21 megaobras son pañitos de agua fría: Sociedad Colombiana de Arquitectos

Agosto 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Adolfo Ochoa Moyano
21 megaobras son pañitos de agua fría: Sociedad Colombiana de Arquitectos

Diego León Sierra y María Claudia Villegas, directivos de la Sociedad Colombiana de Arquitectos.

Diego León Sierra y María Claudia Villegas, directivos de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, manifestaron que Cali podría convertirse en una Bogotá por los trancones. Pidieron que se le dé prioridad a los peatones.

A pesar de ser un paisa radicado en Bogotá, Diego León Sierra, presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, conoce muy bien Cali. Esta semana estuvo en la ciudad, anduvo sus calles y visitó algunas de las obras de infraestructura que se están adelantando actualmente. Aunque admite que está gratamente sorprendido del mejoramiento que ha tenido la ciudad en materia de desarrollo arquitectónico y social, hizo un llamado urgente para que procesos de renovación urbana estén dirigidos a una mayor integración y que se priorice al peatón porque, según él, de continuar esta situación Cali sería en potencia una Bogotá por los trancones. El País habló con Sierra y con María Claudia Villegas, titular de la Sociedad de Arquitectos en el capítulo Valle, quienes analizaron la situación de Cali.¿Cómo ve el ordenamiento arquitectónico de Cali?DLS: Nosotros partimos de la premisa de encontrar una Cali sumida en un atraso de muchos años en lo urbano, en lo cívico y en la generación de buena arquitectura, pero nos encontramos una Cali que quiere salir del atraso, que hay profesionales buscando encontrar una dinámica. Hay proyectos, por ejemplo las 21 megaobras, que aunque las respetamos sí debemos decir que el arquitecto es apenas un convidado allí, no es un actor decisivo y los procedimientos democráticos que rigen la Sociedad Colombiana de Arquitectos como los mecanismos de concurso, las convocatorias a presentar proyectos aquí han estado ausentes. Creemos que las 21 Megaobras pueden dinamizar la ciudad, pero falta voluntad política.¿Qué papel debieron haber jugado los arquitectos entonces en el desarrollo de las 21 megaobras?DLS: Se tuvo que haber realizado un concurso de arquitectura. Primero se abrió la licitación, se buscaron contratistas, los equipos, la financiación y sobre la marcha se realizaron los diseños apropiados, los estudios previos. El buen rumbo de una ciudad no puede quedar en el escritorio de un alcalde que trabaja solamente con su grupo.Entonces, ¿cuál es la imagen que tienen los arquitectos de las 21 Megaobras?DLS: La imagen es muy poca. No tienen la trascendencia nacional que deben tener porque se supone que son un gran paquete de obras que van a cambiar a Cali, y lo que vemos es que son algunas obras necesarias para la ciudad, pero que carecen de un espíritu que diga que realmente van a transformar algo. La verdad es que a las megaobras les falta fuerza porque fueron el trabajo de un grupo de asesores de un gobernante haciendo las cosas como ellos creen. No hay socialización adecuada, no hay mecanismos transparentes y no hay mecanismos democráticos que inviten al pueblo a buscar opciones. Si no hay concursos de arquitectura difícilmente van a trascender. ¿Esa falta de participación democrática, como usted la llama, afectó otras obras grandes de Cali anteriores a las megaobras?MVV: En el caso del MÍO sí hubo una participación de los arquitectos y eso es evidente: hay estaciones apropiadas, que son bellas y que se han consolidado en el tiempo. Desafortunadamente el proceso posterior al concurso no fue igual de ‘maravilloso’ que al inicio porque hubo unos predios que aún no habían sido adquiridos por la administración Municipal y hubo un cambio en el plan original y no se abrió otro concurso por lo que no se logró el objetivo inicial. Pero, más allá de eso, lo que ocurre es que hay necesidad de reformar el POT porque los anteriores directores de la oficina de Planeación parecen no entender la ciudad. Cali es una ciudad que tiene sus equipamentos urbanos fuera del área metropolitana. ¿Qué significa eso? El Centro de Eventos queda en la vía a Yumbo, el estadio en la vía Cali-Palmira, la cárcel en Jamundí. Esto hace que la ciudad se disperse y allí es donde se hace un llamado a tener un área metropolitana donde la ciudad se comparta.