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Jueves 18 de Marzo de 2010
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Castillo de proa. Por: Medardo Arias Satizábal
Loro gocetas, pájaro docto
Marzo 18 de 2010

Tengo un marrano de Ráquira lleno de monedas de quinientos, morrocotas a las que mi nieto identifica como “las de arbolito”, porque sabe que con tres de esas puede comprar oblea con arequipe en el parque de La Flora, donde lleva a pasear a su perro ‘Sebastián’. No es tonto, y como también tiene marrano, sólo acepta estas, las de ‘arbolito’.

En la medida que el peso colombiano ha ganado valor en estos días, creo que al final del 2010 seré infinitamente rico. Mi nieto me enseñó que si uno va a ahorrar, de verdad, sólo puede echarle monedas de quinientos a la alcancía. Su olfato financiero le dice que cuatro de estas hacen un dólar.

Siempre me ha llamado la atención el prurito humano por bautizar animales con nombres cristianos. A mi nieto trataron de convencerlo por todos los medios que ‘Sebastián’ era un nombre inconveniente para un perro, máxime cuando miembros de la familia lo llevan, pero él se paró en la raya, y con un ademán de carácter precoz, dijo: “¡Se llamará Sebastián y punto!”.

En la finca de otra pariente, en la vía al mar, conocí a ‘Rafael’, un marrano padrón. Lo trataban así, como si tal cosa, Rafael por aquí, Rafael por allá, y el muy ladino escuchaba ya por su propio nombre, claro.

El problema de los nombres cristianos para animales, es que fácilmente pueden herir susceptibilidades. Borges tenía un gato que se llamaba Beppo, nombre no muy común en italiano. Conozco a una intelectual colombiana que decidió bautizar a su gato como ‘Rufino José Cuervo’, así con nombre y apellido, sin que mediara ninguna venganza histórica. Al preguntarle acerca de los motivos para darle este nombre ilustre a un felino doméstico, me dijo que aunque no lo creyera, este era un gato sobreesdrújulo, y de acuerdo a una sesión de regresión, había sido maestro de elocuencia y prosodia en el antiguo Egipto. Me quedé mudo, sin saber si se trataba del imperio a orillas del Nilo, o de una alusión al barrio Egipto de Bogotá.

El poeta Luis Fernando Tascón tuvo un gran danés al que bautizó ‘Charlie Parker’. Hizo historia en la Universidad del Valle; hacía largas travesías desde ‘Winnipeg’ hasta el profundo sur y se unió a las primeras protestas por la mala comida en la cafetería. Se acabó la ración con flan que diseñó la Fundación Rockefeller, y todo el proletariado estudiantil repicaba tenedores contra el borde las mesas. Parker acompañaba la protesta con ladridos, por lo cual recibió orden de expulsión, con su dueño, en tiempos de Álvaro Escobar Navia.

Pero una de las historias más cercanas fue la que protagonizó ‘Miguelito’, un loro que llegó a casa de los suegros de mi hermano en tiempo de Semana Santa. Rápidamente sus nuevos dueños detectaron gustos exquisitos de este loro. Sólo probaba comida fresca y caliente, le encantaban los duraznos en almíbar, los pericos con arepa al desayuno y el helado de macadamia. Si algo contrariaba sus gustos, insultaba a todo el mundo. ‘Miguelito’ falleció hace tres meses, pero cada Semana Santa tuvo globos de colores en su jaula y helado de macadamia para celebrar su cumpleaños.

Hace tres años, un pájaro entró por el balcón de mi habitación, eligió un rincón y se quedó viviendo ahí por varios días -tengo fotos- y en breve me enteré que los animales tienden a imitarnos. Cuando apagaba la luz, él también se acostaba, con las patitas hacia arriba, sobre una pequeña colcha-cama que le hizo mi sobrina. Un día se fue y quedé tranquilo, pues, al fondo, me aterraba la idea de encontrarlo una mañana con una tacita de chocolate, preguntándome, en tono doctoral, qué opinaba acerca del ‘Ensayo sobre la ceguera’ de Saramago.
 


 

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calicomio / cali
Que vaina tan aburridora y sin sentido

Cassiopeía / cali
Guaraguao; no hay mejor apelativo para describir tan especial y enigmatico ser humano.

http://cuentosdeaguablanca.blogspot.com / cali
La costumbre de poner nombres de humanos a animales no es tan dañina y tragica como puede ser la contraria:poner nombres de animales a personas.Existen tres casos que dan fe de ... (Ver Más)

ladesiempre / colombia
Me gustó pa\\\'qué, que si me gusto y me hizo reir y desestresar un poco. Mi nieta le puso a su pequeña pekines \\\"Coco Chanell\\\" dizque por admiración, cosa que no ... (Ver Más)

Henry Herney / santiago de cali
Medardo, que \\\"desayuno\\\" por demás provechoso, al relajar el espiritu y adelantar la chispa intelectual mañanera, no me queda si no el nombre de Bethoven, el perro de mi hija, que ... (Ver Más)

Alberto Cardona Gutmann / florida en cuaresma
Disfruté leyendo la agradable nota de Medardo, pero me tomo la libertad de hacerle caer en cuenta que no detalle cosas de valor. El autor de Zona franca cometió el tabú ... (Ver Más)

alberto furman / cali
ENTONCES POETA, DIGANOS ALGO AUNQUE SEA DE FRAUDE ELECTORAL, PARA NO PERDER ESTE ESPACIO.

Rodrigo / cali
Da gusto leerte, Medardo. Es un descanso frente a toda la basura que pulula en los medios.

carajadas / buga ve
Pues las monjitas de san antonio...tenian un perrito que llamaron Mao-tsetung, y para no ir muy lejos...un perro garriento, maloliente, flaco, desmechado, vagabundo y sarnoso, lo llamaba su dueño Fidel Castro. ... (Ver Más)

Isadora Fernanda / jayuya/puerto rico
Guaraguao; genial prosa! Otro asunto, acaso ese pajarito no fue un pitirre? (risitas) (fuertudo abrazo)

anadiomeda / cali valle
Si., yo tambien tengo un burro amarrado atrás de mi casa que se llama Medardo, y tengo una perra que le puse Anibala...y tengo tambien un marrano que le llamo Farias...mi ... (Ver Más)
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