Hora de Cierre

El espacio donde Cali se descubre.

Actualizado en 2009-10-29 23:18:50 / Por Gerardo Quintero

Un Concejo escandaloso

53 Comentarios

Un nuevo escándalo sacude el Concejo de Cali, esta vez por cuenta de un enredo del actual presidente del Cabildo, Milton Castrillón, quien, según denuncias, se habría comprometido con cuatro empresarios de la ciudad para sacar adelante un inciso de la ficha normativa del oriente que los beneficiaría.

 

Qué lástima que una institución tan importante para un municipio, como debe ser el Concejo, en nuestra ciudad siga siendo más citado por sus escándalos que por sus acciones positivas y oportunas.

 

Castrillón es ahora el que aparece en el ojo del huracán y será él quien tendrá que aclarar y demostrar su inocencia, pero lo cierto es que esa práctica de pedir por delante, para aprobar por detrás ha sido una constante de la cual se habla en los propios pasillos del Cabildo y de la Alcaldía, lógicamente, bajo cuerda porque ninguna persona quiere comprometerse.

 

Muy pocos actos ilícitos se han podido demostrar y sólo recuerdo el ‘emblemático caso’ del Club Tequendama, que permitió que algunos próceres de la patria fueran sancionados, tibiamente, pero sancionados al fin y al cabo.

 

También recuerdo hace unos años que en una conversación con el zar de las vallas, Embert Moreno, logré sacarle una perla y que dijera que dos concejales le habían pedido dinero para que se aprobara un proyecto, pero acto seguido, unas horas después me llamó a retractarse e intentar que la nota no se publicara. La nota salió y al tiempo, los dos concejales, no sé si por ese hecho, pero la cuestión es que no lograron ser reelegidos.

 

Sé que en este nuevo rollo no está sólo Castrillón. Hay otros ‘coleguitas’ involucrados y que también deberían salir a dar las explicaciones del caso y no hacerse los locos con el escándalo. Conversé recientemente con Milton y le dije seriamente, "si usted quiere ser alcalde de Cali, tiene que estar alejado de toda la trapisonda y actuar correctamente". Era un consejo simple, sin clases de moral (Dios me guarde y me favorezca), pero contundente. Milton ha sido un concejal estudioso, crítico, conocedor del Municipio, con todo los elementos para ser un buen alcalde de la ciudad. Entonces me pregunto, ¿por qué se deja enredar en un proceso tan bajo?

 

Veo ahora el caso de Milton y es inevitable pensar en Mauricio Mejía y Luis Mario Cuervo. A ambos los conocí y me sorprendía, especialmente de Mejía, esa capacidad para manejar las finanzas del Municipio y los secretos de la Administración. ¿Qué pasó? Toda una inteligencia puesta al servicio de lo delincuencial, de lo tramposo. El otro, Cuervo, un hombre que no necesitaba nada, que se movía en círculos sociales altos, que se perfilaba también para puestos superiores en la política, pero se fue al suelo, llevado por la desmedida ambición y la politiquería.

 

Alguna vez, cuando terminaba su periodo, me acerqué al entonces alcalde Jhon Maro Rodríguez y le pregunté: ¿Cuáles son los concejales que más te pidieron? Luego de un largo silencio y sin querer complicarse, simplemente me dijo esto: "Tyrone Carvajal, Chicango y Pinilla son tremendos, pero el peor de todos es Mauricio Mejía. ¿Sabés por qué? Es inteligente".

 

"Tu me das, yo te doy; cuánto vale, yo te hago la vuelta". Esa parece ser la consigna de nuestros concejales, una caterva de ineptos, corruptos, manipuladores, sinverguenzas, sin preparación que no deberían estar representándonos.

 

¿Alguien ha escuchado la opinión, siquiera el timbre de voz de un tipo que se llama Albeiro Echeverry y que es concejal? A eso me refiero. Un político es un tribuno, un orador, un crítico, en fin, y este señor, por citar un ejemplo, lleva siete años en el Concejo y jamás ha hecho un debate y saben qué es lo peor, siempre lo reeligen. Bueno, cada pueblo se merece su suerte.

 

La última, buscando, preguntando y jodiendo, si quieren, me enteré de esta perla. La Administración Ospina le debía varios favores al Concejo, proyectos aprobados, etc, etc. Pues bien, el pago es sencillo: se inventaron los Guardas Cívicos y a cada cabildante le dieron su cuota. Lo peor es que me dicen que ahora los Guardas Cívicos andan desesperados buscando los diez o quince votos para el representante a la Cámara o Senador de turno, que es apoyado por el concejal ídem. ¿Saben por qué? Para que les conserven el ‘puestico’ por unos meses más... ¡Qué política tan chimba y sucia la que se hace aquí!

53 Comentarios

ENVÍE UN COMENTARIO

Este mensaje no será publicado hasta que sea aprobado por el blogger.
Todos los campos son obligatorios.





 

Cali es la ciudad que me envuelve, que siento, que huelo, que está cosida en mi alma. La tierra de mis abuelos, quienes forjaron en mi un amor entrañable por su cultura, su gente, sus espacios, la brisa y todos esos lugares comunes que me encantan. Mi nombre es Gerardo Quintero, soy periodista y sueño con la construcción de una ciudad más amable, segura y llena de oportunidades para mis hijas. A Cali la sufro, la padezco, pero ante todo la amo. De ella hablo en todos los escenarios posibles. La salsa, el fútbol y los buenos libros revolotean en cada poro de mi ser, como la ciudad, porque Cali también es eso...

MIS FOTOS

Elpais.com.co - Todos los derechos reservados 2007 ©
Diario El Pais S.A. - Cra. 2 No. 24-46 Tel. (572) 8987000 / Cali - Colombia