o racionamiento. ¿Qué podemos esperar en los próximos días? Nos faltan dos semanas muy duras. En abril y mayo comenzarán las lluvias en la zona andina, y entre mayo y junio, en la costa. Llevamos un año con déficit de lluvias de entre el 60 % y 65 %, por  lo cual todo lo que caiga en principio será insuficiente. Tenemos un elemento adicional y es que las lluvias de abril y mayo van a estar entre el 20 % y 30 % por debajo de los índices tradicionales esperados. Hemos tenido lluvias aisladas en varias partes del país, pero eso no significa que El Niño se acabó. El ciudadano no se puede tranquilizar, hoy más que nunca se necesita que se ahorre energía y agua. ¿Qué tan efectivas han sido las campañas de ahorro de agua y energía en este escenario? Gracias a la campaña que emprendimos contra el derroche de agua, bajamos el desperdicio de 12 millones de metros cúbicos en 2015 a 140.000 metros cúbicos  este año. Quiere decir que la pedagogía funcionó, pero también el tema sancionatorio: el año pasado  1.250.000 personas recibieron multas por $4500 millones. Cuando la gente siente que por gastar más le cobran más,  asume una actitud de ahorro. Este año se han disminuido las sanciones por ello. Lo de la energía es más etéreo para la gente, se trata de cambiar hábitos, como apagar la luz, desconectar el cargador. Sentimos que hay un mayor nivel de conciencia en el país. En el consolidado de ahorro  llevamos un promedio acumulado de 4,35 %, y solo el lunes festivo logramos tener un ahorro del 14 %. Tenemos la confianza de que las cifras van a mejorar.  Lo que siente el ciudadano del común es que la responsabilidad del ahorro energético se le cargó a la gente y no se le exige mucho a las empresas o grandes industrias... Esta es una coyuntura que estamos viviendo todos, y en la que todos tenemos que aportar. Esta época de Semana Santa tiene muchos factores positivos, porque muchas empresas del sector industrial tienen turnos que se disminuyen, plantas que paran ciertos días. Pero también hay un enorme reto, y es que gran parte de la población sale a otras partes del país. El nivel de ocupación de los hoteles es muy alto, lo cual es maravilloso, pero hemos convocado a los empresarios del sector, a los restaurantes, para que se unan a la campaña de ahorro. En lo que estamos enfocados es en seguir llevando el mensaje de  ahorro, porque, vuelvo y reitero, nos esperan dos semanas críticas sin lluvias. Para tener en cuenta El Valle del Cauca tiene asignados $6500 millones  por parte del Ministerio de Ambiente para la recuperación de cuencas hidrográficas. Además de delimitarse como zona de páramos al Parque Natural Farallones,  en el Valle, la declaratoria también se hizo en otras zonas ubicadas en Antioquia,  Chocó, Caldas, Risaralda, Caquetá, Meta y Huila. $62.000 millones invertirá el Gobierno en la delimitación de páramos.  Antes de finalizar junio de este año se delimitarán otras ocho zonas de páramos. En total, se busca proteger 36 áreas. Entre el 28 y 31 de marzo,  el Ministerio de Ambiente liderará La XX Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe tendrá lugar en Cartagena. Ministros de 33 países participarán de la cumbre,  en la que se espera discutir temas relacionados con el cambio climático, desarrollo sostenible,  educación ambiental, entre otros.

 

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