586 caleños donan su tiempo a obras sociales

586 caleños donan su tiempo a obras sociales

Agosto 20, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Andrés Felipe Becerra I Redacción El País
586 caleños donan su tiempo a obras sociales

El proyecto propone la ventaja de fomentar las relaciones sociales y la igualdad entre distintos estratos económicos.

La caja de compensación Familiar Comfandi lidera el proyecto llamado Banco de Tiempo. El banco hasta la fecha suma 9.521 horas de trabajo social.

La sonrisa de un niño, la mirada agradecida de un anciano o los repetidos abrazos de una mujer vulnerable son para Carolina Iglesias mucho mejor que recibir $100 millones. Esta administradora de empresas, de 28 años de edad, no tiene ningún problema en donar varias horas de su tiempo en actividades con las personas menos favorecidas de la ciudad.“Varios fines de semanas he compartido con niños en condición de discapacidad y he dictado talleres sobre ventas exitosas a personas desempleadas”, explica.Carolina, quien también es asistente de ventas en una empresa en Cali, se emociona cada vez que cuenta su experiencia, ya que es consciente de la labor que realiza y afirma que la idea de donar tiempo es invertir cada día por una mejor ciudad.Ella hace parte del grupo de 586 voluntarios de un proyecto que en Cali viene funcionando desde hace cinco años, de la mano de la Caja de Compensación Familiar del Valle del Cauca, Comfandi, llamado Banco de Tiempo.Una estrategia posicionada también a nivel nacional, donde profesionales, jubilados y hasta amas de casa, donan varias horas de su día para apoyar el trabajo de diferentes organizaciones sociales de la ciudad.Trabajar sin interésSon las 2:30 p.m. del jueves y perfectamente Jaime Morillo podría estar dando clases en un colegio en Palmira o tal vez trabajando con su grupo de investigación en la Universidad del Valle.Pero en esta ocasión, este psicólogo de profesión, está ofreciendo una conferencia sobre el autocuidado a por lo menos 60 personas de la tercera edad en el barrio Desepaz, al oriente de Cali.Todos lo atienden y eso a Jaime es lo que más le agrada del público del Banco de Tiempo. “La receptividad de todas la personas es la mayor recompensa a mi trabajo voluntario”, manifiesta.A las 4:00 p.m. termina la charla y este donante queda complacido una vez más por haber aportado un poco de su tiempo al beneficio de algunos abuelitos de la comuna 21.Entre tanto Giselle Palacio, auxiliar de enfermería, mantiene las 24 horas del día viendo cómo ayudar a las personas que pueden necesitar de su aporte.Esta donante de tiempo, cuando su profesión se lo permite, no duda en acudir como desde hace tres años al llamado de las actividades que realiza el banco.En todas la brigadas de salud en las cuales ha participado, ella misma se encarga de promover ante todo la buena cultura ciudadana con las demás personas.“Al terminar las jornadas y cuando la comunidad se acerca para dar las gracias por el servicio prestado, es ahí donde digo que toda esta labor no tiene precio”, puntualiza Giselle, no sin antes invitar a los caleños para que se unan en esta causa.La ‘alta gerencia’Para llegar a la ‘caja fuerte’ del Banco de Tiempo y conocer un poco más de cerca la historia de este proyecto de voluntariado, hay que subir hasta el piso doce del edificio de Comfandi, al Suroriente de la ciudad.En ese lugar, el tesoro más preciado son las horas que los voluntarios han acumulado desde el 2006 que ya suman 9.521, beneficiando así a 8.895 personas en Cali.Las estadísticas también dicen que en el 2010 en 38 actividades programadas por el banco, 1.475 horas fueron donadas por los voluntarios inscritos en la entidad.Eliana Rodríguez, jefe de Responsabilidad Social de Comfandi, explica que simplemente son los intermediarios entre personas con gran sentido social y poblaciones vulnerables.Rodríguez reflexiona y hace una invitación, “si con la experiencia de los voluntarios actuales se ha beneficiado a buena parte de la ciudad, cómo sería si la cifra de donantes de tiempo aumentara”.El programa tiene dos enfoques: el primero, en fortalecimiento institucional, donde asesoran a las entidades sociales en temas administrativos y jurídicos y, el segundo, en voluntariado social, donde apoyan las actividades que realizan las 54 fundaciones vinculadas al banco. Por su parte, Leydi Ángel, coordinadora del programa, explica que ser donante es muy fácil. “Sólo es llenar el formulario y explicar en que áreas quiere aportar su experiencia, después cuando sea el momento lo contactaremos para las actividades”, señala.En lo corrido del proyecto, afirma la coordinadora, “los voluntarios cada día piden que los ocupen más, ya que ellos todo lo realizan sin esperar nada a cambio”. Y es que en esta familia el único pago, si el donante lo requiere, es un certificado donde queda constancia de que ha donado tiempo en labores sociales.

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