407 especies de animales silvestres han sido incautadas este año en Cali

Julio 06, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
407 especies de animales silvestres han sido incautadas este año en Cali

Cuando los traficantes logran cruzar fronteras, los animales son puestos a la luz, al calor, o al frío en condiciones no aptas para los animales.

En diciembre vence el plazo para devolver estos animales si tiene uno en casa. Vea en qué sitios puede denunciar este delito.

Green, Dino, Godzilla y Blanquita son las cuatro iguanas de Laura*; las tiene hace más de nueve años. Todo comenzó cuando su hermano vio en la galería que estaban vendiendo a Green a pleno sol, él decidió comprarla, el vendedor le pidió $25.000 y el joven le pasó un billete de $50.000 y la devuelta nunca llegó. Lea también: Por lo menos 70.000 animales silvestres permanecen cautivos en casas de Cali. Luego, la prima de Laura vio que un carretillero llevaba una iguana con una cuerda amarrada en su cuello, ella le dijo que se la vendiera y el reciclador accedió. A esta le pusieron Blanquita, quien tenía el cuello rasgado por la cuerda. Y Godzilla y Dino llegaron una vez por medio de unos niños del barrio. Uno a quien sus papás le regalaron una iguana y después se dieron cuenta que no la podían tener porque arañaba mucho, de hecho hasta le  arrancaron las uñas para que no lo hiciera más. “Mis iguanas están gorditas y bonitas, no como las del Zoológico que están flacas y algunas les falta un pedacito de cola”, dice Laura.La joven, quien es consciente de que debe devolver las iguanas a su hábitat,  indicó que desde hace varios años ha contactado a las autoridades ambientales para dejarlas en libertad, sin embargo, siempre la mandan de una entidad a otra sin obtener respuesta. Por ello, hace más de año y medio decidió dejar a Godzilla y Blanquita en un hábitat natural y, según ella, hasta ahora se han adaptado bien.Este es uno de los muchos casos de hogares en Cali que tienen animales silvestres como mascotas. Según el Dagma,  en lo que va del 2015 se  han incautado 407 especies.  De ellas han sido rescatadas 242 con heridas o lesiones, 138 fueron entregas voluntarias y se han decomisado  a traficantes otras 27. El año pasado   fueron rescatados 673 especímenes. Entre las especies más comunes están: tortugas, iguanas, gavilanes, perros de monte, guacamayas, loras, micos y serpientes. El caso más reciente se presentó el pasado jueves en el oriente de Cali donde fueron devueltas dos tortugas y una iguana a la Policía Ambiental. Pero ¿sabe usted si el animal que tiene en casa es doméstico? ¿Sabe los riesgos y consecuencias que acarrea tener estos animales en casa?Este tipo de preguntas son las que los ciudadanos suelen ignorar a la hora de tener estos animales. Ya que más allá del impacto ambiental que causan, o de los riesgos en la salud de las personas, los caleños piensan que le están salvando la vida al animal teniéndolo en su hogar. Otros los tienen por ser bonitos o exóticos. El País, a través de su ‘Fan Page’ en Facebook, le preguntó a los usuarios  si sabían qué especies de mascotas se pueden tener en casa según la ley y poco más de la mayoría, el 53,8 %, dijo creer que sí; el 46,2 % afirmó que no. Por eso, para hacerle frente a la situación, el Dagma ha incrementado los operativos de rescate para que los ciudadanos realicen entregas voluntarias en lo que queda del año, pues el plazo para hacerlo sin recibir amonestaciones vence el próximo 15 de diciembre. Golpe al medio ambiente Para Javier Cañas Ángel, profesional del grupo de control de Flora y Fauna del Dagma, la gente ignora   que rehabilitar un solo animal para reintegrarlo en su hábitat cuesta mucho más, y no solo en términos económicos, sino por el impacto ambiental que se está generando. “Cuando las personas le compran un animal a un traficante, piensan que le están salvando la vida, pero no es así; mientras el traficante siga ganando dinero lo va a seguir haciendo, es decir que nosotros lo estamos patrocinando”, dijo Cañas, quien agregó que lo correcto es llamar a las autoridades y no pagar. Por ejemplo, si sacan aves de su hábitat están evitando que crezcan entre 500 y 2000 árboles, ya que los pájaros llevan en su tracto digestivo semillas.  Además, agrega el experto, que el ciudadano ignora el daño que le puede ocasionar el  apego a los animales y,  viceversa, provocando un estado  que se conoce como improntación o humanización. Es decir, el animal se vuelve dependiente de su dueño y luego es más difícil lograr su rehabilitación. Cañas explica que un animal después de ser recuperado o incautado puede tardar  tres años en rehabilitación. Por ejemplo, a las aves que les han  cortado las alas hay que esperar que les crezcan las plumas para poder volar, proceso que tarda por lo menos un año. “Al animal  hay que crearle espacios para el vuelo y para la caza”, afirma. Otra consecuencia que la gente desconoce es la propagación de enfermedades que pueden ser mortales como la neumonía o la encefalitis causada por animales como los micos.   “Este es un llamado para no cambiarle las condiciones a un animal silvestre, y para no cambiarle las condiciones mejor no lo tenga. Los animales silvestres son libres, no tienen una etiqueta”, recomienda el experto. Igualmente, los veterinarios tienen prohibido atender animales silvestres en sus consultorios, “solo se puede hacer cuando el animal está en riesgo de muerte, pero después debe reportarlo a las autoridades ambientales”. ¿Qué pasa en el decomiso? El intendente Eliécer Zorrilla, jefe del grupo de Protección Ambiental de la Policía de Cali, explica que cuando un espécimen es hallado durante un operativo, el Dagma solicita a la persona responsable que entregue voluntariamente el animal. En caso de negarse, tiene un plazo de 30 días para hacerlo. Pasado este tiempo, la Policía Ambiental, la Sijín y la Fiscalía, pueden iniciar procesos judiciales, realizar detenciones y rescates forzosos. De hecho, indica que es un delito que da entre dos y siete años de cárcel; también puede ser sancionado hasta con diez mil salarios mínimos mensuales vigentes. “Hay muchas especies que  las sacan de su hábitat porque sirven para curar enfermedades, para bebidas afrodisiacas o hasta para prendas de vestir”, puntualiza. Laura*  dice conocer los riesgos que conlleva tener un animal silvestre en su hogar, por ello, dice estar dispuesta a contactar de nuevo a las autoridades para entregar a Green y a Dino, sus dos iguanas. 

Animales silvestres vs. domésticosEl animal salvaje  no necesita ser alimentado o protegido por el hombre. Ni mucho menos necesita estar encerrado. Los animales silvestres o salvajes no interactúan con el hombre. Estos son: iguanas, micos, serpientes, tortugas, lechuzas, entre otras especies de la fauna. Los animales domésticos  son aquellos que viven con los seres humanos y le sirven de compañía como el gato o el perro.
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