¿Y alguna obra que se está desarrollando actualmente en la ciudad tiene ese propósito integrador?MVV: No. Ninguna. Las 21 megaobras son necesarias, pero no generan unidad. Son trabajos puntuales en lotes disponibles o en áreas que fueron prioridades para la Alcaldía y todo se sigue desagregando aún más.DLS: Varios arquitectos nos preguntamos ¿Cali por qué no tiene un área metropolitana? ¿Y qué está pasando con las 21 megaobras? Entendemos que Cali es como un cuerpo enfermo al que hay que intervenirle puntos pero no hay una intención de decir hagamos un eje que empiece a tejer soluciones. Se están poniendo paños de agua tibia. No hay un proyecto a largo plazo para hacer obras que realmente jalonen desarrollo integrador. Simplemente se están dando soluciones a problemas coyunturales.¿Ni siquiera la Autopista Bicentenario, que uniría el norte y el sur de la ciudad en 12 minutos tendría ese impacto?MVV: No como está pensada hoy. Ese es un corredor natural de la ciudad. Por allí pasaba el tren y llevamos años estudiando cómo explotar su potencial como vía conectora. El problema no es hacerla sino cómo hacerla. No se puede hacer un trazado vial generado por una compañía de ingenieros y decir por aquí va a pasar esto, generar una confección, abrir licitación y luego pensar la ciudad. Así no se puede. Se debería a hacer al revés. En la Bicentenario hay una cantidad de temas de división de la ciudad, de impacto ambiental, de patrimonio histórico y arquitectónico que hasta ahora no han sido socializados y por ende no tengo idea si existen estudios o no.Si no se convocan ambientalistas, arquitectos y urbanistas las cosas no van a salir bien y luego de realizada la obra vamos a estar es arreglando problemas sociales, de seguridad y medio ambiente. ¿Entonces el proyecto de Ciudad Paraíso, para remodelar el centro de Cali, tampoco va para ninguna parte?MVV: Yo en eso estoy confundida. La Sociedad Colombiana de Arquitectos ha hecho gestión directa con la Fiscalía, que tendría precisamente un búnker, y ellos son conscientes de que hay que hacer un concurso público. La postura de la Fiscalía es que hasta que los predios no estén comprados no se puede hacer proyectos, sin embargo, uno ve en medios proyecciones de lo que sería Ciudad Paraíso y yo no sé quienes son los arquitectos que planearon eso y si están perdiendo el tiempo o no. Yo no sé a qué están jugando en la Administración. Uno de los problemas que tiene Cali y que se critica mucho es que no hay control en los permisos para construcción...DLS: Cali es una ciudad de laderas. Hay sitios en los que hay una falta de terrenos y construir en laderas es una opción para ampliar la ciudad. Pero, en la otra orilla hay algunos especuladores inmobiliarios que generan uso abusivo del suelo. Pero que hay que empezar a reglamentar. Las normas no son un juego. MVV: En Cali todo el mundo sube planchas y construye como quiere. Eso además, genera una vulnerabilidad para el desastre. Si se hace un edificio de doce pisos en lugar de cinco como dice la ley, significa que si un día hay un terremoto, esa es la primera que se viene abajo porque no cumple con las condiciones mínimas de estudios de suelo y arquitectura. Y en Cali hay mucho de eso. Desafortunadamente los controles existen, pero no son fuertes ni en Cali ni en Colombia. Falta mucha voluntad política.Esa falta de control también tiene que ver con el gran número de estructuras comerciales que ya ha provocado que barrios como Granada abandonen su vocación residencial...MVV: Es que estamos en la informalidad. Si bien es cierto que en Colombia son adecuados los proyectos de curadurías urbanas para hacer aprobaciones a los proyectos hay que preguntarse cuántos de los de Cali pasan por ahí y son legales. Si a mí como empresa no me exigen tener una licencia de construcción pues hago lo que quiero. Granada es una zona patrimonial y deben tramitarse permisos en la oficina de patrimonio, pero, ¿cuántos de esos proyectos han pasado por ahí?, ¿quién controla que un proyecto sea un restaurante y no una discoteca? ¿y quién vigila?¿Cómo ven la anunciada reforma al POT?MVV: El director de Planeación socializó el proyecto y nos parece apropiado. Creo que de todas maneras hay que tener en cuenta redensificar la ciudad y no buscar nuevas áreas de expansión y eso está contemplado allí. El gran interrogante es si sí va a ser aprobado, si se puede llevar a cabo porque los proyectos en papel son muy bonitos, pero la realidad no es siempre la misma y creo que falta pensar los mecanismos de control. Y nos queda la gran duda del área metropolitana que es indispensable. El problema es que, como ni se ha aprobado, pueda que no pase nada. En 30 días el Concejo no puede estudiar un POT. ¿En dónde están los especialistas que van a mirar ese proyecto? Yo ni siquiera sé cuál es la voluntad de la CVC para hacer eso.

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