5 de mayo, fecha límite para traslado de los Embera Katío a Risaralda

Marzo 19, 2015 - 12:00 a.m. Por:

El asesor de Paz del Municipio, Felipe Montoya, indicó que el acuerdo sobre la fecha se logró gracias a una reunión que se cumplió con la comunidad Embera y los gobernadores indígenas del corregimiento de Pueblo Rico, en Risaralda.

[[nid:401917;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/01/indigenas-centro.jpg;full;{La comunidad indígena Embera Katío vive en dos inquilinatos del barrio El Calvario, centro de Cali. Foto: Elpais.com.co | Archivo}]]

El 5 de mayo será la fecha límite para que se cumpla el traslado de las 42 familias del resguardo indígena Embera Katío que habitan en el barrio El Calvario, sector deprimido del centro de Cali. Lea también: Rechazan eventual traslado de Emberas al sur de Cali

Así lo aseguró el asesor de Paz del Municipio, Felipe Montoya, al indicar que el acuerdo sobre la fecha se logró gracias a una reunión que se cumplió el miércoles con dicha comunidad y los gobernadores indígenas del corregimiento de Pueblo Rico, en Risaralda, sitio de origen de los Embera.

“Para el 10 de abril, la Unidad de Víctimas se comprometió a entregar materiales para que sea la misma comunidad la que construya las viviendas en las que habitarán. El Municipio de Cali, junto al Banco Agrario, también hará aportes para esas casas”, explicó el funcionario.

Los 206 indígenas Embera Katío, que permanecen en la ciudad desde hace casi tres años, se trasladarán de forma definitiva a la vereda Dokabú, corregimiento de Pueblo Rico, en Risaralda.

El Asesor de Paz dijo, además, que tras tomarse esta decisión, se descarta el traslado temporal de dicha comunidad a otro sector de la ciudad, de forma temporal.

 El predio del antiguo Colegio Femenino San Fernando (en la Comuna 17) y una casa en extinción de dominio en Pance (Comuna 22) fueron los sitios alternativos propuestos por la Unidad de Víctimas Regional Valle del Cauca.

Dicha posibilidad fue rechazada por los vecinos de ambos sectores, argumentando problemas en el barrio, dificultades de movilidad, estrechez de los inmuebles, entre otros.

 “La misma comunidad se negó trasladarse a otro sitio de la ciudad. Ellos lo que quieren es el retorno definitivo a sus sitios de origen”, aseguró Felipe Montoya.

Agregó, además, que “es preocupante que se hayan presentado estas situaciones de rechazo, en un país que se prepara para un post conflicto. Eso demuestra que la ciudad no está lista para vivir con víctimas o victimarios”.

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